Opinion

-De seguir así llegaremos a los 12 mil muertos

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GPS / Columna

jueves, 23 septiembre 2021 | 05:00

-Deberán mujeres meter orden en agua México-EU

-Los indígenas y los pobres bueyes del compadre

-Saldrá pus (más) de la ruta troncal juarense

Tendrá que aplicarse el recién designado fiscal general del Estado, Roberto Fierro, y dar un manotazo al cochinero que le dejaron, de lo contrario, 2021 pasará como el peor año en materia de homicidios.

La estadística subida apenas ayer a la página web del Secretariado Ejecutivo de Seguridad a nivel nacional, confirma los más de once mil muertos durante el corralato, pero de seguir las cosas igual, a diciembre podría superar los doce mil.

Tiene una gran ventaja, lo que haga, se notará de inmediato ante los terribles números que dejan sus antecesores.

La tasa de homicidios que recibió Corral en 26.13 por cada cien mil habitantes, la está entregando, al mes de agosto, en 37.48, y podría terminar en 60, el doble de lo que se presentaba en el 2016.

Lo mismo en feminicidio, que recibió en ceros el anterior gobierno y ahora deja en casi dos. Igual en extorsión y secuestro. Los únicos números halagüeños corresponden al robo a casa habitación, robo de transeúnte y robo de vehículo, donde tiene mucho que ver la intervención atinada y oportuna de la policía municipal.

Seguir haciendo lo mismo, podría perpetuar la espiral, para terminar el año como el peor no sólo del corralato, sino de los últimos diez años.

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Serán dos mujeres quienes se hagan cargo de estar al pendiente de que se cumpla en sus términos el tratado de aguas internacionales entre México y Estados Unidos.

Están recién desempacadas ambas, y seguramente darán un nuevo rostro para evitar cualquier roce innecesario, pero más aún para evitar enredos como ocurrió en el pasado reciente.

Por el lado de México fue designada Adriana Reséndez; por los Estados Unidos, María Elena Giner.

Con una gran ventaja: aparte de la experiencia que ambas tienen en el tema,

María Elena es México-norteamericana, es la primera latina en ser comisionada responsable de CILA-USA.

Obviamente el tema no es sencillo, debido a las restricciones de lluvia que ha enfrentado en el pasado reciente Chihuahua, donde se encuentran algunos de los cuerpos de agua con los que se debe cumplir el acuerdo internacional. En la actualidad las presas no han recuperado su nivel óptimo.

Está muy fresca en la memoria el innecesario enfrentamiento entre el gobierno federal, con la complicidad del gobierno de Corral, en contra de los agricultores, quienes defendían el agua de sus cultivos.

No había necesidad alguna de una persona muerta con cargo directo a la Guardia Nacional, cuatro detenidos hasta la fecha con cargos inventados, una polarización que a la postre inclusive le costó la gubernatura a Morena, cuyo candidato ni de chiste podía presentarse en la zona agrícola, y que todavía es hora que no mueve un dedo para que los agricultores sean liberados.

Decimos esto, porque, como es sabido, finalmente se tomó agua mexicana de las presas internacionales La Amistad y Falcón, para pagar el faltante de 130 millones de metros cúbicos a los Estados Unidos.

Hubo irresponsabilidad año tras año, durante una década, y descuido en el pago de los compromisos internacionales, que no tenía ninguna razón de ser. Desde un principio pudo acudirse a esa reserva, en lugar de polarizar la situación con los resultados ya conocidos.

Todo esto lo saben muy bien ellas.

Ambas mujeres, fueron de inmediato felicitadas en su designación por la gobernadora Maru Campos. Adriana Reséndez, de inmediato respondió a la cordialidad del saludo en redes sociales.

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No resiste una lectura por encimita la flamante Ley de Derechos Indígenas elaborada por Pety Guerrero, la excomisionada de Pueblos Indígenas y rubricada irresponsablemente por Javier Corral.

Es lo menos un despropósito. Casi casi una expulsión de los chabochis y la entrega a los pueblos originarios de la señora del desierto.

Claro, jamás se le hubiera ocurrido al exmandatario gestionar la aprobación de la iniciativa en su quinquenio. Ni loco que estuviera. Pero deja la víbora chillando, por lo delicado del indigenismo como tema que siempre y en todo momento llama a la solidaridad.

Dice la propuesta entregada el 6 de septiembre pasado, tanto en Oficialía de Partes como en la fracción parlamentaria del PAN en el Congreso, que los pueblos y las comunidades indígenas son personas colectivas de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio. 

En ese sentido, se les reconoce el derecho para determinar su organización jurídica, económica, territorial y sus formas de representación, no sólo a quienes son indígenas, sino a quienes se autodefinen como tales, aun en las comunidades localizadas en zonas urbanas.

Así, de aprobarse la ley, dichos pueblos podrán ejercer jurisdicción, participar en la elaboración de planes de desarrollo…se les reconoce a los pueblos indígenas como legítimos poseedores de sus territorios, que son inembargables, imprescriptibles e inalienables.

Incluso los desplazados, que en el quinquenio de Corral fueron miles, deberán recibir tierras en calidad y estatus jurídico-iguales, es decir, en propiedad, cuando fue omiso y cerró los ojos ante tantas injusticias.

Mínimo tendrán que echarse un buen clavado los legisladores para desentrañar el sentido de la idealista proclama del falso indigenismo del corralato, que les avienta ese filoso trompo a la uña.

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Hay en el BRT 2 construido en Juárez al vapor, con proyectos ejecutivos sin acabar y realizados sobre las rodillas, un área de oportunidad.

La mesa técnica instalada entre el ayuntamiento de Cruz Pérez Cuéllar y el gobierno de Maru Campos, deberá desentrañar esos contratos indebidos, inflados y otorgados discrecionalmente a través de la simulación de licitaciones. Saldrá la pus de la mínima revisión.

Pero en el fondo, en lo sustantivo, deberá corregir el trazo original para convertirse en un elemento positivo para la movilidad urbana, y no el Frankenstein que actualmente es.

Lo peor es que muchas de las modificaciones atienden al elemental sentido común, por encima del capricho con el cual fueron diseñados. El chistecito, por supuesto, costará bastante dinero.