Nacional

Preservan labor de periodistas asesinados

La plataforma recopila trabajos de 40 profesionales ultimados desde 2011 a la fecha

Reforma
miércoles, 09 octubre 2019 | 23:36

Ciudad de México.- Ante el asesinato de periodistas en México, el Comité de Protección a Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) auspició un proyecto para preservar el trabajo periodístico de las víctimas.

  En colaboración con el Brown Institute for Media Innovation, Artículo 19 y Casa Refugio Citlaltépetl, se lanzó la plataforma "Democracy Fighters, un archivo viviente".

  Alejandra Ibarra, coordinadora del proyecto, explicó que "Democracy Fighters" recopila trabajos periodísticos de 40 profesionales asesinados desde 2011 a la fecha, en una plataforma que continuará en construcción.

 "Este archivo es una herramienta para entender lo que pasa en México y las condiciones bajo las cuales trabajan los periodistas", indicó Ibarra.

  "Nos vamos a asegurar de que su trabajo no sea olvidado".

  Jan Hootsen, representante en México del Comité para la Protección de Periodistas, destacó la importancia de conocer el trabajo de los periodistas asesinados para entender qué temas son los que se buscan acallar en la sociedad mexicana.

  "Este año 2019, según nuestros incidentes, México es el país más mortífero para periodistas, no solo en el hemisferio, sino a nivel mundial", señaló.

  "Tan solo en lo que va del 2019 por lo menos 11 periodistas han sido asesinados en el país, es la cifra más alta en la historia moderna del país".

  Agregó que desde hace 5 años el CPJ ha documentado cada vez más asesinatos de periodistas, además de que México tiene la cifra más alta de periodistas desaparecidos.

  "Más allá de la violencia letal, a diario nuestra organización registra todo tipo de agresiones contra el gremio mexicano: amenazas, privación ilegal de la libertad, robo de equipo, vigilancia, hostigamiento, violencia de género, desplazamiento forzado, tortura, cualquier tipo de violencia", comentó.

  Destacó como un método novedoso lo que llamó como hostigamiento judicial, reflejado en demandas millonarias de poderes fácticos con el único propósito de silenciar a la prensa.

  "El principal agresor contra la prensa en realidad es la narcopolítica, la colusión entre las autoridades y la delincuencia organizada", sentenció.