Nacional

¿Y México? sin figurar en el COP26

López Obrador calificó esta semana de hipócritas a los participantes de la cumbre y se negó a asistir a la misma

Agencia Reforma

Israel Sánchez
Agencia Reforma

domingo, 07 noviembre 2021 | 14:24

Ciudad de México.- En todo este desfile de regañinas, advertencias y pactos por parte de las naciones más disímiles de cada rincón del globo, un país como México, que es particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático por su ubicación y las condiciones de su territorio, no ha figurado como debiera.

Empezando por el hecho de que el propio Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien esta semana calificara de hipócritas a los participantes de la COP26, se negara a asistir a la misma. Lo cual, a ojos de los expertos, envía un mensaje muy desafortunado.

"Dice muchísimo, dice muchísimo. Porque, por más que (el Canciller Marcelo) Ebrard por ahí está, y va a estar sentada, supongo, (la subsecretaria) Martha Delgado, que es a la que le toca arrastrar el lápiz o presentar las cosas, pues eso habla mucho de lo que nosotros ya sabíamos: No hay ningún interés en esas cuestiones.

"Es algo muy notorio que al inicio de la COP, cuando todos los países están presentando su postura introductoria general, México no apareció. Fueron hasta del Vaticano, imagínate", expone Fernando Aragón Durand. "Eso también llama mucho la atención, y finalmente es un claro reflejo de cómo estamos y cómo están viendo las cuestiones relacionadas con el cambio climático en la administración federal".

Durante la semana, Delgado presumió, por ejemplo, que México preparó la Estrategia de Instrumentación para una Economía Oceánica Sostenible 2021-2024, y que se está implementando una serie de iniciativas para lograr el compromiso principal del Panel de Alto Nivel de Economía Oceánica, que consiste en lograr el adecuado manejo del 100 por ciento de la Zona Económica Exclusiva.

Por otra parte, la directora general para Temas Globales en la Secretaría de Relaciones Exteriores, Camila Zepeda, tuiteó que se llevaban a cabo largas jornadas de negociación con las Embajadoras Jóvenes por el Clima -cuatro mujeres jóvenes que representan a México en la COP26-, "quienes lideran los temas de adaptación, pérdidas y daños, construcción de capacidades, acción para el empoderamiento climático".

Lo cierto es que, si los países de la cumbre son, siguiendo la analogía antes utilizada, como estudiantes con tareas específicas para pasar de grado, México llega a Glasgow no precisamente como un alumno modelo.

"Llega como el alumno que promete que va a hacer todo bien, pero cuando uno va viendo cómo vienen las tareas que va entregando y los hechos recientes, pues uno dice: 'Oye, vienes muy mal'. 'No, no, pero yo voy a sacar 10, acá todo está bien'. Es un poco el alumno mitómano", estima Adrián Fernández Bremauntz, fundador y CEO de Iniciativa Climática de México (ICM).

Aunque afinar reglas de transparencia para la rendición de cuentas es otro de los pendientes importantes de esta cumbre, actualmente operan mecanismos que evalúan qué tan ambiciosas son las metas de los países y detectan la implementación de las medidas para lograr lo comprometido. En otras palabras: no hay oportunidad para la simulación ni la incongruencia.

"Si un país, digamos, pretendiera salir a decir discursos de que está a todo dar y 'nosotros vamos muy bien', pero en los hechos no está bien, el mundo lo sabe. Y, por supuesto, si un país es incongruente y en los hechos empieza a implementar políticas que van en contra del cumplimiento de sus ofrecimientos en el marco del Acuerdo de París, pues el mundo lo va a saber", remarca Fernández Bremauntz.

"Y el mundo hoy sabe perfectamente bien que las políticas de la actual Administración de México han frenado súbitamente las energías renovables, y que amenazan con extender y prolongar el uso de combustibles fósiles, especialmente para generación de electricidad -estoy hablando del uso de combustóleo, de carbón y de gas-, mucho más, comparado con los escenarios perfilados cuando firmó el Acuerdo de París, en donde los combustibles fósiles tendrían que ir saliendo".

Si bien un espacio como la COP26 suele guiarse por el respeto y la diplomacia, por lo que no hay reclamos públicos hacia México -y las otras naciones incumplidas-, en un futuro la situación podría no ser igual.

"Si siguiéramos con las políticas retrógradas que hoy se tienen en el País, seguramente en un futuro cercano, en uno o dos años, la gente va a empezar a decir: 'Oye, pues ¿de qué se trata? ¡No friegues! No estás haciendo, México, ni siquiera las cosas con las que puedes contribuir a resolver este problema global y que son en tu interés y en tu beneficio. Ni eso haces, no jodas, pues ¿de qué se trata?'", adelanta el CEO de ICM.

Y aunque el doctor en ciencias ambientales reconoce el derecho de México, junto con otros países, de reclamar el retraso de esos 100 mil millones de dólares anuales para apoyar a naciones menos desarrolladas, esto también podría resultar una salida fácil.

"A ver, muchos aquí dicen: 'Si hubiera suficiente dinero ya sobre la mesa', pero los países que no han hecho la tarea, como México, pues no calificarían para recibir apoyos. Ni modo que lo vayan a apoyar, ¿para qué? ¿Para que se lo den a la Comisión Federal (de Electricidad)? ¡Imagínate! ¿A Bartlet?, pues no. La gente aquí no le va a dar dinero a Bartlet para más carbón y más combustóleo".

Por todo esto, el especialista en contaminación del aire y salud ambiental exhorta a los integrantes del Gabinete, a los Secretarios y altos funcionarios del Gobierno mexicano, a ser muy honestos intelectualmente, y a no caer en la tentación de la simulación por mera lealtad.

"Sinceramente, como mexicano yo no quiero que hagamos ridículos, yo no quiero que vean que México es un país no sólo que no cumple, sino que es un país deshonesto que se maneja con discursos como queriendo dorar la píldora. No, yo creo que esto tiene que cambiar.

"El Presidente de México, yo espero que continúe su proceso de entendimiento y de aprendizaje; todos estos temas él no los conoce ni los domina. Finalmente, él es muy astuto políticamente, y en la medida que él entienda estos temas, él podrá diseñar políticas que, sin renunciar a algunos de sus posicionamientos ideológicos más profundos, sean mejores. Porque no lo está haciendo", concluye Fernández Bremauntz.

País sin ambición

2015

-México define sus contribuciones nacionalmente determinadas (NDC), con el compromiso de reducir sus emisiones en 22% antes del 2030.

-Señala que en 2013 se emitió un total de 665 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente, y estima que crecerían hasta 973 millones de toneladas en 2030 si no se hacía nada al respecto.

--Si México cumple la meta de reducción ofrecida de 22%, sus emisiones totales no debieran pasar de 762 millones de toneladas en 2030.

2020

-México entrega una NDC revisada, sin incorporar una mayor ambición en materia de mitigación.

-Modifica el cálculo de la línea base, y estima que, sin esfuerzos de por medio, las emisiones llegarían a 991 millones de toneladas de CO2.

-Aplicando el mismo nivel de reducción de 22% ofrecido como meta, no debería pasar de 773 millones de toneladas.

-El mundo esperaba una mayor ambición.