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Se desinfla negocio de bicicletas sin anclaje; había más de 4 mil

Después de la regulación y la pandemia sólo sobrevivió Dezba, que es mexicana; mientras tanto, Ecobici se alista para expandir su servicio

Excélsior

domingo, 09 enero 2022 | 06:35

Aunque ya son menos perceptibles, en la Ciudad de México aún operan 579 bicicletas sin anclaje de la marca Dezba.

Esto luego de que, en diferentes etapas de 2018 y 2019, se observaban en la calle miles de bicicletas sin anclaje de marcas como Mobike, VBike, Jump, Dezba o Motum, las cuales tenían hasta mil unidades cada una, de acuerdo con registros de la Secretaría de Movilidad (Semovi).

Ahora sólo sigue operando la empresa de origen mexicano que tiene permiso para operar hasta 900 bicicletas, pero en las calles de alcaldías como Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc y Benito Juárez sólo cuentan con 579, de acuerdo con datos de la Semovi. 

HUBO MILES DE BICIS

Desde 2018, las calles de corredores como Reforma-Centro Histórico, Roma-Condesa y Polanco-Lomas estuvieron infestadas de bicicletas sin anclaje y sin permisos oficiales. 

El caso más notorio fue el de Mobike, que estimaciones indicaron que tuvo una flotilla de hasta cuatro mil 800 bicicletas, pero sólo mil autorizadas provisionalmente.

Pero en 2019, la Semovi emitió permisos y regulaciones para la operación de bicicletas con anclaje y sólo aprobaron que las marcas Dezba y Jump operaran hasta dos mil 800 bicicletas.

Sin embargo, Jump, empresa filial de Uber, decidió retirar sus vehículos de las calles en mayo del año pasado ya que su división enfocada a la micromovilidad se fusionó con la empresa desarrolladora de scooters eléctricos Lime.

Aparentemente los destruiría, pero organizaciones civiles como Bicitekas lograron un acuerdo para rescatar las unidades y adaptarlas para un programa gratuito de préstamo en la alcaldía Azcapotzalco llamado Bici Catarinas.

HUYEN DE REGULACIONES

Víctor Alvarado, especialista en Movilidad de la organización civil El Poder del Consumidor, indicó que la gran disminución de la cantidad de bicicletas sin anclajes se debió a que a las empresas no les gustó que la Semovi ordenara la operación por medio del diseño de regulaciones.

"El sector privado huyó de las reglamentaciones que buscaban ser establecidas por la actual administración, que no estuvieron mal. Se posicionaron con un discurso sostenible, pero cuando se les indicó que brindarán operación en sectores fuera de la burbuja comercial, no les gustó”, dijo el especialista.

Alvarado opinó que la pandemia de covid-19, que inició  terminó con las aspiraciones de las empresas cuya cobertura, de por sí, iba a la baja.

"Lo que la pandemia demostró es que los modelos de transporte dependientes de la demanda están condenados a desaparecer”, dijo.

El especialista consideró que Dezba ha hecho cosas interesantes para no sólo depender de la demanda de usuarios.

"Ha hecho cosas interesantes, es decir, ver a la movilidad no sólo como un tema de demanda, sino de hacer convenios con otros sectores y apostar por la publicidad. Hoy la movilidad y el transporte debe apostar por esquemas a la carta, es decir, que ofrezcan no sólo llevarte o traerte u ofrecerte un vehículo para hacerlo”, expresó.

ECOBICI SE RENUEVA

Este panorama se da en el marco de la renovación de Ecobici.

El 26 de diciembre pasado, la Semovi dio a conocer que el consorcio compuesto por las empresas 5M2 S.A. de C.V. y BKT Bicipública S.A. de C.V. operarán Ecobici por seis años.

Su objetivo será expandir el servicio de bicicleta pública en dos mil 800, para pasar de seis mil 500 bicicletas a nueve mil 300, así como aumentar de 480 estaciones a 687.

Al día siguiente, se presentaron  las nuevas bicicletas y cicloestaciones que se instalarán.