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Viviría Dos Bocas entre inundaciones

Debido a que se ubica en una de las zonas donde más llueve, refinería de Dos Bocas está expuesta a constantes inundaciones, según expertos

Reforma

Marlen Hernández/Reforma

lunes, 09 noviembre 2020 | 06:35

Ciudad de México.- Dada su ubicación en una de las zonas donde más llueve en México, la refinería de Dos Bocas, Tabasco, estará expuesta a constantes inundaciones que provocarían derrames, contaminación ambiental e incluso incendios, alertaron especialistas.

"Está en un lugar muy vulnerable y es muy probable que una vez construida se inunde frecuentemente", apuntó Alejandro Villalobos Hiriart, experto en refinación y ex funcionario de Pemex y del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).

La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de la refinería, realizada por el IMP, advierte que la inundación es el principal riesgo, ya que su ubicación la hace vulnerable a lluvias, huracanes y marejadas, además de sismos.

Villalobos Hiriart explicó que las inundaciones en una refinería provocan fallas estructurales, daños al sistema eléctrico subterráneo y al equipo en general, los que a su vez elevan el riesgo de derrames e incendios.

Además, el efecto corrosivo del agua de mar en los equipos, e incluso al cemento si no se empleó el adecuado en la construcción, podría provocar derrames de petróleo o petrolíferos, contaminando el medio ambiente cercano, señaló.

Por ejemplo, en el 2005, la refinería Meraux, ubicada cerca de Nueva Orleans, derramó 25 mil barriles de petróleo al ser severamente dañada por la marejada ciclónica durante el huracán Katrina, contaminado los canales de la ciudad y más de una milla cuadrada alrededor.

Villalobos Hiriart resaltó que los paros constantes en la refinería por motivos de tormentas y otros fenómenos naturales atentarían además contra la rentabilidad de Dos Bocas.

Gonzalo Monroy, director general de la consultora energética GMEC, coincidió y explicó que incluso en las refinerías de la Costa del Golfo en Estados Unidos se suspenden operaciones ante tormentas y huracanes por el riesgo de inundaciones.

"Con una especie de bombeo o dragado se saca el agua residual, pero nunca se puede volver a operar al 100 por ciento de manera inmediata", detalló.

El especialista explicó que para volver a operar de manera normal, las plantas eficientes pueden tardar entre dos a tres semanas.

Villalobos Hiriart estimó que la adecuación del terreno en Dos Bocas requiere la construcción de plataformas de desagüe (gradiente hidráulico) de aproximadamente 4.5 metros de altura, pero criticó que la elevación realizada para el drenado haya sido de sólo 3.8 metros.

"Estos cálculos deben contemplar el cambio climático, pues un estudio de la Semarnat señala que toda la costa de Tabasco es susceptible de desaparecer por esa causa, con lo cual se habrían invertido 8 mil millones de dólares en un lugar susceptible de desaparecer", advirtió el especialista.