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Lidera México en muertes entre personal de salud

Según datos de Amnistía Internacional, México tiene mil 320 decesos; Estados Unidos, mil 77, y Brasil, 634

Agencia Reforma

Natalia Vitela/Reforma

domingo, 18 octubre 2020 | 11:46

Ciudad de México.- México es el país que más fallecimientos registra en personal de salud a nivel mundial durante la pandemia del Covid-19.

Según el concentrado de datos de Amnistía Internacional, con datos hasta el 25 de agosto, México tiene mil 320 decesos; Estados Unidos, mil 77, y Brasil, 634.

En el caso de México, la falta de equipo de protección al inicio de la epidemia, y el rezago en infraestructura influyeron en ese resultado.

Víctor Hugo Borja, director de prestaciones médicas del Seguro Social, reconoce que al principio de la epidemia hubo problemas con el equipo de protección personal, aunque -asegura- esto se resolvió de inmediato.

"El IMSS hizo un gran esfuerzo para proveer de equipo de protección personal. Nuestro personal cuenta con el equipo necesario", asegura.

Precisa que en el IMSS hay 95 mil 86 médicos, de los que se han contagiado casi 10 mil y han fallecido 135.

"Cerca del 10 por ciento de los médicos se han contagiado; (también) cerca del 10 por ciento de la población mexicana probablemente ya esté infectada", asegura.

Agrega que entre personal de salud del IMSS que se fue con permiso Covid-19 a su casa, la tasa de contagio no es mucho mayor de los que se quedaron a trabajar.

Afirma que en el IMSS se han realizado pruebas de detección a todo el personal.

"Por eso hemos logrado detectar al 10 por ciento de positivos entre nuestros 95 mil médicos".

El experto indica que otra problemática en el país es el rezago de infraestructura en salud.

"No podemos decir que estábamos bien o estamos muy bien; tenemos en el IMSS 0.7 camas por cada mil derechohabientes; una cosa distinta sería tener al menos una cama por mil derechohabientes; eso querría decir que tendríamos el 30 por ciento de la infraestructura adicional.

"Podríamos tener más camas de terapia intensiva, más áreas preparadas de terapia intensiva, pero no las tuvimos; tuvimos que trabajar con eso y reconvertir en aislar áreas completas de los hospitales. Lo que nos faltó es lo que no teníamos previamente y lo tuvimos que adquirir a una velocidad muy rápida".

Tan sólo en equipamiento, el instituto tuvo que invertir de emergencia 3 mil 227 millones de pesos y, en insumos, servicios médicos y adaptación de unidades temporales otros 7 mil 308 millones de pesos; para cubrir el bono Covid y sueldos y salarios, se invirtieron 3 mil 858 millones de pesos.

Para el experto, el esfuerzo de capacitación del personal de salud ha sido muy importante.

"Han hecho un esfuerzo muy importante, primero en capacitarse, en aprender junto con nosotros y el resto del mundo lo que es esta epidemia y cómo ha ido evolucionando la ciencia, el conocimiento médico a través del tiempo para ir a aplicarlo".

Borja dice que la formación académica de los médicos mexicanos es muy buena, pero, además, se caracterizan por su creatividad.

"Han aprendido a que si tienen un aparato de imagenología lo usan porque saben emplearlo; pero si no tienen ese aparato sofisticado pueden trabajar con algo más sencillo. Hemos aprendido a utilizar todo tipo de ventiladores, desde los viejitos que teníamos hasta los equipos nuevos de ventilación.

"Los médicos que han estado en terapia intensiva han salido a piso también, y a trabajar con lo que hay; claro que después tuvimos una reconversión importante para dejar en las mejores condiciones; pero de inicio fue así, trabajando con lo que había".

Detalla que al principio, por ser una enfermedad nueva, no se tenía todo el conocimiento.

"Las estimaciones que teníamos al principio, pensando en que podía comportarse la epidemia igual que en Wuhan, en China, fueron sobrepasadas, y los médicos también tuvieron que aprender eso y hacer un esfuerzo más importante. Estos médicos se capacitaron; aprendieron a usar el equipo de protección personal. Tuvieron que enfrentar que al principio los pacientes no se recuperaban porque eran pacientes graves y con el tiempo vieron que su esfuerzo daba frutos.

"Pasaron de la tristeza profunda al estar con este tipo de pacientes a la alegría, al ver que cada vez se recuperaban más pacientes. Al principio todos lloramos".

Reconoce que los médicos caídos dejan un hueco muy importante y su temple es inigualable.

Uno de los médicos fallecidos del IMSS de mayor edad tenía 67 años, con más de 30 años de antigüedad en la dependencia. Voluntariamente había decidido permanecer laborando, pues la mayoría de los médicos de esa edad se fueron a casa, cuenta.

El funcionario considera que los médicos fallecidos son héroes, no mártires.

"Un mártir es aquel que se sacrifica de manera distinta por los demás, y estos médicos voluntariamente han participado atendiendo en las áreas Covid-19; han hecho un compromiso con ellos, con su familia, con la institución y con los pacientes. Se han entregado como uno se entrega en una batalla, por lo que algo cree.

"Después de creer que no se podía combatir al Covid-19, hemos aprendido que sí se puede y los médicos lo han hecho de manera muy importante; son héroes", comenta.

Afirma que el compromiso con los médicos caídos es que se continuará en la batalla y no se perderá la guerra, para que su labor y su muerte no sea inútil.