Opinion

-Hay tufo a transa en citas para Infonavit

.

GPS / Columna

viernes, 04 septiembre 2020 | 05:00

-El proyecto Miss México es todo un hecho

-Peligro de contagios en los Bowís

-Suple Bonilla trabajo de Vialidad

 

Tal vez por la pandemia o porque no se han superado los vicios del pasado, en el Infonavit han comenzado a transar con los productos de crédito y las citas que deben hacerse para obtenerlos. 

Lo que es un trámite en apariencia sencillo lo han complicado los funcionarios federales al mando del delegado Jesús Octavio García Sáenz, pues desde la puerta de las instalaciones regresan a los solicitantes del crédito diciéndoles que deben hacer citas por internet y eso a ver si tienen suerte, porque no hay espacios disponibles en este año, tal vez allá por febrero o marzo de 2021.

El problema es que el sitio de citas del Infonavit (puede verse la evidencia en la versión digital de GPS) siempre se encuentra inhabilitado. No funciona, así se trate de seleccionar una fecha del año próximo.

Cuando se les advierte eso a los funcionarios, aflora la transa. Recomiendan hacer el trámite con algún “gestor” o “asesor”, que cobran lo que les viene en gana por la simple tramitación, porque ellos sí tienen citas disponibles en el Infonavit. Un mortal cualquiera no puede obtener la cita ni siquiera para información, pero los tramitadores sí, con la mano en la cintura.

Dicho intermediarismo encarece y desalienta el crédito. Ante ello se han quejado no sólo derechohabientes, sino notarios y valuadores certificados por el propio Infonavit, porque esa limitante obstruye cualquier trámite que no provenga de una inmobiliaria o no lo lleve un “asesor”.

Aparte de la pasividad de la dependencia federal se esconde el ánimo de lucro de los funcionarios. ¿O cómo se explica que para la ciudadanía no hay citas pero para los intermediarios sí las hay? Y si eso hacen con las simples citas, ¿qué no harán a la hora de aprobar créditos de 100 mil, 200 mil pesos o más?

La visión burocrática aplicada a nivel local evidentemente choca con las directrices de la 4T a nivel federal, que pretenden facilitar y no entorpecer las instancias de crédito con sentido social.

*** 

Está programada la realización del concurso Miss México en Chihuahua el 31 de octubre próximo, con inversión millonaria, que no tendría nada de malo por la proyección turística de la entidad, si no fuera por la situación de austeridad que se ha pregonado desde 2016 y que no existe más que en el discurso.

Fueron casi tres largos años con inversión pública paupérrima, y cercano el año de Hidalgo (ahora de Gómez Morín: el robadero de principio a fin) se promueven hasta concursos de belleza.

Nathalie Desplas, la responsable de turismo estatal, presenta el asunto como un proyecto, pero la verdad de las cosas es que es un hecho. No sólo sacarán el pincelín para pintar de verde la entidad en materia de combate al Covid, sino que sacarán dinero de no sabemos dónde para financiar el evento.

Habrá sin duda apoyo del sector privado y patrocinadores nacionales e internacionales, pero la cartera estatal es determinante, en cash o en especie, que casi es lo mismo.

“Felicidades a #ahchihuahua por ganar la sede de Miss México 2020. Estamos listos para recibir a las 32 bellezas con causa en el Estado Grande en el mes de Octubre. Bienvenidos todas y todos. Todo dependiendo de la semaforización claro está”, publicó en redes sociales.

En la foto, está Nathalie enseguida de la chihuahuense Ashley Alvídrez, Miss México 2019 y la juarense Isela Serrano, Miss Chihuahua 2019.

*** 

Son decenas de miles de personas las que se movilizan diariamente en la ruta troncal denominada Bowí y las rutas alimentadoras, todos ellas en un grave riesgo de contagio por la irresponsabilidad de no aplicar las medidas de cuidado preventivo.

Hay una permisividad inaudita por parte de los choferes, vigilantes e inspectores de transporte para recibir pasajeros sin cubrebocas e incluso violando el aforo permitido con base en la sana distancia. Ni soñar en que se les obsequie como sí se obliga al sector privado.

El problema es que ni esto ha sido posible bajo la Secretaría de Gobierno, menos habrá orden desde una Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, disminuida en recursos económicos y personal.

Desde ayer ya es parte la Dirección de Transporte, con todo lo que significa, de la SEDUE, bajo el mando lacónico de Luis Felipe Siqueiros.

El secretario Fernando Mesta casi muestra un dejo de alivio al concretar el traslado del monstruo de operatividad y corrupción a una dependencia que carece de dientes y de fuerza real para meter orden en un área ingobernable.

Debió Siqueiros oponerse a la medida disparatada, pero no mostró resistencia alguna, en un gabinete donde se ha perdido la energía para defender las funciones de las áreas, modificadas discrecionalmente con objetivos nada claros.

Si no puede con el ordenamiento urbano, que de por sí es un delicado problema con costos millonarios para la administración de las ciudades, menos podrá con el pulpo camionero que ya se lame los bigotes.

  

*** 

La imagen que le mostramos en pantalla tiene un simbolismo inocultable. Fue el responsable de Desarrollo Humano y Educación del Ayuntamiento capitalino, Marco Bonilla, a pintar el amarillo frente al hospital central, uno de los principales nosocomios habilitados como Covid. Lo hizo él mismo ayudado por un rodillo. 

Se trata de un programa de señalamiento urbano para identificar los pasos peatonales y las zonas de no estacionarse, pero el significado trascendente tiene que ver con el naranja insistente que la administración estatal está empeñada en sostener en lugar del amarillo en el semáforo Covid.

Desde hace unos días, por lo menos el amarillo en el pavimento es un reclamo indirecto a la Secretaría de Salud, para que en la próxima revisión adopte el nuevo color que se le ha negado a los capitalinos, más por capricho que por otra cosa.