Opinion

-Hasta un balazo trae en camioneta oficial

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GPS / Columna

miércoles, 28 julio 2021 | 05:00

-Los “angelitos” se lucen en Guadalupe y Calvo

-Se va de vacaciones y sin avisar siquiera

-Casi es copy paste para magistrados

El administrador de la Jurisdicción Sanitaria de Cuauhtémoc, Filiberto Miramontes Maldonado, es ampliamente reconocido entre el personal de la salud. Su fama llega hasta la capital del estado, pero no por algo bueno, sino por las múltiples quejas en su contra.

Ha salido muy buen administrador, pero para él mismo. Igual hace convenios en lo oscurito con gasolineras para que le llenen el tanque gratis, que usa los bienes de la Secretaría de Salud a su antojo, como si fueran parte de su patrimonio.

Entre las quejas más recientes, por ejemplo, está el cambio de proveedor de combustibles para toda la flotilla de la dependencia. 

Sospechosamente mandó a los empleados a la gasolinera más lejana que se encontró, lo que no debe haber sido de a gratis.

Y mientras todos los trabajadores tienen prohibido el uso de los vehículos fuera de los horarios laborales, Miramontes Maldonado le da vuelo al que tiene asignado. 

Si no anda cargado su vehículo con personas ajenas a la institución, seguido se ve con un remolque de pastura para el negocio privado del funcionario. Ni se diga en pleno año de Hidalgo, cuando hasta la vergüenza se pierde para la robadera.

El colmo es que desde hace unos días, la Dodge Dakota con logos de la Secretaría de Salud y el falaz slogan de “amanece para todos”, trae un balazo de grueso calibre en la defensa. A simple vista se aprecia el agujero que no es de cualquier pistola.

La foto en versión digital de GPS es la correspondiente a la unidad asignada a Miramontes, la número 72 con placas estatales ED-76-829, registrada como propiedad del Gobierno del Estado.

Por más que le pone calcas y pegatinas para cubrir el balazo, no faltan los empleados que se las quitan para exhibir el uso tan irresponsable que el funcionario le da a la unidad que maneja.

Mientras tanto la Secretaría de Salud, a cargo de Eduardo “El Higadito” Fernández, sigue sin brújula y sin rumbo ante quejas tan graves como esta y otras.

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En días pasados el Secretario de Seguridad Estatal, Emilio García Ruiz, desplegó un operativo en Guadalupe y Calvo.

Pero la preocupación por resguardar a los ciudadanos no fue muy genuina ni efectiva que digamos, o al menos desinteresada.

Hay denuncias de ciudadanos, en particular en contra de los agentes estatales que tripularon las unidades con matrícula EF56432865, EF56436838 y EF56440889, por comportarse como auténticos pillos de siete suelas.

Se dedicaron a intimidar instalando retenes para despojar de pertenencias y dinero a los lugareños. No faltó tampoco la ocasión para que le hicieran de galanes, atosigando, si no es que cometiendo vulgar acoso sexual incluso con mujeres menores de edad, haciéndoles invitaciones nada pertinentes.

Estuvieron hospedados en el Hotel Cabañas Turcal, donde apenas les aguantaron sus francachelas cotidianas, hasta con disparos al aire.

Esos son los muchachitos de Emilio, que debieron cumplir con su deber, fortaleciendo la seguridad de la cabecera municipal de Guadalupe y Calvo, pero que contrario a ello hicieron desplante de sus naturales dones por el exceso solapado por sus superiores.

José Santana, alias “El Pachuco”, es el flamante coordinador de los estatales en aquel lugar. Tiene bajo su cargo a los agentes apodados “El Mustang”, “El Zeus” y “El Ronin”, que tampoco cantan mal las rancheras.

Así continúan los estatales.

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Un burócrata de los que tienen que laborar ocho o más horas diarias, en una oficina, encerrado de lunes a viernes, claro que tiene derecho a vacacionar conforme al Código Administrativo.

Inclusive aquellos que deben realizar viajes por tierra o avión comercial, con viáticos caciqueados y hoteles baratos, con agendas apretadísimas que apenas permiten un sandwich, tienen más que merecidos sus dos periodos vacacionales, en junio-julio y en diciembre, por prestaciones laborales ganadas con el sudor de la frente.

Sería injusto, contrario al elemental criterio de ambiente laboral adecuado e indispensable reducción de estrés, negarles ese derecho a miles de abnegados burócratas.

Pero, qué ocurre con un servidor público, que se la pasa viajando en avión privado o en suburban del año, siempre bajo la comodidad del aire acondicionado, aprovechando cualquier resquicio para irse al campo de golf o a jugar tenis incluso en horario laboral.

Un personaje como Corral que se gasta en viáticos miles de pesos en cada viaje, en comilonas carísimas, vinos de marca prohibida para los asalariados y hoteles de cinco estrellas... y que no carga siquiera sus raquetas ni asadores portátiles, porque para eso tiene a sus escoltas y ayudantes. Como que no hay justificación alguna.

Es un abuso desaparecerse como lo acaba de hacer quien aún cobra como mandatario estatal. Nada, ni una línea de aviso en comunicado oficial de los enviados por Manuel “Igor” del Castillo.

Por supuesto, ni por asomo avisó al Congreso para desaparecerse...aunque no sea necesario legalmente, por decencia y línea de mando debió nombrar un encargado de despacho.

Pero nada de eso le interesa al señor, como tampoco le ha interesado atender las necesidades apremiantes de los chihuahuenses.

Los resultados están a la vista. Los delitos al alza o en los mismos parámetros en que recibió la entidad; la salud por los suelos, sin medicamentos, personal mal pagado, sin insumos; escuelas en el abandono, y un largo etcétera. La entidad en bancarrota.

Con ese desempeño cualquier otro servidor público estaría de patitas en la calle, ya ni qué decir de supuestos derechos vacacionales.

Recibió casi diez millones de pesos libres de polvo y paja por salario durante los cinco años de su inútil servicio, más gordos arrimadijos, y todavía tiene el descaro de irse de vacaciones en plena entrega recepción y angustiante fin de su mandato.

Esa conducta es propia de un bribón que carece de vergüenza, como es el caso de quien aún despacha en Palacio de Gobierno y es el titular del Ejecutivo al menos de nombre por cinco o seis prolongadísimas semanas más.

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La Subsecretaría de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público le acaba de hacer un regalito a los chihuahuenses.

Se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo 100/2021, denominado “Acuerdo por el cual se da a conocer el informe sobre la recaudación federal participable y las participaciones federales, así como los procedimientos de cálculo, por el mes de junio de 2021 y por el ajuste de participaciones del primer cuatrimestre de 2021”.

¿Qué significa? Hay una revisión de lo proyectado contra lo recaudado, y lo que ha venido siendo ministrado a las entidades, entre ellas Chihuahua, con diferencia que puede ser positiva...o negativa.

De la revisión a los numeritos en letra chiquita, hay un desfase de recursos de algo así como 140 millones de pesos que se le dieron de más a Chihuahua en el último cuatrimestre y que necesariamente serán compensados en participaciones futuras...cuando Corral ya se haya ido.

El detallito es detallote dadas las condiciones de paupérrima condición financiera, en el que la ausencia de un peso se reciente con mayor rigor.

Gabriel Yorio es el nombre del funcionario que firmó por ausencia del titular de la Subsecretaría el mencionado acuerdo, y quien con su rúbrica manda el mensajito al cada día más atribulado y ojeroso Secretario de Finanzas, Arturo Fuentes Vélez.

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La determinación publicitada con gran retraso por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), es un anticipo de lo que deberá ocurrir esta misma semana con las impugnaciones interpuestas a nivel estatal por Morena en contra de la gobernadora electa Maru Campos.

Lo fuerte, lo fuerte, de los recursos intentados, tanto a nivel federal como local, tiene como base el tema de fiscalización, es decir, un gasto muy por encima de lo autorizado por el INE así como la ausencia de cumplimiento de requisitos en propaganda.

Fue contundente el INE al desestimar los argumentos, las pruebas eran balines. Hubo una mala gestión del jurídico electoral morenista, tanto nacional como local, pero además, muy mal trabajo de los operadores electorales.

La lectura de los resolutivos dan pena ajena, por la revolcada proferida en contra de los impugnantes. Es increíble, pero en uno de los recursos iban por una sanción por una triste lona que no medía los doce metros para considerarse espectacular. Por cierto, lona cuya impresión sí fue reportada como gasto de campaña.

Falta aún un expediente por resolverse, el 537/21, pero de acuerdo con el criterio adoptado, y toda vez que ningún partido ni consejero lo reservó en la pasada sesión de Consejo General, pensamos que no habrá sorpresa alguna.

La divulgación de estos resolutivos cae como anillo al dedo a Maru por las fechas en que deberán ser resueltos los recursos a nivel del Tribunal Estatal Electoral. Casi casi les mandan un copy paste para que no batallen los magistrados y magistrada.