Opinion

-Guaruras y golpes peor que en el barrio

.

GPS / Columna

lunes, 26 julio 2021 | 05:00

-Difícil para Ariel llegar al PRI

-Cofepris y no INAH, en revisión del Central

-Sigue libre la jauría asesina de Romanzza

Hay mucho de fondo en los hechos ocurridos hace unos días en uno de los lugares nice de esta ciudad de Chihuahua, Paseo Central, donde una persona fue brutalmente golpeada.

El video circuló profusamente en redes sociales. Puede observarse a un varón tendido todo ensangrentado, sobre uno de los lujosos andenes decorado con piso de alta gama y barandal de cristal, mientras una dama llora con teléfono en mano.

En el asunto hay involucramiento de escoltas o mejor dicho, guaruras privados que se le atribuyen al control de quien ocupó la Dirección de Vialidad y Tránsito, Javier Palacios Reyes. Le dieron una tunda al parroquiano que andaba intransigente y que habría incluso cortado con navaja a uno de los meseros.

La escena es grotesca, por lo que se escucha en el audio del video. Camisetas interiores rotas, adrenalina al mil, producto de la reyerta en lugar exclusivo. Armas en un lugar familiar.

El tema por supuesto habla del nivel de corrupción existente en sitios que se supone son seguros, donde los jovencitas y jovencitos van a divertirse, o las familias enteras pasan horas de compras, en espacios de entretenimiento o restaurantes y bares.

Hay detrás vendedera de sustancias ilegales y otros negocillos impronunciables, con terrible exposición por complicidad de la policía para la sociedad. 

Nos dicen inclusive que cuando fue puesto a disposición por los guaruras el beodo impertinente a la policía municipal, éste fue “rescatado” por los muchachos de Emilio García Ruíz, el Secretario de Seguridad, en vehículo oficial y todo.

Los hechos causaron indignación en los altos círculos sociales, porque se supone que son lugares que gozan de especial protección...y nada, están a merced y con riesgo delictivo.

***

Hay un grandísimo impedimento para que Ariel Fernández sea presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, en la tan anunciada renovación.

Se le atraviesan dos de los artículos de los Estatutos de dicha institución política. El primero de ellos exige que no haya sido candidato por otro partido político o en su defecto exista resolución favorable del Comité Nacional de Ética.

Ariel fue candidato del Partido Verde Ecologista en Aquiles Serdán, ese simple hecho le imposibilita cumplir con requisito de elegibilidad para dirigir a nivel estatal al PRI. 

Pero además, y vinculado con dicha candidatura en el Verde, le faltaría cumplir con una militancia mínima de siete años en el Revolucionario Institucional.

Por tales motivos no se ve nada seria la posibilidad de que el joven exalcalde de Aquiles Serdán pueda llegar al puesto por el que se ha promovido las últimas semanas y meses.

***

Quien debería realizar un estudio a profundidad acerca de las instalaciones del Hospital Central en relación con su auténtica capacidad para funcionar como espacio médico de primer y segundo nivel debería ser la Comisión Federal de Protección Sanitaria.

Por menos que las irregularidades existentes en el vetusto hospital, han sido clausurados quirófanos del sector privado y de instituciones médicas oficiales del sector público estatal y federal.

Pero en el caso del Hospital Central ha existido una tolerancia ante la incapacidad de las administraciones estatales por edificar un nuevo hospital que brinde el servicio médico para población abierta y dependiente del Instituto Chihuahuense de la Salud.

Las infecciones nosocomiales que han existido dentro del quirófano del Central han provocado severos problemas, pero en eso no se fija el flamante Secretario de Salud, Eduardo “El Higadito” Fernández, que ya sólo está contando las pagos que le quedan con el sueldo inmerecido. Son tres quincenas y media.

Por ello, el mismo personal del hospital se pregunta si no debería ser la Cofepris en lugar del INAH quien entre a revisar las instalaciones, no tanto por los daños ocasionados por la reciente tromba, sino el abandono, improvisación y ampliaciones sin planeación adecuada al que ha sido sometido lo que debería ser en estos momentos un museo y no el rostro de la salud del Gobierno Estatal.

Ahora sí llaman al INAH para revisar las condiciones, pero nunca le hablaron cuando abrieron boquetes y realizaron adecuaciones en medio de la pandemia del Covid. Ahí les valió tres cacahuates y dispusieron de la pala y el pico sobre el histórico inmueble.

***

El pasado jueves realizó maratónica sesión el Consejo General del Instituto Nacional Electoral, donde resolvió más de 400 recursos de impugnación en materia de financiamiento, pero la saturación y cúmulo de trabajo, los llevó a sistematizar la votación de una manera singular, extraña, por no decir ilegal aun y cuando haya quien así lo considere.

Realizaron un agrupamiento de los cientos de recursos y los fueron resolviendo en camadas, de acuerdo a los consensos de la mayoría de los consejeros, con las particularidades del voto de quienes estaban inconformes.

El tema es que a cuatro días de dicha sesión aún no se divulga el contenido de dichas resoluciones, cuando son de gran importancia. Sólo para Chihuahua hay 19 recursos, que involucran las elecciones de la gubernatura, los principales ayuntamientos y diputaciones.

No se esperan sorpresas con las determinaciones, pero al no divulgarse el resultado concreto por expediente, es decir, el contenido de la determinación y los montos de sanción, aun y cuando ya hay resolución, no hay certeza jurídica, más aún cuando en el caso de Chihuahua, el Tribunal Estatal tiene sólo esta semana para resolver.

Por ejemplo, en el caso de la gobernadora electa están pendientes por el INE los resolutivos de los expedientes 541, 594, 537 y 901, todos del 2021. Pero igual esta Juan Carlos Loera con el 234/21 o Marco Quezada con los expedientes 305 y 480.

Sería importante ver el engrose de dichas resoluciones, porque en la página oficial del INE se han ido subiendo a cuenta gotas. Apenas una decena de resolutivos ha sido transparentado, con el peculiar estilo recién inaugurado. Haber sino le corrige la plana el TRIFE.

***

Pese a la muerte de un hombre atacado por perros, la jauría asesina de Romanzza sigue libre. Sólo han sido atrapados algunos canes pero siguen más que son el azote de ese fraccionamiento y de otros como Granjas del Valle, Praderas del León y Colinas del León.

Los vecinos siguen atemorizados porque los ataques siguen presentándose, tal vez no de la gravedad como el que llevó a la muerte a un adulto, pero sí sigue siendo constante la presencia de los perros que han provocado más de un susto a los habitantes.

El Centro Antirrábico, la Policía Municipal y agentes de la Fiscalía del Estado hicieron presencia entre los días de la última semana de junio y al primera de julio, pero ya desapareció cualquier acción orientada a controlar a los animales.

Lo que no ha desaparecido es el temor que desata la jauría y lo más increíble es que los reportes datan desde enero de 2020. 

Pasó más de un año, hasta el 27 de junio de 2021, para que se actuara por parte de la autoridad, hasta que hubo un muerto reconocido por la propia FGE, aparte de otro no reportado de forma oficial semanas atrás.

El colmo es que de una veintena de perros atrapados -de alrededor de 40 o más que conforman la jauría muchas veces avistada- algunos animales han sido “reintegrados” al sector. Como si los derechos de los animales fueran superiores al derecho a la vida de los seres humanos.

La gente de esas colonias se queja de esa pérdida de enfoque que padecen las autoridades municipales y estatales, pues regresar de vuelta a perros callejeros, cuando lo procedente es sacrificarlos en aras del bienestar colectivo, es una sinrazón y un despropósito que no se justifica.

¿Estarán esperando que la jauría mate a otra persona, ataque a niños o cause todavía daños mayores a los vecinos? De verdad es urgente que la autoridad se despoje de sus complejos animalistas y actúe con toda la fuerza legítima que posee ante hechos tan graves.