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Le arrojan acido, demanda, pero desaparecen el expediente

Su pareja también la amenazó de muerte

Viridiana Martínez, Reforma

miércoles, 21 abril 2021 | 21:55

Ciudad de México.- A Elisa su pareja le arrojó ácido en el cuerpo y la amenazó con matarla en 2001, sin embargo la denuncia que presentó entonces no tuvo seguimiento y fue extraviada por las autoridades, a decir de ella. Ahora, Elisa pugna porque el caso sea reabierto.

Javier Ediberto, su agresor, regresó al pueblo de San Luis Tlaxialtemalco, Xochimilco 19 años después de que la golpeó, ató a un árbol y le lanzó ácido en el cuerpo.

"¿Qué mensaje se le da a los hombres de mi comunidad?. Que un agresor puede quemarte, matarte irse y regresar y querer hacer su vida ¿como si nunca hubiera pasado nada?", cuestionó.

Recordó que ese día escapó tras quemarse su piel y las cuerdas que la sujetaban mientras él la perseguía con amenazas de muerte.

Una familia la resguardó y fue llevada al hospital para su atención médica, que duró cinco años entre cirugías para recuperar funciones de su cuerpo, narró.

En 2005, tras rehabilitarse, volvió ante las autoridades para saber sobre el avance de la investigación.  

Le dijeron que no encuentran la denuncia de 2001 en ninguna fiscalía, ni en la de Benito Juárez, ni en la de Álvaro Obregón.

Pese a que Elisa tiene un documento para comprobarlo y que la denuncia habría tenido que seguirse de oficio, dijo Teresa González, integrante del colectivo Todas somos Elisa.

En 2020 halló en la Unidad de Estadística y Transparencia Dirección de Consultas de Antecedentes Registrales y Enlace Interinstitucional un registro de su caso FIAO/43/200/01-11, aun así las Fiscalías no le dan información.

Elisa interpuso un amparo para que se reconozca que el MP y la antes Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México fueron omisas y violaron sus derechos humanos al dejar impune su caso, también a fin de que sea un paso para reabrir la investigación.

Tras volver al pueblo, el agresor la amenazó dos veces con terminar con lo que había iniciado: asesinarla, dijo Elisa.

Denunció las amenazas y en febrero de 2020 lo detuvieron, ahora está vinculado a proceso por violencia familiar, pero la tentativa de homicidio de 2001, no es investigada y ésa es la más grave, dijo.

Elisa, su hijo y personas que la ayudan son amenazados por la familia de su agresor, incluso su hijo fue golpeado.

"¿Por qué tendría que ser yo la que se tenga que salir del pueblo?, mientras el agresor transita por todas partes, yo no he hecho nada malo, aquí está mi familia, mi trabajo", dijo.

Refirió que la familia de su agresor tiene dinero, trabaja en mantenimiento para diferentes empresas y son parte de la Federación Mexicana de Jardinería.