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Médico pide ayuda a SRE para bajar de crucero en Puerto Vallarta

El doctor Espinosa solicitó desde el martes la ayuda de las autoridades mexicanas; el Koningsdan sigue anclado frente a Puerto Vallarta, con 20 mexicanos que piden se les permita desembarcar

Agencias

miércoles, 13 mayo 2020 | 20:54

Ciudad de México

Marco Antonio Espinosa lleva 62 días a bordo de dos cruceros de la empresa Holland America Line; el Noordam en el que zarpó el 13 de marzo del puerto de Aucklam, en Nueva Zelanda, y en el Koningsdam, al que lo cambiaron hace tres semanas.

Trabajaba para una empresa que daba el servicio de medicina estética en los cruceros, pero ante la contingencia sanitaria el contrato ya no se renovó, por lo que perdió su empleo en medio de esta odisea.

Después de varios días de navegar por aguas del Pacífico mexicano, el crucero Koningsdam llegó a Puerto Vallarta, pero los mandos del buque explicaron que son las autoridades mexicanas las que no autorizan el descenso de los 20 mexicanos que viajan, todos integrantes de la tripulación.

En su cuenta de Twitter, el doctor Espinosa solicitó desde el martes la ayuda de las autoridades mexicanas, sin que hasta la tarde de este miércoles hayan obtenido respuesta.

"@SRE_mx @m_ebrard por favor que el gobierno nos ayude a bajar del barco del que somos tripulantes. A partir de mañana estaremos anclados enfrente de Puerto Vallarta. Somos un barco completamente sano que ha dejado de lado a los tripulantes mexicanos”, escribió en su mensaje.

"Al principio no teníamos limitantes sociales, como éramos un barco limpio sin problemas, estábamos haciendo un cruce del Pacífico, pueden usar las instalaciones, la empresa se portó bien tratando de darnos apoyo, ‘usen las instalaciones, distráiganse, usen el gimnasio, inviertan tiempo en ustedes, manténganse sanos”, narró Espinosa sobre sus primeros días en el crucero.

El viaje del médico inició el 13 de marzo en el puerto de Auckland, Nueva Zelanda, en donde los sorprendieron las restricciones mundiales por el Covid-19.

En ese puerto descendieron los pasajeros y solo permanecieron aproximadamente 700 personas integrantes de la tripulación, que iniciaron el viaje a América, cruzando el Océano Pacífico.

Al aproximarse al continente, las políticas a bordo del barco cambiaron para pasar al confinamiento obligado, pese a ser una tripulación sana.

"Más o menos por ahí del 15 de abril empezamos a seguir protocolos de aislamiento, de distanciamiento social, con horarios definidos de comida y después de regreso confinados a las cabinas, con horario para medición de temperatura”, narró Espinosa en entrevista telefónica.

De California, zarparon a aguas mexicanas, en donde la tripulación pasó al crucero Koningsdam, para un periplo, por Ensenada, Baja California, a las Islas Coronado y seguir a Puerto Vallarta, sin lograr que se autorice su desembarco.

"Somos más de mil tripulantes, 20 mexicanos a bordo, somos de 70 nacionalidades, pero de América hay mexicanos, argentinos, peruanos, chilenos, de los principales”, comentó.

La otra noticia lamentable para Espinosa es que, desde hace dos meses, al inicio prácticamente del viaje y de las restricciones, ya no se renovó el contrato para la empresa que trabajaba.

"En mi caso la empresa terminó mi contrato desde hace dos meses, y de más tripulación los contratos los fueron terminando, dieron compensaciones, pero ya no estamos laborando; terminaron nuestros contratos, solo nos dijeron que se hacían responsables de darnos alimentos y en caso de tener algún problema médico, atenderlo”, narró Espinosa.

Hasta la noche de este miércoles, el Koningsdan sigue anclado frente a Puerto Vallarta, con 20 mexicanos que piden se les permita desembarcar.

Fuente: www.excelsior.com.mx