Opinion

-Ataque inminente en Estación Consuelo

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GPS / Columna

miércoles, 16 septiembre 2020 | 05:00

-Millones perdonados en robos a Ichisal

-Es solución lo que urge, no más fuego

-La burla de ley seca decretada por Mesta

El pequeño pueblo de Estación Consuelo, municipio de Meoqui, es el que está en la mira de autoridades estatales y federales por las presiones que existen de los sectores productivos para liberar las vías del ferrocarril, bloqueadas desde el 26 de agosto.

La Boquilla, las casetas de peaje o los puntos donde las protestas se multiplican a causa del conflicto del agua se encuentran en segundo plano entre los problemas a resolver con la fuerza pública. 

Desde el pasado viernes los mandos de la Policía Estatal, el Ejército y la Guardia Nacional han estado revisando estrategias, a petición de sus respectivas autoridades civiles, para un desalojo de la escasa guardia que día y noche vigila las vías férreas para impedir el tránsito de los trenes.

Dicho bloqueo que cumple 22 días ha impedido el paso de más de 7 mil embarques, lo equivalente a la carga de unos 20 mil tráileres, hacia la frontera norte del país, por donde cruzan hasta un cuarto de las exportaciones industriales de México. Los daños ya son incalculables y por eso es que la protesta ahora se encuentra bajo la amenaza de un desalojo violento.

Los pobladores de Estación Consuelo, sin embargo, no se han echado para atrás en los dos intentos previos de desalojo de la Policía Estatal; tampoco se arredran ante lo previsible, una incursión mayor de otras fuerzas policiacas. 

Al estilo de la Independencia, cuando hay guardias de cinco ó 10 personas y llega alguna autoridad, repiquetean las campanas del templo del pueblo y salen los cientos de habitantes dispuestos a defender su protesta. Así han logrado que se vayan los policías, al ver el montón de gente sumada a una causa.

Pero las presiones del sector privado crecen, también con justa razón, pues por un conflicto que nada tiene que ver con el transporte de mercancías, son éstas las que se ven afectadas. Por eso se cree que es cuestión de horas para una intervención sorpresiva. A ver quién se atreve a cargar con el costo político de una decisión impostergable.

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El 30 de julio en un oficio que apenas ocupó una hoja, la Auditoría Superior del Estado le notificó al Congreso del Estado las observaciones a la cuenta pública en una auditoría especial 2019 a los hospitales de Juárez pertenecientes al Instituto Chihuahuense de la Salud.

Hay en el anexo a dicho oficio institucional DAS-101/2020, 67 páginas en las cuales se establecen con mucha claridad las irregularidades encontradas, que no son cosa menor.

Hubo complicidad con proveedores que incumplieron con el surtimiento de medicamentos e insumos por casi cinco millones de pesos y que nunca fueron sancionados por ello.

Jamás, hasta que les llegó la observación, se movió el área jurídica del Ichisal, para notificar esos hechos y cobrar las sanciones señaladas puntualmente en los contratos existentes.

El medicamento no surtido afectó los hospitales General, de la Mujer y Civil Libertad en aquella frontera.

Para darnos una idea, se trata en algunos casos hasta del 88 por ciento en el surtimiento de algunas de las farmacias internas en los hospitales.

Es criminal porque esos medicamentos deben ser surtidos por farmacias con las cuales se tienen convenios para entregas al menudeo, con precios elevadísimos, si es que tienen el abasto para surtirlos.

No son sólo entonces los cinco millones, sino el sobre precio con el cual deben ser facturados ante el desabasto, que por anteriores experiencias sabemos que es de ciento por ciento por arriba.

A ello se agrega el criminal viacrucis al cual son sometidos los derechohabientes del Ichisal, que casualmente, son los que menos tienen, menos pueden y menos saben.

Es también una maltratada gratuita a los cientos de trabajadores del estado que “disfrutan”, así entre comillas, el deficiente servicio.

Pero además, en el colmo de los colmos, medicamento caduco y algunos cientos de piezas, todas ellas fuera de registro, localizadas en bodeguitas clandestinas en algún rincón de los hospitales, que trataron de ser justificadas con argumentos mil, pero están ahí apiladas echándose a perder.

Obvio, en poco tiempo estas observaciones serán autorizadas sin lastimón alguno en el Congreso, como ocurrió con la cuenta pública 2018. 

Ni una sola raspada al Ichisal bajo las riendas de “El Higadito” Eduardo Herrera, actual Secretario de Salud, que puede continuar tranquilo, mientras se planchan las irregularidades.

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Lo que urge en el problema del agua es una solución y no generar mayor confrontación, a la cual se abona momento a momento.

De poco ayuda la congelación de cuentas de la Unidad de Inteligencia Financiera a particulares, políticos y agricultores, e incluso a los ayuntamientos.

Al contrario, pone en riesgo el funcionamiento de servicios y en lo inmediato, los salarios de cientos de familias.

Hay una conculcación a derechos que no tienen otra explicación que la intencionalidad de quebranto anímico, que sólo aumenta el coraje ciudadano.

De por sí las cosas están que arden ante el homicidio injustificado de una inocente, como para que el amigo de Corral, Santiago Nieto eche gasolina al fuego desde la mentada Unidad de Inteligencia Financiera.

En enero anduvo por estas tierras Santiago para firmar un convenio anti-corrupción, a través del cual habría intercambio de información con el gobierno del estado. Al menos eso fue lo que se dijo.

El estrechón de manos y la sonrisa de Corral lo dicen todo. La imagen en nuestra versión digital. Incluso podría haber jugada por debajo del agua, traicionera como acostumbra el gobernador, persecución a los ayuntamientos incómodos y a los exgobernadores que ha utilizado, pero que ahora pone en picota. Ni modo que no lo supiera.

El gobernador haciendo como que la virgen le habla, salió corriendo a Juárez pese a la lluvia, inaugurando un tinaco grandote y en sus reunioncitas sin sentido alguno, dejando en el abandono a los agricultores y a sus examigos.

Como resultado de un ambiente contaminado, vendrá un escalamiento a las acciones, en un juego de vencidas que sólo dejará perdedores sin sentido alguno.

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Con motivo del 16 de septiembre hoy no habrá ley seca sin mayor razón que ninguna. Así es. Simplemente el anuncio del secretario Fernando Mesta, desde el mullido sillón del primer piso de Palacio.

Es más que un aliciente al sector comercial, restaurantero y turístico, una burla. Con la mano en la cintura se toma esa decisión cuando también debía revisarse el horario de venta de licor y cerveza a botella abierta y cerrada. Igual facilidad existe para hacerlo.

Desde el inicio de la pandemia se asoció el consumo en los restaurantes y el expendio en botella cerrada, al aumento de los casos, sin ninguna evidencia.

Hoy, a siete meses de la decisión se mantiene la draconiana medida que no ha querido ser modificada en lo más mínimo.

Ya pasó Chihuahua como entidad al amarillo en el semáforo federal pero ni aun así. La afectación económica e inmerecido el maltrato a los chihuahuenses que deben salir corriendo al mediodía a comprar su caguama.

Incluso se persigue a los giros que tienen las bebidas con alcohol en sus menús aplicándoles con el mayor rigor la ley, para evitar su funcionamiento, sin pensar que se inhibe a Chihuahua como sitio turístico y de esparcimiento.

Luego entonces, muy poco hay que festinarle a la inaplicación de una ley seca que sabe a hiel, en un gobierno de opereta.

Por cierto, no sabemos si al final dejaron las banderolas rojas del Palacio de Shrek en el grito, que Alejandra Chavira, de Relaciones Públicas se empeña en colocar cada año aunque el gobernador ordene su retiro.

Ojalá las hayan quitado porque ni los de casa aguantaron la risa ahí por Comunicación Social.

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Maru Campos cumplió y pasó el fin de semana hombro a hombro con los agricultores y sus familias allá en la zona del conflicto.

Se hizo cargo de una de las guardias que pasó de estafeta al también alcalde camarguense Arturo Zubia.

La imagen en nuestra edición digital, Maru entregando la bandera de México.