Opinion

-Empieza un segundo fin de semana muy largo...

.

GPS / Columna

viernes, 13 noviembre 2020 | 05:00

-Orden tajante de correr a panista

-En otra época alcanzaría epítetos de traidor

-Vienen las sorpresas en el “Sol Azteca”

Ni un solo día han estado desprovistos los centros comerciales de cientos de personas que intentan hacer compras en pánico por las restricciones.

Filas y filas son el retrato común afuera de las instalaciones mercantiles y bancarias. Una o dos vueltas dan a la cuadra los ciudadanos en busca de proveerse de aspectos elementales, porque hoy de nuevo por la tarde cierran los supermercados.

Será un segundo fin de semana largo, muy largo. La imagen que le presentamos es de uno de los bancos y las largas filas al exterior.

Si de lo que se trata es de reducir la movilidad, ¡eureka!, se está logrando en los días fantasma, pero en los demás, el movimiento es tal que compensa necesariamente los anteriores. Son unos genios sin duda.

*** 

La orden del Palacio de Gobierno está dictada: mañana sábado debe ser crucificado el líder municipal del PAN en Jiménez, Luis Medina Alvídrez, por el delito de criticar públicamente a la dirigencia del partido, al gobernador y otras “personalidades” azules. 

La intención es darle un escarmiento que sirva para todos los demás; que se vea quién manda en el partido y en el gobierno.

Medina será el primero sometido a la Comisión Estatal de Orden y Disciplina del PAN, que en los hechos controla la dirigente Rocío Reza... O sea, Corral, finalmente. La acusación es haber ventilado qué funcionarios públicos panistas no pagaban las cuotas al partido y haber atacado la gestión corralista, como muchos militantes del PAN, sólo que él con mayor liderazgo y penetración sobre todo en la zona sur del estado.

En efecto el todavía dirigente en Jiménez es franco, directo y eso molesta. De lo último que dijo fue que no le funcionaron a Corral los frijolitos y las rayaditas, en referencia al fracaso del gobernador en el intento de tener una buena relación con el presidente López Obrador. 

Dichos como estos y otros de crítica abierta no se los perdona el obsesivo e intolerante que despacha en el Palacio de Gobierno.

Así, por el simple hecho de expresarse con libertad, Medina será sometido a un procedimiento que tiene como fin expulsarlo de las filas del albiazul o suspenderlo en sus derechos por hasta tres años, con lo cual lo inhabilitarían como posible candidato. Se quedaría sin dirigencia y dejaría de ser el incómodo consejero estatal que es ahora.

Obviamente el dirigente no está cruzado de brazos. Ayer lo arroparon abogados de una fuerte corriente nacional del PAN, así como los identificados con el grupo de la alcaldesa capitalina María Eugenia Campos. Formalmente su defensa la llevará Trini Pérez, de Parral, ligado al exalcalde Óscar González Luna, hoy alto funcionario en la administración de Chihuahua.

De esta forma el tiro puede escalar a un nuevo episodio de las confrontaciones internas estatales provocadas por el mismo Corral, quien defiende su libertad de expresión como genuino ejercicio democrático, pero muestra su verdadero talante represor e intolerante cuando alguien más ejerce dicha libertad.

El pleito, en plena antesala de las grandes decisiones sobre candidaturas del PAN, no parece ser un buen augurio para los proyectos azules.

*** 

En una polémica sesión donde hubo de todo, estereotipos de género, ausencia de diputados, modificaciones de último momento aprobadas al vapor por el amplio rechazo generado, Palacio se salió con la suya. No era de extrañarse, tenía los votos desde el principio.

Ahora en sus manos tiene una ley con la cual podrá perseguir a los chihuahuenses que no usen el cubrebocas, dando un amplio margen para la comisión de cualesquier abuso. Hay una autorización en blanco a cientos de policías, agentes de vialidad, de los niveles municipal y estatal, para hincar el diente inmisericorde.

La lógica es muy simple. La resume con mucha claridad uno de los altos funcionarios más cercanos al gobernador.

Se trata del coordinador de gabinete, Jesús Mesta, que pitoniso como es, subió un tuit a redes, unos días atrás, con el simplismo que lo caracteriza. 

!!No quieres que te multen, muy fácil póntelo!!, refiriéndose al cubrebocas. Los signos de admiración son del funcionario con sueldo arriba de cien mil pesos mensuales. Cientos de miles de chihuahuenses apenas tienen para un kilo de tortilla.

Retrata con mucha claridad la postura asumida por los legisladores panistas y sus aliados en el Congreso, que aplastaron a la minoría morenista, incluso dándose el lujo de darle a Gustavo de la Rosa un atorón por el uso de lenguaje supuestamente sexista.

Hubo reducción en la multa y el agregado de la obligación a las dependencias públicas de presupuestar cubrebocas, pero al final se preserva el fin recaudatorio y la sanción de cárcel, aunque se haya disminuido.

Esos ciudadanos a quienes se pide que se pongan el cubrebocas, ya dijimos, en muchos casos serán aquellos que menos tienen, menos saben y menos pueden. Sobre ellos irá la carga vía imposición, lejos convencimiento y solidaridad.

*** 

Las lecturas por el manifiesto federalista de las diez entidades entre las que se encuentra Chihuahua son muchas y de indudable valor simbólico.

Porque resulta que en ese manifiesto entregado en manos de las oficinas de transición del virtual candidato ganador, Joe Biden, una de las rúbricas es de un ciudadano americano. En otra época por esta conducta, a bocajarro, alcanzaría epítetos de traidor.

Así es. Javier Corral jamás renunció a su ciudadanía norteamericana. Hizo enjuagues mil para ocupar cargos de elección popular cuando tenía impedimento para serlo, por violentar requisitos de tipo legal y constitucional. 

La información que entregó a los órganos electorales y a las cámaras legislativas en las cuales se desempeñó no dicen al respecto absolutamente nada. Sabe que no podía hacerlo, y utilizó doble y triple lenguaje.

Es entonces un interesante elemento a considerar para el gobierno federal, no sólo el disgusto para que un grupo de entidades se aceleren a felicitar a Biden, sino que entre ellos, uno en particular, tiene un interés especialísimo en el tema, porque goza de los privilegios de una doble nacionalidad, muy cuestionada y que pone en tela de duda el importante principio de lealtad.

“Los gobernadores federalistas resaltaron la importancia de una agenda bilateral integral...hacia nuevos objetivos”... como si ellos fueran un estado independiente.

Son la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Relaciones Exteriores, las responsables de atender el asunto, en esas aristas tan delicadas.

*** 

En donde están preparando ya las sorpresas para la campaña que está por iniciar es en los terrenos del “Sol Azteca”, pues dicen que tienen ya bajo la manga algunos nombres de candidatos frescos y fuera de las caras de siempre que de repente dominan en todos los partidos.

El Partido de la Revolución Democrática está listo para el 2021 con jóvenes promesas como Fernanda Villalobos, quien desde hace años se ha dedicado completamente al altruismo y ha visto por la comunidad chihuahuense; ahora se ha enlistado en el PRD y podría llevar esa bandera en la contienda por un cargo de elección popular.

Hay otros más que buscan representar estas siglas, pero esos se irán conociendo en los próximos días, pues no quieren desgastar los nombres ni exponerlos de más.

Contrario a pasadas elecciones, ahora el PRD ha enfocado sus baterías en reorganizar su estructura interna, reforzar las lealtades de los verdaderos liderazgos de izquierda y contar un verdadero diferenciador de Morena, que se llenó de oportunistas a raíz del triunfo electoral de 2018. 

Hay que recordar que desde el 8 de agosto se hicieron cambios en el PRD a nivel nacional, con los que de alguna forma resucitó como opción política.

Aquí en Chihuahua terminó el tiempo de Pavel Aguilar, ahora aspirante a la candidatura a gobernador. Dejó la encomienda a José Luis Acosta Corral como presidente de la Dirección Ejecutiva del partido a nivel estatal y también se hizo el nombramiento de Nohemí Aguilar Rayos, como secretaria general.

Esos movimientos, pues, se encaminan a un mismo objetivo de levantar de nuevo en las preferencias electorales, ya sea el partido en sí mismo o con alianzas.