Opinion
Crónicas de mis Recuerdos

“La Pirámide” primer monumento dedicado a Hidalgo en Chihuahua

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/ Construcción de “La Pirámide”, primer monumento dedicado a Miguel Hidalgo construido en 1830 en la plaza de “Los Ejercicios” o San Felipe. Al fondo se aprecia la edificación del Palacio de Gobierno en su parte frontal. (Fototeca-INAH-Chihuahua).
/ Litografía del antiguo monumento a don Miguel Hidalgo y Costilla. Al fondo se aprecia el edificio del Instituto Científico y Literario (Fototeca-INAH-Chihuahua).
/ Antiguo convento Jesuita “Nuestra Señora de Loreto” (Fototeca-INAH-Chihuahua).

Oscar A. Viramontes Olivas

domingo, 02 mayo 2021 | 05:00

Hoy en día todos hemos apreciado en el centro de la ciudad de Chihuahua, el monumento dedicado al Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla, así como a algunos de los héroes que lo acompañaron y que intervinieron en el conflicto de Independentista de 1810 en la plaza que lleva el mismo nombre. Escoltado por el Palacio de Gobierno (antiguo) hacia el norte; al sur, por la Rectoría de Nuestra Máxima Casa de Estudios; al este por el Palacio Nuevo (“La silla de King Kong”) y hacia el oeste, por algunos locales comerciales. Sin embargo, hablaremos en Crónicas de mis Recuerdos de sus antecedentes y como se desarrolló el proyecto de edificación desde el antiguo monumento denominado “La Pirámide” hasta el que hoy en día conocemos.  

Corría el año de 1811, momento determinante en la vida del país, cuando en Chihuahua se llevaría a cabo el sacrificio y ejecución del Benemérito don Miguel Hidalgo y Costilla en el patio interior del antiguo Colegio Jesuita, hoy altar ubicado en el interior del Palacio de Gobierno, que se encontraba  anexo a este por su lado sur, entre el límite de la actual calle Aldama a la Plaza Hidalgo. hasta la Escorza y su límite al Instituto Científico y Literario. Esta enorme superficie constituía un solo solar donde estaba la llamada  “plazuela” que era conocida con el nombre de la plaza de “Los Ejercicios” o de “San Felipe” y ahí, en esa importante extensión de terreno, serían fusilados algunos de los caudillos y compañeros del cura Hidalgo, los que serían exhibidos ante la mirada “atónita” de los ciudadanos en el caluroso escenario chihuahuense del 30 de julio. Ahí, se expondría el cadáver decapitado del Padre de la Independencia Nacional, colocándolo sobre un tablado, instalado en el mismo sitio donde hoy se yergue el monumento a Miguel Hidalgo.

Santificada la antigua plaza de “Los Ejercicios” con los tristes sacrificios de los independentistas ya que como muda testigo y una vez alcanzada la independencia en contra de España, el primer Gobernador Constitucional del estado de Chihuahua y el Primer Congreso Constituyente, expedirían algunos decretos determinantes, ordenando la edificación de un modesto monumento de forma piramidal en el centro de la plaza de “Los Ejercicios” para dar así, cumplimiento a los artículos 15 y 16 del decreto del Congreso de la Unión con fecha del 19 de julio de 1823 que textualmente decía: “Artículo 15: el terreno donde las víctimas fueron sacrificadas, se cerrará con verjas, se adornará con árboles y en su centro se levantará una sencilla “pirámide” que recuerde en la posteridad el nombre de sus primeros Libertadores.

“El Artículo 16 mencionaba, que los ayuntamientos cuidarían bajo la inspección de sus diputaciones provinciales, el cumplimiento de lo previsto en el artículo anterior, pudiendo sacar los gastos de los fondos propios y adquiridos por donaciones”. La penuria situación en que se encontraba el erario público del Gobierno del estado en aquellos años después de la Independencia, dificultó por algunos años la ejecución de los “patrióticos proyectos” y la pirámide no estuvo construida sino hasta el año de 1830. No obstante, los continuos esfuerzos de las autoridades una vez construida “El Pirámide”, como se le llamó por nuestros tatarabuelos con ligeras modificaciones y reparaciones, permanecería en el mismo estado en que fue fotografiado hasta el año de 1889, en que fue construido por donaciones nacionales el actual monumento a Hidalgo y demás caudillos. En esos  momentos supremos para la Patria, la humilde pirámide de Hidalgo, serviría de punto de reunión para los chihuahuenses que al pie de ella, se congregarían para expresar el patriotismo y la renovación de los juramentos de lucha por la integridad nacional. Así, en 1846 cuando la amenaza del invasor norteamericano a Chihuahua, los habitantes acudirían en masa a la plaza de “Los Ejercicios” en la mera Pirámide de Hidalgo,  a escuchar las arengas de las autoridades y de los patriotas que los exhortaban a la defensa en contra de los gringos. Así sucedería años después al llegar el Presidente don Benito Juárez y sus ministros en esta ciudad, los que inmediatamente se trasladarían al pie de “La Pirámide” de Hidalgo a escuchar las ofertas de ayuda y apoyo que el pueblo de Chihuahua hacía en aquellos instantes, por la encarnación de los ideales de libertad e independencia amenazados por la intervención norteamericana y el imperio francés.

En sesión ordinaria del Cabildo de la ciudad de Chihuahua del 16 de julio de 1823, tendría a bien decretar que por medio del Ayuntamiento Constitucional de la capital que a la brevedad posible como lo permitieran los fondos, se levantara “La Pirámide” que ordenaba el soberano Decreto del 19 de julio de 1823 y asimismo, motivara al vecindario “pudiente” de la ciudad a efecto de que en uso de su celo patriótico, cooperara con lo que voluntariamente quiera aportar para la construcción del enrejado y pirámide que disponía el Artículo 15 del soberano decreto, firmando  la orden del Supremo Gobierno, los consiguientes efectos. Dios y Libertad, Chihuahua 18 de octubre de 1824, firman: Manuel Simón de Escudero, Diputado secretario; José María de Irigoyen, Diputado secretario y el excelentísimo Gobernador del estado.  En relación a los fondos económicos faltantes que el Gobierno del estado apoyaría para la construcción del monumento a los héroes y el Ayuntamiento mandaría a formar un mapa de la pirámide que se levantaría en honor de los primeros héroes de la Patria, por tanto, se mandarían los fondos necesarios y complementarios del total del costo del preciado monumento, siendo este del 25 de febrero de 1826.  

Llegaba el 16 de septiembre de 1871 cuando un grupo de niños entre ellos estaba Enrique C. Creel, quien después sería gobernador de Chihuahua y además el principal iniciador en la edificación del nuevo monumento a don Miguel Hidalgo y Costilla, que 34 años después en 1905, iniciaría también la edificación del monumento al Benemérito don Benito Juárez García en el antiguo “Paso del Norte. Estos niños entusiastas se habían reunido en el paraje denominado “La Junta de los Ríos” bajo la sombra de un enorme álamo, aquellos chamacos jugaban “trabajando” con fe y constancia hasta reunir los suficientes fondos para levantar un monumento de mármol, coronado por la estatua en bronce del Padre de la Patria. 

Después para los sombríos días del mes de agosto de 1877, el gobernador don Ángel Trias, motivaría al H. Congreso una iniciativa que a la letra decía: “El inmortal Cura Hidalgo, primer héroe de la Independencia mexicana y una de las primeras víctimas de nuestros opresores, sería fusilado en esta ciudad en julio de 1811 por haber intentado darnos vida, un monumento grotesco (refiriéndose a “La Pirámide”), pobre y ruin, cuya vista causa profunda pena, tristeza y aún vergüenza para todos los que tienen algo de decoro nacional y amor a la patria, porque al contemplarlo con meditación, más que motivar un recuerdo de respeto y veneración para el ilustre mártir a quien está dedicado, parece que tiene por objeto simboliza la ingratitud de todo un pueblo, siendo el mudo acusador de una nación que olvida sus obligaciones para el primer hombre a quién se le debe nuestra libertad. Me propongo solicitar la protección del Ejecutivo de la Unión y la cooperación de los gobernadores de todos los estados de la federación, para que se consagre con un monumento digno en el lugar en que el venerable párroco de Dolores sería sacrificado (este dato es impreciso, porque el lugar donde fue sacrificado Hidalgo fue donde hoy está el alatar de la Patria en el interior de Palacio de Gobierno), por haber procurado libertarnos de la esclavitud”

El estado de Chihuahua uno de los más pobres de la República en aquellos tiempos, no podía solo  desgraciadamente con sus propios recursos para satisfacer esta necesidad nacional de construir un monumento digno, sin embargo, contribuiría con la suma de $3,000 que se tomarían de la cantidad asignada para gastos extraordinarios del gobierno y de las economías que pudieran hacerse en el presupuesto. Se pondría a disposición del secretario de fomento para que él fuera el director y protector de la obra, firmándose la liberación de los recursos el 2 de diciembre de 1877 por parte del gobernador Ángel Trias.

El contenido de esta crónica es con fines de investigación, sin ánimo de lucro, por lo que no viola derechos de propiedad intelectual ni derechos conexos. La Pirámide” primer monumento dedicado a Hidalgo en Chihuahua, forma parte de los Archivos Perdidos de las Crónicas de mis Recuerdos. Si desea los libros de la colección de los Archivos Perdidos, tomos del I al IX,  adquiéralos en Librería Kosmos (Josué Neri Santos No. 111); La Luz del Día (Blas Cano De Los Ríos 401, San Felipe) y Bodega de Libros. Además, tres libros sobre “Historia del Colegio Palmore”, adquiéralos sólo en Colegio Palmore y al celular 614-148-85-03 que con gusto se los llevamos a domicilio. 

Fuentes

Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas de Chihuahua.

Hemeroteca de la Mediateca Pública Municipal.

Hemeroteca del  Centro de información de Chihuahua, (CIDECh).