Opinion

-Amparo bajo el brazo busca control de comerciantes

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lunes, 11 marzo 2019 | 01:50

-Buscan mayor publicidad para los 100 días
-Refrito de segundo informe siguió en Cuauhtémoc
-Días cruciales para guarderías
A
lgo muy fuerte debe haber sido lo que llevó a Edibray Gómez y al grupo de Maurilio Ochoa a buscar la dirigencia de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), cuando ya había un pacto de unidad a favor del empresario Javier Cota Arizmendi.
Arriesgarse a perder la seriedad ante el Consejo Directivo de la Canaco, al seno del cual había un acuerdo para que Cota sucediera en el cargo a Carlos Fierro Portillo, debe haber tenido una motivación importante, dado que eso puede llevar al nuevo aspirante que rompió la unidad a hacer un ridículo en la contienda interna.
¿Por qué la decisión de última hora? Eso tratan de dilucidar los consejeros de la organización de comerciantes, que vieron con sorpresa cómo de buenas a primeras se rajaron en el acuerdo y mandaron por delante a Edibray, en un afán de mantener el control de la cámara, que ha estado ya doce años en manos del grupo de “los maurilios”.
¿Cómo puede Maurilio andar con un amparo bajo el brazo y a la vez patrocinar candidato para la cámara? ¿De qué tamaño es el interés? Son preguntas que deberán tener una respuesta conforme avance la campaña.
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Hay poca información al respecto, pero lo que sabemos es que el gobierno federal prepara un informe especial por los 100 días de gobierno, que el día de hoy se cumplen.
Debemos esperar, por supuesto, una campaña de difusión que arrope el discurso que presente el primer mandatario.
Todo está muy bien. Hay contrastes, y Andrés Manuel no quiere dejar cabos sueltos que aminoren su popularidad.
Por eso va a mostrar los avances logrados desde el primero de diciembre en que asumió el puesto, ante una prensa fifí y el conservadurismo, así llamados por él, que se los regatean.
La cuestión es que el informe anual es uno y se encuentra regulado en el artículo 69 de la Carta Magna para ser presentado en la apertura de las sesiones ordinarias que cada año realiza el Congreso de la Unión.
Y por lo que hace a la difusión, el artículo 134 constitucional, reglamentado por la ley de instituciones y procedimientos electorales, establece condicionantes.
O sea que no puede haber informes cada cien días, 300 ó 500, es uno a los 365 días del año, según nos dicen nuestros lectores especialistas en derecho constitucional y electoral.
Pero, además, los informes que se presenten violentando estas normas, serán considerados propaganda electoral, de acuerdo con la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, artículo 242.
Para que no sea observado como propaganda, el informe debe ser uno, el anual, limitado al área geográfica del funcionario que lo rinde, difundido en medios de comunicación pertinentes a dicha cobertura y no exceder de siete días anteriores y cinco posteriores.
Podrá decirse que se trata de un simple mensaje a la nación, que no son iguales, es otro régimen, pero se trata de la difusión de logros, y ello significa propaganda, por eso está regulado.
Hay personal, cámaras, micrófonos, uso de espacios, y recursos públicos, ni cómo negarlo u ocultarlo.
Mal hace Presidencia prohijando violaciones a la norma jurídica en materia de informes, un ejemplo que con facilidad se sigue en los estados y municipios.
Para muestra un botón con el segundo informe del gobierno del estado, que cumplió el sábado su séptimo día en difusión, contrario a lo que establecen nuestras leyes, sin que nadie lo observe.
Ni las Oples camino a su extinción; ni el INE, en hibernación en Chihuahua, y a nivel nacional concentrado en Tamaulipas, Quintana Roo, Durango, Baja California, Aguascalientes y Puebla, se dan por enterados.
Nuestras autoridades hacen de la ley un papalote y lo echan a volar con singular alegría, pero cuando se trata de medir, al contrario, la vara siempre es alta. Nada por encima de la ley.
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En este tema, nada nuevo hubo en el informe gubernamental efectuado en Cuauhtémoc, en cuanto a contenido nos referimos, porque se cumplió el pronostico del refrito que habíamos seguido por todo el Estado, pero en lo demás, mensajes harto interesantes.
Pidió el gobernador un minuto de silencio en honor a los agentes caídos en Gómez Farías, pero igual que ocurrió en el comunicado enviado exprofeso CCS5301, ni por asomo hubo siquiera la mención de sus nombres como homenaje póstumo.
Son tantos los caídos que no hay espacio para identificarlos, en un espiral violento que borra rostros y victimiza a los mismos agentes. Se trata del condecorado comandante Luis Hurtado Armendáriz y los agentes Francisco Hernández Márquez y Sergio Carrillo Sinaloa.
Auténticos héroes que se juegan el pellejo todos los días, mientras sus altos jefes dicen que no politizan la seguridad, cuando es lo primero que hacen.
Cuauhtémoc fue una auténtica pasarela política. Juan Carlos Loera, el delegado de los programas federales, cumplió una vez más con su papel de damo de compañía. Ahí estuvo muy aplaudidor y aplaudido.
Junto a él, en primera fila, Gustavo Madero, Rocío Reza, diputados federales, locales, secretarios y exsecretarios, hasta Águeda Lozano, la efímera Secretaria de Cultura reapareció. Capaz y vuelve porque la Concha Landa, su sucesora, nomás no ha sacado al buey de la barranca.
Fue un maratónico informe. Más de dos horas. Los mismos números y logros, con otras voces, muy carraspeadas e inseguras, de Víctor Rodríguez y Teresa Guerrero.
Fue tal el cansancio y la desesperación, que un sector del auditorio empezó a chacotear como es debido. Molesto, el gobernador tuvo que callarlos para culminar su informe político.
¡Silencio de este lado por favor!, exigió el señor levantando su brazo y apuntando con el dedo flamígero (tenemos la foto en versión digital de GPS). Después de esa llamada de atención, se aventó otros veinte minutos para cerrar su discurso político.
Alegró la pupila de algunos alegres asistentes la bella edecán rubia que arrancó suspiros en los caballeros y provocó pellizcos a quienes iban acompañados.
Las imágenes en nuestra edición digital.
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Los próximos días son cruciales para las guarderías, que tienen dos meses sin recibir recursos ni la concreción del apoyo ofrecido por el Estado y los municipios de Juárez y Chihuahua.
Las áreas administrativas responsables siguen analizando y estudiando el asunto, sin que en los hechos haya ya una respuesta.
Esto mantiene con el Jesús en la boca a más de 200 guarderías en todo el Estado, incluso fuera de Chihuahua y Juárez, donde los alcaldes no han dicho esta boca es mía, ni se han sumado siquiera en la promesa de buscar recursos.
Decimos que son cruciales porque las estancias están endeudadas, y los padres de familia no han recibido la ayuda prometida por la federación de manera directa.
Hay una simple subsistencia con recursos propios, aportaciones de los padres y actividades diversas para recabar dinero. Pero el tiempo se agota.
No es fácil la tarea. Hay que echarse un clavado en ahorros y recursos propios no etiquetados para darles un respiro a las estancias, que esperan con angustia la ayuda.