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Se esconden en cerros familias desplazadas por violencia

Al menos 70 familias de comunidades de Zihuatanejo de Azueta, Guerrero, viven en casas de campaña en cerros tras amagos de grupo delictivo

Reforma

Jesús Guerrero/Reforma

jueves, 08 julio 2021 | 15:25

Ciudad de México.- Unas 300 personas de nueve comunidades del Municipio de Zihuatanejo de Azueta viven en casas de campaña en los cerros luego que hace dos meses alrededor de 50 hombres armados con fusiles Ak-47 los obligaron a salirse porque no les dieron una cuota económica mensual.

 Se trata de un total de 70 familias de los pueblos de El Mamey, La Vainilla, Arroyo Seco, La Soledad, Puentecillos, Piedras Rodadas, Zapotillo, Pie de la Cuesta y Paso del Burro que viven acosados por el grupo delictivo llamado "Los Cuernudos", señaló uno de los desplazados entrevistado vía telefónica.

 Esta organización que es dirigida por Flavio Delgado Cruz y su hijo Marco Hernández realizaron una primera incursión en estas 9 comunidades el pasado 7 de mayo protagonizando un tiroteo y después a cada jefe de familia les exigían de diez, 15 y hasta 15 mil pesos por mes.

 "Nos quitaron vacas, gallinas, carteras y hasta teléfonos celulares para que no tuviéramos comunicación al exterior", dijo el desplazado que por razones de seguridad no quiso proporcionar su nombre y de las autoridades de las comunidades.

 Contó que los integrantes de ese grupo armado incluso les exigían a la gente de tercera edad que les entregaran dinero pese a que les replicaban que no tenían porque su vida útil de trabajo ya le habían terminado.

  El pasado 17 de junio, los pobladores enviaron un escrito al Presidente Andrés Manuel López Obrador, a la titular de la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, al subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas y a la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Ibarra de Piedra, pidiéndoles su intervención para que les otorguen medidas cautelares.

 "Le pedimos al Gobierno que envíe a esta parte de la Sierra el Ejército mexicano y a la Guardia Nacional para que detenga a los delincuentes, pero hasta el momento no hemos recibido ninguna respuesta", expresó. 

Mencionó que incluso hace días recibieron la contestación de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero, Cecilia Narciso Gaytán, quien les aseguró que el Gobierno estatal había enviado a grupos de la Policía a esas comunidades y se percataron de que no había familias desplazadas.

  "Eso es mentira, aquí a los pueblos no vino la Policía, aquí están las casas solas y muchas de ellas con impactos de bala", aseveró.

 Afirma que el grupo llamado "Los Cuernudos" está asentado en esta zona de la Sierra desde hace diez años causando el terror y pánico en la ciudadanía.

  Hace cuatro años los integrantes de esta organización estaba en la comunidad de Vallecitos de Zaragoza, pero hubo un día que la gente se cansó de sus desmanes por lo que se armaron y lograron expulsarlos.

 "La ciudadanía de Vallecitos de Zaragoza se enfrentó a tiros con esos delincuentes y hubo muchos muertos", recordó.

  Sin embargo, consideró que las familias desplazadas de las nueve comunidades no podrán enfrentar a este grupo de delincuentes por una sencilla razón: "no tenemos armas, pero si tuviéramos un rifle cuerno de chivo, por supuesto que si lo haríamos".

 Entre los desplazados hay decenas de niños, ancianos, adultos mayores y mujeres.

 El lugar donde duermen, agrega, es un pedazo nylon que está amarrado encima de cuatro palos.

 "Aquí la gente duerme y ahorita con la lluvia seguramente muchos niños y ancianos se van a enfermar", menciona.

 Las familias piden alimentos y que en el lugar donde están refugiados acudan soldados del Ejército y Guardia Nacional para evitar que sean agredidos por el grupo armado.

 "Tenemos miedo de que esos bandidos vengan acá y hagan una matazón", expresó.

  El desplazado dice que la principal demanda es que el Gobierno saque o detenga a los líderes de esa organización armada para que ellos regresen a sus pueblos a seguir su vida normal.

  Con desencanto dice que estos llamados que desde hace más de un mes han hecho no han encontrado ningún eco.

  "Pareciera que el Gobierno protege a esos delincuentes porque sabe perfectamente donde están escondidos y no los detiene", señala.

Más de diez mil desplazados en Guerrero

Del 2011 a la fecha en que se agudizó la violencia principalmente en zonas rurales, hay un registro oficial de más de diez mil personas desplazadas.

  Estas familias que fueron expulsadas por los distintos grupos de la delincuencia organizada, son de los Municipios de Zirándaro, Coyuca de Catalán, San Miguel Totolapan, Chilapa, Zitlala, Ajuchitlán del Progreso, Leonardo Bravo, Petatlán y Apaxtla de Castrejón.

  El pasado 19 de junio, desplazados de la comunidad de San Felipe del Ocote, del Municipio de Apaxtla de Castrejón acusaron al Gobierno de Héctor Astudillo de haber incumplido su compromiso de que pagarían las tres partes de un predio donde construirían sus viviendas.

 Ese compromiso lo asumió el Gobierno estatal el diciembre del 2020, denunciaron las víctimas.

 Desde el 2018, más de 200 personas de esta comunidad de la zona norte de Guerrero, fueron expulsados por un grupo armado.

 En un informe oficial del Gobierno de Astudillo del 2020, en Guerrero hay 20 grupos criminales diseminados en distintos municipios que han causado el terror y el desplazamiento forzado de los habitantes de las comunidades.

 Las organizaciones, dice el informe, se hacen llamar: Jalisco Nueva Generación (CJNG) Los Beltrán Leyva, Caballeros Templarios, La Familia Michoacana, Los Ardillos, Gente Nueva, El Cártel del Sur, Guerreros Unidos, Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), Guardia Guerrerense, Sangre Guerrerense, Sangre Nueva Guerrerense, Los Viagras y Los Cuernudos.