Opinion

-Convierten al semáforo en un capricho

.

GPS / Columna

lunes, 12 octubre 2020 | 05:00

-En la Alerta de Género todos guardan silencio

-La tregua pudo ser más duradera

-Viola Pensiones derechos de jubilados

Nadie entiende las decisiones que se adoptan desde la Secretaría de Salud estatal. Mientras la federación mantuvo la entidad en amarillo, Chihuahua estaba pintada de naranja. Ahora es al revés.

La discrepancia está muy lejos de ser casualidad o tener base objetiva. Palpable la incongruencia y el capricho vil.

La realidad es que se ha jugado con los chihuahuenses, con estadística maquillada y presentada a modo.

Los números poco han mejorado desde que empezó la pandemia en marzo. Por el contrario, han empeorado, como ahora acontece en grado superlativo.

Se llegó a una cifra no alcanzada nunca, más de 400 hospitalizados y casi 100 intubados. De terror. El doble de los números en que se había mantenido aún con semáforo en rojo.

Siempre fue una ficción tener camas disponibles en los hospitales, cuando las personas eran estimuladas -para decirlo de manera amable- a quedarse en su casa para convalecer del Covid.

La verdad es que en la práctica se les obligaba a ello y sólo en casos de extrema gravedad fueron hospitalizados e intubados en su caso. Casi, casi, llegan sólo a morir.

Los muertos se fueron acumulando, gota a gota. Los voceros del Covid se convirtieron en simples contadores de defunciones. Como niños gritones de la Lotería ayer pronunciaron que rebasamos los mil 500 muertos.

El timing fue conservar una imagen de suficiencia en instalaciones, personal y equipo, pero era una ilusión, porque los indicadores se fueron cambiando con el tiempo y ajustando de acuerdo al interés político. No hay estudio confiable en el seguimiento.

En la memoria colectiva está claro que se abrió Juárez y varios municipios cercanos, pero a Chihuahua se le castigó; luego de la presión social, se abrió Chihuahua al amarillo. 

Apenas ayer por la tarde Gobierno estatal emitió un comunicado de prensa en el cual regresa la región Juárez a naranja, mientras que la zona Chihuahua continúa sin cambio.

Pagan justos por pecadores. Tenían apuro por la reapertura. Un solo ejemplo, el concurso Miss México, preparado y pagado, con inversión importante del Estado, y eventos anunciados con público. Otro, el viernes, el gobernador con audiencia en Gran Morelos. Total irresponsabilidad.

En el contexto, la tragedia está en hospitales atestados, médicos y personal de enfermería agotados y sin bono Covid. El panorama no podría ser más desalentador, consecuencia del mal manejo, con un Secretario de Salud Licenciado en Economía, pensando que cuidar los pesos y centavos es lo importante en el tema de salud por encima de la atención médica. Peor imposible.

*

La Policía Municipal de Juárez protagonizó un altercado con activistas feministas, que se acusó de violento y franco abuso de autoridad.

El Congreso de inmediato generó acuerdo de urgente resolución dirigido a diversas autoridades para que investigaran los hechos.

Fue expedito y ágil el trámite, porque ya le empezaron a contestar, entre otros, el Instituto de la Mujer.

Igual debería hacerse en el caso de la Alerta de Género que se encuentra retrasada. No ha existido ni la voluntad ni el interés al respecto.

Con un dato relevante. La Secretaría de Gobernación cuenta con una página especial acerca de este mecanismo, donde sube la información relativa a las alertas decretadas, las negadas y las que se encuentran en trámite.

Pues resulta que Chihuahua no aparece por ningún lado. Pareciera que no existe trámite alguno. La imagen tomada de dicho sitio web y mostrada en nuestra edición digital es más que clara.

Más aún, resulta que el grupo de trabajo hizo propuestas de medidas urgentes, que la Comisión Nacional para Prevenir y Eliminar la Violencia contra las mujeres desestimó por considerarlas dentro de las atribuciones con que ya cuentan diversos órganos de gobierno.

Por ejemplo, propuso, a raíz del homicidio de Isabel Cabanillas, implementar medidas de protección a defensoras feministas, que se quedaron en el aire.

¿No deberían los señores y señoras legisladores estar al tanto de esta situación y solicitar una explicación más amplia?

En el fondo ni modo de pensar otra cosa que no sea el tapar el sol con un dedo, mientras los crímenes de mujeres por razón de género siguen imparables.

*

Poco, muy poco, duró la tregua de Gustavo Madero hacia Maru Campos, si es que en verdad la hubo en algún momento.

Se pensó ello en particular porque se tomaron una foto elocuente con motivo de la sesión del Consejo Estatal. Esto ocurrió hace 15 días.

En instagram publicó Madero la selfie con un agregado que se reproduce textual: “en la reunión del Consejo Estatal de @AccionNacional en Chihuahua, coincidimos Maru Campos y un servidor en mandar un mensaje de unidad”.

La imagen de ambos circuló profusamente. Pero sólo fue una señal de lo políticamente correcto del momento, abrazo forzado.

“El duartismo hipócrita y disfrazado” que pretende regresar fue sólo la hebra de un mensaje promocional en video del senador en clara intención electoral rumbo al 2021, mensaje indirecto ineludible, velado, que ayer fue promocionado en redes sociales. Imposible no leer la intencionalidad concreta.

Lo mismo ocurrió con la intervención apenas de unos segundos en el video Chihuahua 1986 de Javier Corral, producido por el ayuntamiento que encabeza Maru en coordinación con Clío de Enrique Krauze.

Fue intervención más obligada que otra cosa y seguramente, grabada con antelación al recrudecimiento del embate contra Maru.

Lástima. Eran ambos buenos mensajes para el panismo, en la ilusión de un acuerdo político auténtico, para hacer frente al próximo año, que no será nada fácil, con una administración estatal por los suelos.

*

Los burócratas estatales retirados son constantemente discriminados por Pensiones Civiles del Estado (PCE), sobre todo los que no pertenecen a la Asociación de Jubilados o al Sindicato de Trabajadores del Gobierno del Estado, controlado toda la vida por la priista Xóchitl Reyes Castro.

En general el trato a los jubilados es indigno, de acuerdo a las denuncias de los afectados, que no han encontrado empatía, ni siquiera por la edad, del titular del organismo estatal, Alberto “Tito” Herrera. Él, siempre encerrado a piedra y lodo, es incapaz de atender cualquier reclamo de la gente que lo busca.

Pensiones dispone de “ayudas sociales” a los jubilados, que se asignan desde la aprobación del presupuesto cada año. Sin embargo, su reparto es discrecional y se concentran en las asociaciones que son aliadas o están sometidas al poder estatal.

A la fecha algunos jubilados han debido tramitar amparos y diversos recursos judiciales para que PCE, forzada por la justicia local o federal, se abstenga de violar sus derechos humanos; sólo así cumple, por la fuerza, con principios de actuación que deberían ser la constante y no la excepción.

El colmo es que la institución viola flagrantemente la Ley de Pensiones Civiles del Estado ya que contempla el incremento de los sueldos de los jubilados en la misma proporción que se aumenten los salarios de los trabajadores activos. En este caso también les cumple a los que son afines al sindicato, pero deja fuera a los que no.

Subordinada a otra instancia que es igual o peor de cerrada, la Secretaría de Hacienda, PCE manda a la goma cualquier reclamo hasta que alguien tramita el amparo. Pero no todo humilde jubilado tiene para pagar un proceso judicial, así que la gran mayoría debe aguantar el trato injusto, discriminatorio y abusivo de los funcionarios.