Opinion

-Con cinismo, casi lo matan por apendicitis

.

GPS / Columna

lunes, 11 octubre 2021 | 05:00

-Más dosis de impunidad en ataque a periodista

-Rumia con hilo en twitter su fracaso notarial

-A revisar los dineros y cuotas en el PAN

Da escalofríos leer la recomendación 12/2021 emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en contra de la Secretaría de Salud Estatal, en hechos ocurridos desde 2015, pero que se fueron agravando por evidente desprecio a los derechos humanos, hasta llegar a la fecha actual.

Una persona de 64 años llegó al Hospital General “Javier Ramírez Topete”, en Cuauhtémoc, con un dolor agudo en el abdomen. En lugar de hacerle estudios, porque los síntomas apuntaban con claridad a una apendicitis, le dieron medicamentos para el dolor e infección y lo mandaron a su casa.

El indefenso señor aguantó unos días y tuvo que ser internado de emergencia en la Clínica del Parque de esta ciudad, en el cual con esfuerzos pagaron los servicios de atención médica que le salvaron –literal- la vida, ya que el apéndice había reventado, dejándole severas secuelas.

La Secretaría de Salud siempre se negó a hacer frente a la responsabilidad, incluso cuando hubo recomendación de investigación y sanción por parte de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. Con cinismo se negaron a aceptarla, echando la culpa al pobre sexagenario de ser descuidado e irresponsable con su salud.

La recomendación emitida por la CNDH hace unos meses es un regaño no solo al gobierno estatal, sino a la misma CEDH, por la debilidad y generalidad del dictamen emitido. El tema no es menor, en particular porque se coludieron todas las áreas de la Secretaría, desde el jurídico, hasta el directivo médico. Parecían un cártel protegiéndose.

El asunto debe derivar en inhabilitaciones y pago integral de daños. Las identidades de cada uno de los responsables obra en el expediente.

*

A un mes de la agresión contra un reportero por parte de policías municipales, la Fiscalía Zona Centro ha sido incapaz de un mínimo avance en la investigación, pese a que sobran evidencias de un pésimo actuar de los agresores.

Ni por vergüenza ante semejante abuso ha tocado la autoridad ministerial a los angelitos municipales, que siguen siendo supuestos servidores públicos.

El titular de la Fiscalía, Carlos Mario Jiménez, ha nadado de muertito mientras en la Dirección de Seguridad Pública Municipal, que encabeza Julio Salas, hacen como que avanzan con salidas tangenciales y a medias.

Los policías detuvieron al reportero sin haber violado el cordón de seguridad; inventaron que lo acusó una persona del gravísimo delito de tomar fotografías de un accidente ocurrido en la vía pública.

Luego lo esposaron, lo golpearon en una patrulla y lo llevaron a una celda de la Comandancia Norte, a hacerle compañía a un violento intoxicado.

Pero además de la vil agresión, se tomaron el cuento de tergiversar las versiones, manipular y falsear informes que así, descaradamente contradictorios, enviaron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, que sí ha avanzado en su investigación.

Como si el delito no fuera grave en sí mismo, ahora hay que sumarle las omisiones de la autoridad investigadora, evidentemente dormida. Ni un solo avance ha reportado del caso.

El nulo actuar agrega otra dosis de impunidad al paso de tortuga que lleva la DSPM, más interesada en hacer cursos para que los reporteros conozcan el manejo de una escena del crimen que en procesar a sus elementos, quienes son los que desconocen aspectos mínimos de derechos humanos.

Si eso le hacen Jiménez y Salas a un reportero agredido que tiene posibilidad de quejarse públicamente, qué no harán con los ciudadanos que por temor no levantan la voz ante la mala actuación de elementos, quienes ni siquiera debieron ser admitidos en los cuerpos de seguridad.

*

Ana Luisa Herrera pudo ser notaria pública si hubiera resistido la tentación de formar parte de la desastrosa administración de Javier Corral.

La invitó cuando era recién electo gobernador a ocupar la Secretaría del Trabajo, un puesto del cual conocía realmente de manera marginal, porque tenía ya muchos años trabajando con su padre, el notario público número 12, Armando Herrera Acosta.

Lo de ella era el quehacer notarial. Incluso ella fue varias veces la encargada de la notaría, mientras su padre se ausentaba por diversos motivos.

En ese camino se especializó en la materia, tanto en el Tecnológico de Monterrey como en la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidades en correduría pública y derecho notarial y registral.

Generó callo y colmillo. Era natural su camino, pero todo se truncó al realizar malos cálculos. Por querer de más, mucho más, terminó cayéndose al precipicio.

Se separó en los estertores de la administración para cumplir apenitas con el tiempo exigido para la separación del cargo, y prepararse para un examen a modo, a la notaría cuya convocatoria se le preparó como traje sastre, la misma que su padre dejó vacante.

La demás historia es conocida. El Colegio de Notarios cobró factura por el capricho con el cual fue manejado el tema desde el Registro Público de la Propiedad y del Notariado. Y ella pagó parte de los platos rotos.

Su examen nunca se realizó y hoy, en su perfil de redes sociales, es y probablemente será, por algún tiempo, solo aspirante al ejercicio del notariado.

Seguirá compartiendo, como lo hizo de manera reciente, consejos e información de interés general en relación con la materia, en este caso, acerca del heredero sustituto.

Abrió hilo al respecto en twitter para referirse a la fórmula con la que se designa dicho heredero: Heredero sustituto. - "Designo heredera de mis bienes a mi esposa la señora (nombre) y en el supuesto de que no me sobreviva o que repudie la herencia, designo como herederos sustitutos a mis tres hijos (nombres) en partes iguales. Si fuera el caso de que alguno de mis hijos no me sobreviva o que repudie la herencia, designo como sus sustitutos, por partes iguales, a mis nietos que sean la estirpe de dicho hijo”.

Útil sin duda la información, rumiando su destino.

*

Tiene mucho trabajo enfrente Gabriel Díaz al asumir la Presidencia del Comité Directivo Estatal del PAN. La instrucción expresa es que ponga orden en la casa, así de claro.

Para empezar, recomponer la relación con los comités municipales, extraviada por la ausencia de trabajo interno de Rocío Reza y los afanes de imponer a como diera lugar a un candidato a la gubernatura por instrucciones de su jefe.

De por sí estaban rotas las relaciones por dicho abandono, las cosas se pusieron de color de hormiga cuando las bases se rebelaron a los designios que iban en contra del sentido común para descarrilar a la actual gobernadora.

Mal hace Rocío en adjudicarse algún mérito en el triunfo de Maru Campos, cuando la verdad está a flor de piel.

Luego, entrar a revisar con lupa el manejo de los dineros, que no son pocos, son decenas de millones recibidos durante los últimos seis años, en la administración de Rocío y de Fernando Álvarez Monge. Habrá que echar raya.

Tendrá también que recuperar Gabriel Díaz la relación de cuotas pagadas por los militantes del PAN que ocupaban puestos de elección popular y de dirección en la administración estatal, para saber quién es quién realmente, y quiénes se hicieron los occisos. Por supuesto, pasar bascula con quienes inician en sus funciones.

Hay retos inmediatos, cerrar filas, fortalecer los comités y prepararse de inmediato para las intermedias. Trae chamba el nuevo líder estatal del PAN.

*

La presidenta del DIF Municipal, Karina Olivas, realizó una significativa reunión con quienes dirigen los Centros Comunitarios.

El encuentro marcó el relanzamiento de las tareas, talleres y acciones que se efectúan directamente con la comunidad, a través de las 48 unidades existentes.

Refrendó la presidenta del DIF su compromiso con el fortalecimiento de estas acciones, en materia de educación, salud, trabajo, cultura, desarrollo social, deporte y recreación.