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No me fugué; nunca me evadí de la justicia: Lozoya

El exdirector de Pemex negó que ha sido beneficiario de un trato privilegiado durante su libertad provisional

Benito Jiménez / Agencia Reforma / Así llegó el exdirector de Pemex a los Juzgados Federales del Reclusorio Norte, donde fue citado a comparecer por el caso Odebrecht

Abel Barajas
Agencia Reforma

miércoles, 03 noviembre 2021 | 18:48

Ciudad de México— Emilio Lozoya afirmó esta tarde que nunca se dio a la fuga y reveló que, antes y después de que se ordenara su aprehensión en 2019, sostuvo reuniones con altos funcionarios mexicanos para negociar su colaboración con las autoridades.

Antes de que le dictaran la prisión preventiva justificada, el ex director de Pemex tomó la palabra en la audiencia ante el juez Artemio Zúñiga para negar que ha sido beneficiario de un trato privilegiado durante los 15 meses en que estuvo en libertad provisional.

"Yo no me fugué. Yo vine un 1 de mayo de 2019 y tuve reuniones con altos funcionarios del Gobierno de México y me regresé a trabajar como financiero internacional, nunca dejé de ratificar que mi domicilio fue en la calle de Ladera, en Lomas de Bezares. Cuando sacaron la orden de aprehensión yo nunca me evadí de la justicia", dijo.

"Cuando se ejecutó la orden de aprehensión yo ya tenía la plena intención (de colaborar con las autoridades). Ya estábamos en diálogos con la FGR. Otros abogados me decían 'estás loco si renuncias al principio de especialidad' (el candado que obligaba a la FGR a pedirle permiso de España para presentar nuevas acusaciones penales)".

Con voz grave, el ex funcionario manifestó ser víctima de una persecución en la opinión pública que denominó "asesinato por carácter" de su persona y acusó que existen muchos intereses que pretenden que no se sepa la verdad sobre los sobornos, incluidos medios de comunicación.

Rebatió el supuesto trato privilegiado de la FGR, porque dijo que su madre Gilda Margarita Austin y Solís estuvo presa en 5 cárceles de Alemania y lleva dos años en prisión domiciliaria; su hermana Gilda Susana Lozoya tiene dos órdenes de aprehensión y su esposa una.

"La verdad en muchas ocasiones no le gusta a la gente, sin duda hay muchos intereses que no quieren que se sepa. Se ha gestado un ambiente de persecución en la opinión pública, de asesinato por carácter de mi persona. En otro

capítulo, donde yo fui utilizado como instrumento de un aparato de estado organizado, y no me arrepiento de haber hablado con la verdad, hay medios de comunicación que recibieron toneladas de dinero para que esto no se conozca. Muchos de los que recibieron los recursos están libres", expresó.

"Finalmente, (quiero) hacer una reflexión de un supuesto trato de impunidad. Nada más lejano a la realidad, mi madre estuvo presa en 5 prisiones por recibir entre 120 y 150 mil dólares, antes de ser director de Pemex. Mi señora madre lleva dos años en prisión domiciliaria por el pago de un impuesto de traslación de dominio de un inmueble y por el pago a un notario () Ahora si que, si la gente piensa que es un trato privilegiado, pues respeto la diferencia de opinión".

En todo momento, Lozoya defendió la legalidad del dinero que la FGR le señala como producto de los sobornos de Odebrecht.

"No me van a encontrar un solo ingreso ilegal, ni antes ni después de que fuera servidor público. Si me pre-sobornaron, salvo que la gente tenga una bola de cristal, yo creo que no hay ángeles que te regalen millones por no haber un trabajo", dijo en tono irónico.

Al principio y al final de su alocución, el ahora preso en el Reclusorio Norte ratificó la plena colaboración con las autoridades para que se conozcan los hechos que denunció el 11 de agosto de 2020 contra los políticos y legisladores que aprobaron la reforma energética.