Nacional

Muchos marchan; pocos lo escuchan

La contramarcha oficial, encabezada por AMLO, transcurrió entre el desorden y un mitin de 105 minutos ante un Zócalo que no se llenó

Agencia Reforma

Érika Hernández, Martha Martínez, Antonio Baranda y Óscar Uscanga/Agencia Reforma

lunes, 28 noviembre 2022 | 07:12

Ciudad de México.- La contramarcha oficial, encabezada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, transcurrió entre el desorden, el evidente acarreo de manifestantes y un mitin de 105 minutos ante un Zócalo que no se llenó. 

El recorrido del Ángel de la Independencia de cuatro kilómetros hacia el Zócalo demoró más de cinco horas.

Junto con el mitin, el evento duró casi siete horas.

La falta de una valla de protección a la vanguardia de la marcha y el desorden en la integración de los contingentes, provocó tumultos y empujones que detuvieron el trayecto de AMLO.

Muchos manifestantes abandonaron el recorrido ante la lentitud y otros que esperaban en el Zócalo se retiraron antes del arribo del Presidente e incluso cuando daba su discurso.

En un video que hizo público en sus redes, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, estimó la afluencia en la marcha de un millón 200 mil personas.

Las calles aledañas al paso de la marcha estaban saturadas de miles de camiones, peseros y vehículos varios que fueron utilizados para movilizar a buena cantidad de manifestantes.

Había camiones rentados o vehículos oficiales e incluso un camión de un equipo de futbol de Campeche y 8 unidades del metrobús capitalino fueron utilizados en el acarreo de manifestantes.

La marcha inició formalmente a las 9:16 horas, cuando el tabasqueño se encontró al pie del Ángel de la Independencia con Sheinbaum; el Secretario de Gobernación, Adán Augusto López; y el Canciller Marcelo Ebrard.

Apenas avanzó unos minutos y de inmediato se topó con una muchedumbre que le impedía continuar.

De poco sirvió la valla humana que 12 integrantes de la Ayudantía, a cargo de Daniel Asaf, intentó implementar, pues a los primeros metros de la marcha todo se salió de control.

El círculo que envolvía al Mandatario avanzó con lentitud a empujones, debido a la intensidad con que sus simpatizantes se acercaban para saludarlo, entregarle escritos o tomarse una foto.

En el primer círculo, el hijo del Mandatario, Andrés López Beltrán, y el vocero presidencial Jesús Ramírez, lanzaban gritos intentando abrirle camino al Mandatario. Varios miembros del gabinete emprendieron la huida ante el desorden y llegaron anticipadamente al Zócalo. Sólo le aguantaron el paso Adán Augusto y Sheinbaum.

"No empujen", se quejaba de los apretujones la Secretaria de Medio Ambiente, María Luisa Albores.

En la marcha hubo contingentes organizados de los estados, también se vio en algunos momentos a las Secretarias de Energía, Rocío Nahle, y del Trabajo, Luisa María Alcalde. También hubo contingentes de la CATEM, del Sindicato de Mineros de Napoleón Gómez Urrutia y de trabajadores de la CFE.

AMLO llegó a la Plaza de la Constitución tras cinco horas de marcha. Para entonces, miles de personas habían pasado más de ocho horas en la plancha del Zócalo, algunas de ellas bajo los rayos del sol.

El Mandatario llegó animado al templete celebrando que a su paso hubiesen salido miles de simpatizantes, muchos de ellos jóvenes. "Hay relevo generacional", dijo.

Luego comenzó un recuento de su cuarto año de gestión y cuando cerraba su discurso reivindicando lo que calificó como "humanismo mexicano", los huecos en la plancha del Zócalo se hicieron notorios.