Nacional

Meten el acelerador en la vacunación

En primera jornada de vacunación en la Benito Juárez, Álvaro Obregón y Cuauhtémoc, los adultos mayores superaron obstáculos y miedos

Reforma

Viridiana Martínez, Eduardo Cedillo y Alejandro León/Reforma

miércoles, 31 marzo 2021 | 08:48

Ciudad de México.- Con desconfianza en la vacuna de AstraZeneca, algunos adultos mayores llegaron a vacunarse a la sede del Pepsi Center, en Benito Juárez, y otros contentos porque después de una larga espera, al iniciar alrededor de las 8:00 horas, por fin llegó la vacuna a esta Alcaldía. 

Jaime Álvarez del Castillo estuvo a punto de arrepentirse y no vacunarse debido a la prohibición de este biológico en algunos países de Europa por supuestas repercusiones.

  "Tanta información sobre la vacuna AstraZeneca que dijeron que tenía contraindicaciones lo puso muy nervioso y tuvo que hablar con su médico para que aceptara, porque al principio sí la quería pero luego dijo 'no, por lo que escuchó'", contó su hija María del Carmen Álvarez.

 Tras la media hora de haber recibido la primer dosis, afirmaron que ni él ni su esposa presentaron reacción alguna por la vacuna.

 En cambio, Flora, de 80 años, decidió no vacunarse debido a las alergias que sufre y que podrían causarle hasta asfixia.

 Sin embargo, antes acudió para preguntar por algunas de las contraindicaciones, pero al no encontrar a un alergólogo entre el personal de la sede, se negó a inocularse y aseguró que seguirá solo con los cuidados, pues no puede tomar ningún medicamento.

 "De todas las vacunas, la que menos me haría daño sería la AstraZeneca, pero con lo que dijeron de que puede causar trombosis, ya no me puedo vacunar", lamentó.

 En el sitio, Socorro Altamirano expresó su frustración porque deberá esperar a que inicien las vacunaciones de personas de 50 a 59 años de edad, debido a que tendrá que esperar su turno, ya que cumplirá los 60 años hasta el 18 de junio.

 "Para mí significa seguir con la incertidumbre de esta pandemia", expresó Socorro.

 Otros como Lila, de más de 70 años, asistieron solos y en transporte público a pesar de las advertencias sobre la vacuna.

 "Para mí es una esperanza de vida, por eso no dejé que me convencieran y me vacuné, aparte estaba desesperada porque no llegaba aquí", expresó Lila.

Alegría, llanto y cuerdas dentro de CU

 Tras recibir su primera dosis, los adultos mayores de la Álvaro Obregón pasaron al área de espera en el Estadio Olímpico Universitario para escuchar un pequeño concierto en vivo del ensamble de cuerdas del Instituto de la Juventud de la CDMX.

  En el recinto donde ardió la llama olímpica en 1968 se aplicó la vacuna AstraZeneca en 53 células de inoculación en un ambiente donde hasta Goyo, la mascota puma, animó a los asistentes.

 "Bendito sea Dios que ya llegaron las vacunas, ahora esperemos que lleguen las demás, para los que faltan. Ojalá lo puedan hacer más rápido", contó Alejandra González.

  La mujer de 74 años, quien salió del recinto en una silla de ruedas y con un cigarro encendido en la mano, dijo sentirse agradecida con el servicio, aunque también reconoció que hay un largo camino por recorrer.

  "El panorama mundial está muy mal y, aquí en México, o hacen algo más rápido o no sé cómo nos vaya ir", agregó.

 Ayer, los jóvenes fueron el mejor apoyo, pues el instituto de la juventud y estudiantes de la UNAM ayudaron y guiaron a los adultos en su vacunación.

  "Siento que empieza el alivio, pero todavía falta, aún hay que cuidarnos. La vacunación fue muy rápida, aunque había un exceso de jóvenes de verde. Había más personas del Gobierno que viejitos", contó Eugenia Huerta, de 75 años.

  Entre las filas con una carga obligada

  Hace un mes, asaltantes pusieron una navaja en el vientre de Guadalupe, quien ahora tiene siete meses de embarazo, para robarle en la calle el tanque de oxígeno portátil de 682 litros que su papá, Agustín Castellanos, ocupaba por la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que padece.

 El asalto fue a la altura de Insurgentes Norte y Montevideo, en la Gustavo A. Madero, donde Guadalupe estaba por llegar a un negocio de recarga de oxígeno medicinal.

 Ayer, Agustín tenía que presentarse en la Biblioteca Vasconcelos, en la Alcaldía Cuauhtémoc, para recibir la vacuna contra el Covid-19 de AstraZeneca.

  Por el robo y para llegar a la Biblioteca, el hombre de 76 años tuvo que utilizar un tanque de 46.5 kilos, con capacidad de 9 mil 500 litros y que consiguió con una subrogación, debido a que necesita las 24 horas del día dos litros de oxígeno por minuto.

 Antonio, quien se encarga de cuidar a Agustín, rodó el tanque por la calle y lo subió hasta un taxi para que pudieran asistir a la vacunación.

 "La asaltaron dos tipos y le pidieron el tanque, le pusieron un cuchillo y por eso traje este tanque grande, porque no tengo para comprar el tanque chiquito", declaró Agustín Castellanos a REFORMA.

  Ahora ha intentado conseguir nuevamente un tanque de 682 litros, ya que con ese cilindro se desplaza con facilidad en la calle, y hasta ha recurrido al mercado negro, pero no tiene el dinero para comprarlo, porque cuesta el doble de su valor comercial, unos 7 mil pesos.

 

 Después de ser vacunado, Agustín se sentó abajo de la sombra de una palmera sobre Eje 1 Norte.

 

 El voluminoso tanque sobresalía a la vista de los adultos mayores que esperaron debajo del sol, con hasta 27 grados, y formados en largas filas afuera de la Biblioteca.