Opinion

-Hace 33 años no tenían tan cerquita la rectoría

.

GPS / Columna

sábado, 06 noviembre 2021 | 05:00

-Todos los caminos conducen a Belkotosky

-Sesiones del Congreso a las 10 de la madrugada

-Agobia al Hospital General la falta de insumos

Ningún grupo universitario ha resultado más favorecido que los abogados con la ola de cambios y manotazos de esta semana sobre la Universidad Autónoma de Chihuahua, donde ha sido relevado en los hechos el rector, Luis Fierro Ramírez.

No es sólo porque vengan de la Facultad de Derecho el nuevo secretario, el doctor Jesús Villalobos Jión; y el abogado general. Sergio Facio, sino por todo lo que encierra esa avanzada de designaciones a poco menos de un año del fin del periodo formal del también exdirector de la Facultad de Filosofía.

Con estos movimientos se colocan como punteros en la carrera por la rectoría de la UACH otros dos abogados de renombre, cuyas ganas por ocupar el cargo no son un secreto.

Por un lado está el jubilado Mario Trevizo, ahora convertido en operador del Palacio de Gobierno y enlace de un sector priismo con el poder estatal. 

Exsecretario general de Gobierno, exdiputado y exconsejero jurídico estatal, Trevizo fue de los delatores del duartismo en el quinquenio pasado, pero dio el brinco a tiempo y se coló incluso a un ala jurídica que favoreció la campaña de la hoy gobernadora Maru Campos.

Al mismo tiempo, nunca dejó de dar clases en la Facultad de Derecho aunque estuviera retirado. Eso lo hace por mero amor al arte, como mantenerse haciendo política.

Por otro lado también avanzó Luis Rivera Campos, director de Derecho que siempre se mantuvo en la oposición a Fierro, sobre todo en el reparto de tiempos completos, el fracasado modelo educativo que entra en suspensión y la tendencia a centralizar decisiones de las facultades en rectoría.

Exdirector del Instituto Chihuahuense del Deporte, Rivera Campos fue quien pudo apaciguar una facultad que por años fue un hervidero, en la que incluso no pudo designarse un director en los tiempos formales de todas las unidades académicas.

Trae todas las credenciales necesarias el abogado que desde sus inicios en la facultad buscó la ruta de la rectoría, pero ya sabía que en política no es la línea recta la distancia más corta entre dos puntos. 

Así, ni por Conta, Medicina, Ingeniería y menos por Filosofía iría la sucesión universitaria. Desde 1988 los abogados no habían estado tan cerquita de la rectoría.

El rector Luis Fierro dejó la víbora chillando a Erick Valles, su director Académico, quien debió lidiar con los responsables académicos de todas las facultaes para explicarles eso de la reversa al nuevo modelo educativo. 

En medio del caos, Fierro se fue de invitado a un congreso a La Paz, Baja California Sur, a donde se llevó a su todavía director administrativo, Francisco Márquez. 

***

La UACh no es la única institución que ha sido sacudida recientemente, también el Poder Judicial ha enfrentado las mismas tempestades políticas, una más intensa que la anterior y así sucesivamente, desde hace varias semanas.

Esto ha derivado ya en la renuncia obligada de Pablo Héctor González a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, a la que llegó el magistrado en 2018 y luego fue reelecto para otro periodo que formalmente culmina en octubre de 2022.

Señalan dentro de la ciudad judicial, edificio que se tambalea de un lado a otro, que el gran error de González Villalobos fue que se dejó aconsejar por la secretaria general del Tribunal, Tania Belkotosky, cuyas intenciones eran convertirse en magistrada.

Ese interés personal podría figurar entre la multitud de causas que sacudieron la estructura judicial. 

La funcionaria, con gran influencia en el magistrado, operó una serie de movimientos que luego le jugaron en contra, presumiendo que es “gran amiga” de la gobernadora Maru Campos. 

Eso llevó a la intentona de tumbar al magistrado consejero de la Judicatura, Gabriel Ruiz, a quien el propio Pablo Héctor había ratificado hace un año, y a proponer en su lugar al azulado Rafael Quintana, esto con el afán de congraciarse en Palacio de Gobierno, pero no se la compraron. 

Hay que apuntar a la secretaria, entonces, en las causas que agravaron el rompimiento político entre el Poder Judicial y el Ejecutivo.

Las consecuencias saltan a la vista. Ya no le aprueban a González Villalobos ni el permiso para ir al baño en las sesiones del Consejo de la Judicatura. Así será hasta que convoque al Pleno del Tribunal, que conforman los otros 30 magistrados, y oficialice su renuncia.

***

En el Congreso del Estado buscan subir el nivel de los asuntos que se presentan en las sesiones, con la finalidad de dar prioridad a los temas trascendentales para la vida pública de Chihuahua y que el trabajo que se realiza en el Legislativo tenga un impacto favorable para la sociedad.

Nada del otro, son las aspiraciones de cada nueva legislatura. Que rara vez se alcanzan, salvo por unos cuantos de los 33 costosos diputados que la conforman. 

El problema ahora es que apenas en su estreno la tribuna del Congreso ha sido utilizada por algunos legisladores como auténtico ring de pelea, llevando sus asuntos personales a la vida pública del estado. 

Eso ha traído decenas de debates estériles, sin fondo, ni forma y aún peor, prolongando de manera innecesaria las sesiones que de por sí son maratónicas.

Para esto, la Junta de Coordinación Política que encabeza el morenista Cuauhtémoc Estrada ha tomado la determinación de mover a las 10 el inicio de las sesiones y no a las 11 como habitualmente se hacía. Así es, a las 10 de la madrugada deberán empezar ahora los señores diputados.

El cambio de horario ha sido bien visto por los que sí trabajan en el Legislativo, especialmente los asesores, y no se diga los reporteros que cubren las a veces intensas, a veces irrelevantes sesiones.

Falta que esta nueva actitud que han mostrado los legisladores, sea permanente y ejemplar para las futuras legislaturas y no un simple resultado de al menos cinco días de puente en sus actividades.

***

La falta de insumos en el Hospital General se ha vuelto angustiante para los pacientes y trabajadores, pues esto ha provocado que cirugías previamente agendadas se cancelen de última hora, debido a que no se cuenta con los materiales necesarios para realizar los procedimientos quirúrgicos.

Son ya varios los gritos de auxilio de los familiares de los pacientes quienes ya estando listos para entrar a cirugía, les cancelan de último momento. 

Los familiares incluso han ofrecido llevar los insumos necesarios pero les dicen que eso no es su responsabilidad.

Desafortunadamente no sólo es el Hospital General el que se encuentra en esta situación, pues también el Central y el Infantil de Especialidades están trabajando prácticamente con las uñas.

Ante esta realidad, aseguran los trabajadores del ramo que el secretario de Salud, Felipe Fernando Sandoval Magallanes, sólo se ha parado para presentarse en una ocasión en los nosocomios y ya no ha vuelto.

Resulta un auténtico calvario acudir a estos nosocomios o trabajar en ellos. La situación es grave, la administración pública está sumida en una profunda crisis económica y los hospitales son los más afectados, pues carecen de lo mínimo para poder operar. Nada ha cambiado esa crisis.