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La vida al salir de prisión

Guadalupe busca enseñar a mujeres privadas de su libertad costura y manualidades que aprendió durante su estancia en la cárcel

Reforma

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sábado, 30 octubre 2021 | 06:52

Ciudad de México.- Guadalupe Morales estuvo privada de su libertad por cinco años y al salir del reclusorio se enfrentó a la negativa de la sociedad de otorgarle empleo por tener antecedentes penales. 

Sin embargo, lejos de representar un obstáculo para conseguir recursos, ocupó las enseñanzas que la iniciativa Dona una Hora le proporcionó durante su estancia.

 A través de la costura y manualidades, Guadalupe obtiene recursos para solventar los gastos de sus cuatro hijos y ahora comparte ese conocimiento con otras mujeres en los penales de Neza Sur y Neza Bordo, Monterrey, Guanajuato y Santiaguito, en el que ella estuvo recluida por el delito de robo con violencia, para que al salir tengan otra opción.

 "Ahora en este momento ya no quiero demostrar que fui inocente, que estuve en la cárcel injustamente, no me interesa nada de eso; lo que me interesa es poder aportar un poquito de lo que a mí me regalaron, poder ayudar a esas personas que están en la misma situación que yo estuve", asegura.

 Tatiana Ortiz, impulsora de la iniciativa, cuenta que inició impartiendo clases ella misma, pero decidió iniciar la Video Academia Penitenciaria a través de zoom, debido a la imposibilidad física de estar en varios penales.

 Recién cumplió un año este curso y asegura que beneficia a toda la sociedad a la que se van a reinsertar las mujeres.

 "Ayudar a las mujeres de la cárcel es ayudarnos a nosotros mismos. Las mujeres de la cárcel no van a estar ahí para siempre (...) queremos que hayan aprendido, nos conviene a todos que las personas que pasan por una penitenciaría utilicen y aprovechen ese espacio para crecer como personas", resalta.

 Tatiana señala que cualquier persona puede aportar a la causa, a través de la donación de una hora de su tiempo para compartir sus conocimientos con las mujeres, esto para que los casos como el de Guadalupe se repliquen y no regresen a prisión por no tener otra alternativa; hasta el momento suman 15 mil personas dispuestas a donar su tiempo y conocimientos.

 "La suma de las horas donadas de la sociedad civil desde su casa, en donde comparten su saber, su conocimiento en algún tema, repercute de una manera exponencial en la cárcel", señala.

 Por otro lado, Guadalupe considera que la condena no sólo tiene efectos en las personas privadas de su libertad, sino en toda su familia y lo primero que pensó al salir fue en el estigma que desde ese momento la iba a perseguir.