Nacional

Patrullan Sierra de Guerrero, pero no se quedan

Pobladores de Zihuatanejo señalaron que Ejército y GN solo hacen recorridos en zona donde grupo armado extorsiona

Jesús Guerrero/ Reforma

domingo, 11 julio 2021 | 17:02

Chilpancingo.- Elementos del Ejército y de la Guardia Nacional arribaron a la zona de la sierra del Municipio de Zihuatanejo para brindar seguridad y proteger de las amenazas de extorsión que unos 300 habitantes sufren por parte del grupo delictivo "Los Cuernudos".

Sin embargo, la gente de nueve comunidades de esa zona se quejó de que las fuerzas de seguridad que llegaron desde este fin de semana solo realizan recorridos, pero no instalaron una base permanente.

Además, los militares y elementos de la Guardia Nacional se negaron a revisar las casas que han sido atacadas a balazos por los delincuentes, informó uno de los ganaderos de uno de esos pueblos.

REFORMA publicó el pasado sábado que este grupo de desplazados padece la violencia ante la presencia de un grupo criminal, por lo que demandan la presencia de agentes federales.

Desde el pasado 10 de mayo, 70 familias integradas por 300 personas de las comunidades de El Mamey, La Vainilla, Arroyo Seco, La Soledad, Puentecillos, Piedras Rodadas, Zapotillo, Pie de la Cuesta y Paso del Burro decidieron salirse debido a que unos 50 delincuentes les exigían una cuota económica.

Los desplazados señalan que el grupo "Los Cuernudos" es dirigido por Flavio Delgado Cruz y su hijo, Marco Delgado Hernández.

Tras la denuncia pública que hicieron, el Gobierno federal envió un contingente del Ejército y Guardia Nacional para realizar un operativo.

El Gobierno del Estado a través de la directora de Comunicación Social, Erika Lurhs Cortés, rechazó que haya una situación de inseguridad en esa zona.

"La mesa de seguridad entabló conversación telefónica con esa persona que les dio la información y en el sistema de geolocalización se descubrió que él no estaba allá en ese lugar (en la sierra) sino que estaba en los estados de Morelos e Hidalgo", expresó la vocera.

Dijo que esa persona que se llama Gerardo y que hizo esa denuncia (a REFORMA) no vive en la comunidad.

Por su parte, esta persona informó que el viernes le llamó vía telefónica el Gobernador Héctor Astudillo Flores y que en el momento de la conversación se encontraba en Morelos, con dirección a la Ciudad de México, para realizar la compra de una antena que van a utilizar en los pueblos para instalar un sistema de comunicación vía radio civil.

"Yo le dije al Gobernador (Astudillo) que efectivamente no ha habido muertos ni heridos, pero sí le dije que nos están amenazando y estamos viviendo en los cerros", expresó.

Indicó que él sí vive en una de esas nueve comunidades y tiene manera de demostrarlo con documentación oficial de ser ganadero además de su domicilio.

"Yo ya voy para Guerrero y mañana lunes le hablaré al Gobernador desde allá desde el cerro para decirle que incumplió con su palabra de que iba a venir aquí", indicó.

Reiteró que lo único que la gente quiere es que el grupo de delincuentes sea detenido para que ellos puedan regresar a sus pueblos.

"Nosotros estamos pidiendo es estar en nuestras casas y seguir trabajando en nuestras tierras sembrando maíz y cuidar de nuestro ganado", dijo.

En un oficio con fecha de 17 de junio, los pobladores enviaron un escrito al Presidente Andrés Manuel López Obrador, a la titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, al subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, y a la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra, pidiéndoles su intervención para que les otorguen medidas cautelares.

"Le pedimos al Gobierno que envíe a esta parte de la Sierra el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional para que detenga a los delincuentes pero hasta el momento no hemos recibido ninguna respuesta", expresó.

Mencionó que incluso hace días recibieron la respuesta de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero, Cecilia Narciso Gaytán, quien les asegura que el Gobierno estatal envió a grupos de la Policía a esas comunidades y se percataron de que no había familias desplazadas.

"Eso es mentira, aquí a los pueblos no vino la Policía; aquí están las casas solas y muchas de ellas con impactos de bala", aseveró.