Nacional

Vuelven lluvias a zonas inundadas de Tabasco

El principal temor es el desfogue que la CFE hace de las presas

Jorge Ricardo / Agencia Reforma

Jorge Ricardo/ Reforma

sábado, 14 noviembre 2020 | 10:19

Villahermosa— Después de una semana, la lluvia y el cielo gris regresaron a Villahermosa y a municipios cercanos donde miles de personas sufren de inundaciones desde inicios de octubre, y duermen en albergues reducidos por la pretensión de guardar la "sana distancia" por el Covid-19, en sus casas anegadas y en la calle.

La lluvia se había ido el viernes anterior, un día antes de la nueva inundación, pero cayó de nuevo en la mayor parte de la noche y sigue todavía una ligera llovizna en esta ciudad, atravesada por el Río Grijalva, cuyo caudal desbordado provocó las inundaciones.

Las lluvias, sin embargo, no son el principal temor para los tabasqueños que duermen a merced del dengue y de los moscos, sin contar el Covid que ha registrado más de 35 mil casos y 3 mil muertes.

El principal temor es el desfogue que la CFE hace de las presas de la parte alta, como Peñitas, ubicada en Chiapas, cuyo manejo "criminal", según el Gobernador Adán Augusto López, afectó a más de 200 mil tabasqueños y provocó una decena de personas muertas en el Estado, más daños a los campos de pastoreo y de cultivo y muertes de animales.

"Todavía no se iba el agua de mi casa, cuando llegó el otro desfogue de Peñitas", se quejó un hombre qué pasó la noche sobre un pasillo techado de la Plaza de Armas. A un lado, tres familias que suman 15 integrantes consiguieron que los dejaran entrar al espacio vacío que un día fue una casa de cultura.

"A lo mejor es porque va a venir Obrador es que nos dejaron pasar y dijeron que van a poner una cocina comunitaria, pero todavía no dicen cuándo", comentó el señor Ángel Sánchez, quien logró sacar su estufa del agua.

Del Puente que cruza sobre el Grijalva, hacia la Colonia Las Gaviotas Sur, inundada, baja la población que va a trabajar al centro.

"Mi casa inundó en octubre y de nuevo el sábado pasado y tuvimos que rentar unos cuartos más arriba para poder salir al trabajo", dijo una mujer en tacones, que trabaja en una tienda de venta de ropa.

La Colonia Las Gaviotas Sur, al suroeste de Villahermosa, sigue anegada y con la población viviendo en las azoteas de sus casas, sin comida ni ayuda para salir; igual que Municipios como Nacajuca, Jalpa o Macuspana, donde nació el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Por lo menos hoy, que el Presidente visita por segunda vez su Estado desde que comenzaron las inundaciones, ha bajado el nivel del Grijalva casi un metro, pero los pobladores temen que las presas sigan acumulado agua.

En la parte del centro de la ciudad, el malecón Leandro Augusto Rubirosa está reforzado con cientos y cientos de sacos de arena, y la policía bloquea con vigilancia y paredes de sacos el paso por varias calles donde la semana pasada hubo filtraciones por la barda del malecón.

Los tabasqueños confían en que por la visita de López Obrador comience a llegar la ayuda, pues hasta ahora solo hay un leve patrullaje del Ejército y la Policía estatal. Los refugios están saturados con el pretexto de la sana distancia y las pocas despensas que se reparten han sido de donaciones de ciudadanos.

A estas alturas, cualquier tabasqueño extraña la ayuda que sí recibieron en la anterior gran inundación, de octubre de 2007, cuando el Gobernador era el priista Andrés Granier y el Alcalde el mismo de hoy, Evaristo Hernández, aunque entonces por el PRI y hoy por Morena.

"Sí robó Granier, pero robó para el pueblo, ¡Granier no tuviera toda esta gente que está sufriendo! ¡Y le duela a quien le duela!", exclamó una mujer ayer, tras formarse dos horas por una despensa e irse con las manos vacías.