Opinion

-Ahora deben acabar con “tienditas” en Barrio Bajo

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GPS / Columna

sábado, 16 julio 2022 | 05:00

-La bodega que se le fue al IEE

-Continúa resistencia de concesionarios

-Caguamas, chuletas y mordida en retén

Vecinos del Barrio Bajo y empleados del Hospital General, aplaudieron la acción llevada a cabo en días pasados por la Presidencia Municipal para “tapiar” todas las fincas y viviendas que abundan en el sector y que son utilizadas como picaderos.

Ahora, la exigencia a las autoridades es que se haga un intervención para erradicar todas las “tienditas” de droga, es decir, los puntos donde los adictos consiguen toda clase de estupefacientes.

Y es que la chamba que se aventó el personal adscrito a la Subdirección de Justicia Cívica y Prevención de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), junto con la Dirección de Mantenimiento Urbano, no fue sólo de sacar a los “malillas” de esos lugares; con todo y uniforme, echaron mezcla de cemento y cargaron blocks para poder tapar las construcciones abandonadas.

El llamado es a que la autoridad correspondiente, tome cartas en el asunto de poder desmantelar todos esos puntos de venta de droga, los cuales se disfrazan desde puestos de comida, refrescos, tienditas de barrio, franeleros e incluso de vecinos de muchos años en el sector.

Esto a pesar de que en esa zona se encuentra el Hospital General, que atiende una gran cantidad de personas al día, pero sus alrededores dejan mucho qué desear, precisamente por las omisiones que durante muchos años se han acumulado.

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Es un terreno bastante grandecito, de unos tres o cuatro mil metros cuadrados, pero no es su tamaño, que, sí ayuda mucho como para una bodega, sino su ubicación. Está a un costado del Instituto Estatal Electoral (IEE), sobre División del Norte.

Inmejorable precisamente para esa función de almacenar material y documentación electoral a unos metros del órgano responsable de celebrar elecciones y procesos de consulta ciudadana.

Durante mucho tiempo en ese lugar funcionó un negocio de maquinaria y equipo pesado, que terminó por tronar, y ahora fue adquirido por una empresa cuyo ramo no sabemos, pero está levantando grandes pilotes de acero para edificar una especie de nave industrial.

Sabemos por buena fuente que en su momento trató el IEE de adquirirlo, precisamente con la finalidad precisada, pero nos dicen que no se pudieron poner de acuerdo en precio; al parecer se elevó muchísimo, por encima del valor comercial de la zona, y que la transacción no se pudo realizar.

El IEE ha tenido que contratar bodegas cada tres años con motivo de resguardar algunos activos y materiales, pero se ubican lejos de su operación. Esa renta bien puede pagar la adquisición de un activo que forme parte del patrimonio público.

En esa zona, en la colonia Altavista, ha ido el IEE edificando un búnker electoral, no sólo con la casona que fue propiedad del exgobernador Oscar Flores, sino con cuadras completas, para albergar al personal que debe realizar no sólo funciones electorales cada que hay comicios, sino las actividades permanentes de educación cívica, participación ciudadana y otras más.

Era una oportunidad de oro agregar ese bodegón al búnker.

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En kilométrica sesión del Congreso del Estado se aprobó el pasado martes la nueva ley de transportes, la cual, entre otros puntos establece la antigüedad que las unidades en sus diversas modalidades deben tener.

Tras una revisión al padrón de las unidades, sobre todo aquellas que prestan el servicio para el transporte de personal, nos encontramos con que el 70 por ciento de las 581 que se utilizan en la ciudad quedarán fuera de norma, por ser de modelos del 2012 o anteriores, incluso hay 137 que tienen 30 años en operación.

La ley establece que se tendrá que cumplir a cabalidad, aunque no especifica si existe algún plazo para sustituir estas unidades.

Es en este punto en dónde los concesionarios han pegado de nuevo el grito en el cielo, los agremiados a la CTM representados por Francisco “El Güero” Lozoya, han dicho que no tienen dinero para adquirir nuevos camiones y ni siquiera están en condiciones de solicitar créditos, a pesar del jugoso negocio que representa ofrecer el servicio de transporte a la maquila, las ganancias en ese rubro son millonarias.

Además, advierten que, al sacar de circulación dichas unidades, se paralizaría la economía de la ciudad, por obvias razones, simplemente, los empleados no tendrían manera de llegar a sus centros de trabajo, con las afectaciones que esto implica.

Es así como pretenden presionar al gobierno para evitar que les sean retiradas estas unidades y continuar con el servicio, con las mismas chatarras que durante años, han circulado en total impunidad en la ciudad.

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No es Vialidad ni la policía estatal, sino aseguran que es la Guardia Nacional, con camuflaje característico, quienes estarían haciendo de las suyas con los paseantes que vienen de estar un rato con la familia en los centros recreativos de la zona de Aldama, con sus aguas cálidas.

Aún traen el sabor de la chuleta al carbón, cuando se les va el alma a los pies en cuanto divisan a los uniformados. Las dos o tres caguamas de rigor se agolpan en la cabeza.

El retén se ubicó este domingo a media tarde y hasta ya entrada la noche debajo del puente que soporta el paso del libramiento oriente que viene de la carretera a Delicias.

Sin misericordia le caen al conductor y si trae aliento alcohólico –forzoso y obligado después de un día de sol y agua-, viene la solicitud de moche. Son varias las quejas recibidas.

Ni modo de no echarse una bebida espirituosa con los calorones que han pegado durante los últimos días, por lo que pocos se salvaban de la intervención policial referida.

Son cientos de familias las que viajan a aquella zona cercanísima de la ciudad a tratar de despejarse aunque sea un día, y todavía deben soportar esto.

Quien pasó el tip la libró de milagro, tuvo que sacar de la cartera los 100 pesos únicos que traía. Le salió barato.

Nos habían informado de un retén también los fines de semana sobre la carretera que conduce a Cuauhtémoc, pero ese sí es de vialidad, a la altura del Herradero.

Puro hacer su agosto cuando aún estamos en julio.