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Padecen la 'nueva normalidad'

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Andrea Rodríguez/ Agencia Reforma

miércoles, 21 julio 2021 | 05:00

CIUDAD DE MÉXICO.- El año pasado, hubo familias que convivieron como nunca antes con sus animales de compañía, los conocieron más y fortalecieron lazos.

Pero, también hubo otras en las que estos salieron más afectados que beneficiados, cuenta Yunnuén Barrera, de la Facultad de Medicina, Veterinaria y Zootecnia de la UNAM. 

"Los dueños empezaron a notar cuál era su comportamiento, que se rascaban o ladraban mucho. Hubo quienes se enojaban o frustraban y ellos recibían regaños y castigos. Por ejemplo, los animales nerviosos incrementaron sus problemas", dice la profesora de Etología. 

"En el caso de los gatos, estos son animales más independientes y el que estuviéramos todo el tiempo en casa y buscáramos tener contacto físico con ellos, como abrazarlos, incrementó los niveles de ansiedad, y que ya no tenían lugares en dónde esconderse".  

Otro problema que detectan los especialistas es la generación de un hiperapego, que puede detonar ansiedad por separación como consecuencia, cuenta Claudia Edwards, directora de Programas en Humane Society International México. 

"Hay ejemplos que indican que debemos preocuparnos: vamos a cualquier habitación y el perro nos sigue; busca todo el tiempo el contacto físico, te toca con la patita o, aunque sea, con la punta de la cola; o él va a hacer algo y voltea antes para verte", explica. 

"También ocurre que, si te vas, orina fuera del lugar regular o destruye cosas. En los gatos también puede pasar o lo denominado como 'congelamiento', que es cuando dejan de hacer su vida para estar al pendiente de que regrese su dueño, o se arrancan el pelo o comen telas".  

Finalmente, Alejandro Pérez Castañeda, etólogo clínico, alerta sobre el surgimiento de los llamados "pandemic puppies". 

"Son cachorros que no convivieron con personas o con otros perros, no fueron al parque y no saben lo que hay afuera en el mundo: no se saben relacionar, ya sea porque tienen fobia social o hasta experimentan agresividad, también motivada por el miedo", comenta. 

En cualquier caso, el fundador de EtoVet indica que es importante consultar a un especialista en conducta animal; idealmente, de forma preventiva y sin esperar a que aparezcan focos rojos. 

"Ha sido un año y medio en el que ha habido un cambio constante en los diagnósticos y la búsqueda de la atención" narra.

"Empezamos a ver problemas en situaciones cotidianas, como que un animal se lame mucho su pata; luego hubo quienes trabajaban problemas que venían de tiempo atrás, como agresión; y hoy observamos que hay muchos 'cachorros pandémicos'", narra.