Nacional

Se apiadan de migrantes, los suben a su coche y… ¡terminan en la cárcel!

Uno de los involucrados dijo que no se arrepiente de ayudar a alguien y que no le apena estar preso, porque se trata de una causa noble

Excélsior

lunes, 20 septiembre 2021 | 21:51

Tamaulipas.- Tres personas, dos hombres y una mujer, que se encontraban detenidas en la Fiscalía General de la República delegación Tamaulipas, acusados de llevar a Reynosa a un grupo de migrantes haitianos a San Fernando, fueron liberados luego de que su abogado demostró la inocencia.

La notificación de su libertad ocurrió lunes en la tarde; los beneficiados son Jesús De León, Evert Cantú y Clarissa “N”,  todos con domicilio en el municipio de San Fernando.

Las tres personas se encontraban prisioneras en las celdas de la FGR debido a que personal de la Guardia Nacional los detuvo en un retén que tienen cerca de Reynosa.

Cada uno llevaba en su vehículo un grupo de migrantes que formaban parte de los haitianos que salieron caminando hacia la frontera debido a que el Instituto Nacional de Migración y Guardia Nacional les prohibieron viajar en autobuses.

Los hechos datan desde el viernes en la madrugada cuando la Guardia Nacional y el INM los bajó  de 15 autobuses al momento de llegar a un retén militar ubicado en el kilómetro 134 de la carretera Ciudad Victoria-Matamoros en el ejido Las Norias, perteneciente a San Fernando.

Los haitianos caminaron hacia esa ciudad donde descansaron y el sábado por la mañana reiniciaron a pie el viaje a Reynosa.

Fue así como los ahora liberados, que iban hacia esa ciudad fronteriza, se apiadaron de ellos y decidieron subirlos a sus vehículos para darles “raid”, pero fueron detenidos y puestos a disposición de la FGR.

Geovanni Barrios Moreno, líder de la Asociación civil “Justicia por Tamaulipas” se ofreció como su defensor y una vez que demostró que la acción cometida fue por humanidad procedieron a su libertad.

“Gracias a Dios, en camino a nuestra casa”, puso Jesús De León, en su muro de Facebook.

Explicó que su viaje a Reynosa era por medicamentos para su familia y que en el camino se los encontró y vio que llevaban niños.

“Nunca me voy a arrepentir de ayudar a alguien. Seguiré adelante porque estoy orgulloso de lo que hago. Esto de estar encerrado no me avergüenza porque no estuve detenido por un delito sino por una causa noble”, puntualizó.

El sábado más de 300 migrantes lograron pasar la valla policial que hay en el kilómetro 202 de la carretera a Matamoros, sin que la Guardia Nacional y el INM los detuviera.

Para su mala suerte, a mitad del camino a Reynosa, ya los esperaban las mismas autoridades pero con cuatro autobuses.

Más de 250 migrantes fueron subidos a la fuerza a unidades, pero finalmente fueron liberados en el ejido San Rafael del municipio de Veracruz, a 400 kilómetros al sur de San Fernando.