Opinion

-Cargó el jefe hasta con charolas de cerveza

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GPS / Columna

martes, 26 mayo 2020 | 05:00

-Juan Carlos mejor se cuida con soldados

-El discurso de odio habla de cavar tumbas

-Era derechohumanista de dientes hacia afuera

Con el pretexto de dar seguimiento al abatimiento de un líder criminal, el comisario jefe de las Fuerzas Estatales, Ginés Jaime Ruiz, armó un operativo de fin de semana en el municipio de Aldama.

La Guardia Nacional eliminó en una refriega al jefe de una célula delincuencial en esa región el pasado martes 19 de mayo. Fue identificado como Horacio S.G., alias “El Lacho”. 

Luego de los hechos, investigaciones federales y estatales apuntaron a una red de colaboradores de “El Lacho”, desde Aldama hasta los linderos de Coyame y Ojinaga; el fallecido controlaba buena parte de la región.

Con ese motivo, el comisario Ginés armó un grupo de la División Fuerzas Estatales para ir a realizar supuestos cateos. Supuestos porque se hicieron sin orden judicial de por medio y sin mayor coordinación con las autoridades ministeriales. A su estilo.

El operativo no fue oficial y sus resultados tampoco. Pero se sabe que los agentes y mandos a cargo del comisario jefe llegaron con las pickups cargadas de pantallas electrónicas, muebles y hasta decenas de charolas de cerveza que se repartieron. Nada se reportó.

La queja que llega de los agentes de la Policía Ministerial Investigadora es porque, otra vez, Ginés “calienta la plaza” y se retira tan campante. Luego la población y especialmente los delincuentes de la región la toman contra los agentes estatales, independientemente si son de la Secretaría de Seguridad Pública o de la Fiscalía General del Estado.

 Otra investigación en puerta para el Secretario, Emilio García Ruiz.

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Es increíble pero la Secretaría de Hacienda Estatal jinetea desde 2015 recursos presupuestales que debiera estar entregando al Poder Judicial del Estado.

Son 18 millones de pesos que la administración de César Duarte debió entregar al Tribunal Superior de Justicia, y que Corral también se ha negado a transferir.

Los oficios requiriendo el pago han sido constantes, pero deben estar arrumbados en algún cajón o depositados en un bote de basura.

No es el único adeudo que tiene Hacienda ni los únicos recursos jineteados. Del 2019 quedó a deber ministraciones de noviembre y diciembre, más de 145 millones de pesos.

A marzo apenas había abonado una parte, quedando a deber 107 millones, que esperemos haya ya liquidado a estas fechas.

Pero lo dudamos, debido a que se presentó la contingencia de salud y había que echar mano de cualquier recurso existente.

Los datos fueron obtenidos del dictamen presentado por la dirección de programación y presupuesto del mismo tribunal y que debieron haber sido expuestos al Consejo de la Judicatura, para su posterior entrega a la Auditoría Superior del Estado, quien al menos debió emitir algún extrañamiento por la irregular actuación financiera estatal.

No puede ni debe la administración central manipular los recursos que se encuentran debidamente autorizados a las dependencias, menos a un poder constitucional.

Es, suponemos, la desesperación por la escasez de recursos, que tiene al gobierno corralista en la solicitud permanente de préstamos a corto plazo para tapar boquetes financieros, como éste, que arrastra por años, y que totaliza en conjunto cifras muy cercanas a los 200 millones de pesos.

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Está Chihuahua convertido en un polvorín de violencia, con zonas intransitables por la presencia de grupos armados. Las denuncias de retenes criminales son comunes. Transitar de noche ni pensarlo.

Hemos visto particularmente lo que ha ocurrido en Madera en las últimas semanas, con crímenes de alto impacto, por su número y crueldad.

Pero es lo mismo que aqueja al resto de la entidad en su zona serrana, y en muchos casos incluso en áreas urbanas que son tierra de nadie.

La imagen que le mostramos en nuestra edición digital nos permite corroborarlo.

Es el superdelegado estatal del gobierno de México, Juan Carlos Loera, en un recorrido por Nonoava, visitando a productores del campo.

El campesino con el cual se encuentra y que recibió apoyos federales, tiene cuatro hectáreas de maíz, gracias a lo cual sobrevive.

Pero este no es el dato relevante para efecto de evidenciar el nivel de violencia. Lo es el escolta que acompaña al funcionario federal.

Es un elemento del Ejército, arma larga al hombro, chaleco antibalas, casco y equipo táctico, que aparece en posición de firmes. 

Suponemos que no era el único elemento militar cerca del funcionario. Siempre viajan en un número mayor y en unidades del Ejército camufladas por seguridad.

De ese tamaño es la inseguridad existente. Platica con mucha tranquilidad y ampliamente el funcionario con el campesino. A sus espaldas tiene la razón y fundamento de su seguridad. 

Sobre el chaleco antibalas del elemento castrense puede leerse sin dificultad en letras mayúsculas las iniciales de la Secretaría de la Defensa Nacional.

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Una simple vista de los comentarios desatados por los ataques del gobernador a esta casa editora evidencian el grave discurso de odio generado.

Es una imagen extraída de la red social de Corral y que le presentamos en nuestra edición digital.

“Ya es tiempo de darle una lección a esos pseudo periódicos ardidos de q ya no les llega moche....es una vergüenza...están cavando su tumba....debería de cerrarlos....”.

¿Una lección? ¿Están cavando su tumba?

Son indudables amenazas, alentadas por el discurso de odio que un individuo que ejerce un cargo público, el más importante en la entidad, en este caso el gobernador, profiere con singular ligereza y franco abuso de poder. Está muy lejos, dada su función, de respetar y hacer respetar la libertad de expresión.

Pero no contento con ello, que de por sí es una falta grave, incentiva conductas de odio.

Parece que le pasó de noche su estancia de largos años, décadas, en las Cámaras de diputados y Senadores. Su conocimiento jurídico no llega al conocimiento de una ley muy importante, la ley para prevenir y eliminar la discriminación, que tiene suficientes referencias para sancionar el discurso de odio, que desde el Ejecutivo promueve.

No estaría nada mal una ojeada a los diversos artículos que prohíben y responsabilizan al Estado de otorgar las garantías que eviten este tipo de discurso.

Flagrante la omisión y comisión criminal al excitar estas conductas delictivas en otras personas, incluso, funcionarios públicos, subordinados a él y obligados a manifestarse en esta forma agresiva y amenazante.

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Es oficial que los juzgados federales continuarán con su actividad normal suspendida hasta el quince de junio. Los juzgados de guardia seguirán trabajando para casos urgentes. Todo lo demás seguirá en suspenso.

La determinación del Consejo de la Judicatura Federal provocará en escala la misma decisión en los tribunales estatales.

Y con ello, en paquete, las juntas de conciliación, el tribunal arbitral, y un largo etcétera de autoridades jurisdiccionales.

Sin embargo ya es mucha la desesperación de litigantes y miles de personas que esperan una resolución a sus conflictos.

Por lo pronto esta semana inicio la presentación de escritos y nuevas demandas en aquellos casos no considerados urgentes.

La decisión sin duda despresuriza y prepara el retorno a las actividades, pero es sólo una aspirina.

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Con piel de oveja navegan algunos defensores de los derechos humanos cuando en realidad hay un lobo adentro. Es el caso de Irma Villanueva, titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. 

Navega con la bandera de la justicia pero no pensó mucho en ello cuando decidió atacar a El Diario comentando, como otros funcionarios en manada, incluida su “maestra” Luz Estela Castro, la publicación hecha por Javier Corral el pasado sábado en su Facebook personal.

Se le olvidaron a Irma las veces que solicitó audiencia con directivos de este rotativo para pedir apoyo con la intención de fortalecer las políticas de atención a víctimas.

Se le olvidó también que ella misma pidió no dar oído a las quejas de las personas afectadas por la violencia que señalan reiteradamente la falta de atención.

No está de más entonces recordar las reuniones sostenidas con miembros del equipo de El Diario en diferentes fechas y lugares, incluidas las instalaciones de este periódico. Toda la apertura necesaria en bien de las víctimas.

Llegó al grado de convencernos de que era genuino su interés por aportar al periodismo herramientas para el manejo de sucesos con víctimas de por medio. Hubo taller de capacitación.

A mediados de enero del 2020, dicho taller se llevó a cabo y aunque las aportaciones fueron pobres, los reporteros asistieron respetuosamente a escuchar a la “derechohumanista”. 

La sala de juntas de El Diario fue el punto de reunión, quizá su jefe no lo sabe, sería bueno que Irma lo enterara antes que la despida.

No vale la pena siquiera repetir aquí las ofensas escritas por la “derecho humanista” contra este medio y de pasada contra el ejercicio del periodismo y la libre expresión sólo para hacer segunda al patrón que autoriza sus pagos quincenales, Corral.

Es suficiente con dejar constancia del afán institucional de esta empresa por la protección de las víctimas de la violencia frente al desprecio de quien con esa conducta no puede denominarse “derechohumanista”.