Nacional
Emilio Lozoya

Video: Así pasó su primer día en la cárcel

El nuevo aposento mide 3 por 2.4 metros de ancho

Excélsior

jueves, 04 noviembre 2021 | 23:22

Tras cambiarle la medida cautelar a prisión preventiva, Emilio Lozoya pasó su primera noche en una celda del reclusorio Norte. El exdirector de Pemex durmió en una de las llamadas tumbas, camas de cemento del tamaño de un catre y empotradas en la pared.

Provisto de su uniforme color caqui, una colchoneta y dos cobijas nuevas, el exfuncionario federal amaneció este jueves en el dormitorio 10 de la zona de ingresos, dónde se le practica a los recién llegados una prueba PCR de covid antes de acercarlos a otros internos.

El nuevo aposento de Lozoya Austin mide 3 por 2.4 metros de ancho y tiene un excusado de acero inoxidable y una regadera que salpica agua fría. El exencargado de Petróleos Mexicanos no tiene privacidad, pues un custodio lo vigila personalmente 24 horas para que no se haga, ni le hagan daño, además, el corredor de su celda siempre tiene luz.

Su tumba, además de un candado de un kilo de peso, tiene 11 filtros de seguridad que incluyen llaves, cerrojos y cámaras que lo monitorean las 24 horas.

Lozoya, cambió el menú del día y dejó a un lado los banquetes en restaurantes de lujo para desayunar, comer y cenar del rancho, como llaman los internos a la comida que se sirve en el reclusorio.

De desayuno: Huevos con jamón, galletas, tortillas, café y agua. Para la comida hubo guisado de res con papas y agua de melón.

Por ahora, la única posesión de Lozoya es una pasta de dientes, cepillo y los mismos zapatos que portó en su audiencia, pero sin agujetas, para evitar que se haga daño.

El único rostro familiar que vio este día Emilio Lozoya fue el de su abogado Alejandro Rojas Pruneda, quien lo visitó para dar seguimiento a su defensa.

Usualmente, Lozoya Austin debería ser trasladado al área de ingreso, donde se encuentran los reos que esperan sentencia o absolución, pero ahí, además del exgobernador de Veracruz se encuentran el exsenador panista Jorge Luis Lavalle y el abogado de Carlos Salinas de Gortari, Juan Collado, ambos denunciados por el exdirector de Pemex.  

Por lo que se analiza la opción de que se quede por ahora en la celda número 10.