Opinion

-Imploran audiencia mediante redes sociales

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GPS / Columna

martes, 15 septiembre 2020 | 05:00

-Alfaro exhibe su propia jugada con AMLO

-Prepara Madero su licencia al Senado

-Una curiosa similitud entre Ornelas y Corral

Se ha llegado al colmo en el nivel de interrelación que para llorar tiene el gobierno del estado con la federación.

Está de no creerse, pero ahora los mensajes son enviados a través de los programas en redes sociales en tonalidades grises y patéticos comunicados.

Desde la semana pasada fue un melancólico lloriqueo en voz del mismo titular del Ejecutivo, de enviar el mensaje por redes sociales, porque el presidente no lo escucha.

Si pudiera, dijo, usaría señales de humo.

Pensamos que era un simple desahogo de impotencia porque le están haciendo lo que ha hecho con sus opositores, de negarles hasta el saludo y cerrarles la puerta para cualquier interlocución.

Se indigna el gobernador y se niega a recibir a cualquier otro personaje con el cual haya tenido aunque sean mínimas diferencias. Cero mano izquierda.

Pero ayer nos dimos cuenta de que es en serio. Hay una incapacidad total de interlocución con Palacio Nacional.

Ahora los boletines que envía “Igor” del Castillo son modernas vías de comunicación con Presidencia de la República.

Dice textual el comunicado 9972 “para no generar una controversia inútil y desgastante, se le vuelve a hacer una invitación a la titular de la Comisión Nacional del Agua, Blanca Jiménez Cisneros, así a como a los funcionarios de las dependencias federales involucradas, a una reunión de trabajo...”.

A ese paso debería Chihuahua cerrar las oficinas de representación en la Ciudad de México, donde hay gasto millonario en inmueble, sueldos y comilonas, que no tienen sentido si no pueden hacer lo más importante, que es servir de enlace con la federación para cumplir con el fin establecido.

Al cabo ahora los mensajes y contactos se realizan mediante boletín y las ediciones matutinas transmitidas mediante costosa operación y muy baja audiencia.

Cero capacidad de cabildeo de un gobernador en declive.

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No debe extrañar ver a Enrique Alfaro, el gobernador de Jalisco, en pleno affaire con Andrés Manuel, con motivo de la inauguración de la línea tres del tren ligero en Guadalajara.

Si no hubiera sido por la sana distancia el abrazo en vivo y a todo color hubiera sido de ensueño. Las palabras de ambos tuvieron siempre el tono meloso de dos políticos que se pueden atacar pero nunca se harán daño.

Está lejos de ser un buen mensaje de congruencia a la estridencia de hace dos semanas, abandonando la Conago y de hace un par de días, donde Alfaro y el resto de los integrantes de la Alianza Federalista, se rompen las vestiduras con Chihuahua -de los dientes para afuera- con motivo del problema por el agua de las presas.

A la primera de cambio hace lo que haría Corral, reír y abrazarse con el dueño de las canicas.

Por eso no es extraño ver bajos niveles de aprobación en la mayoría de los diez fantásticos. Los ciudadanos ven muy poca seriedad.

La imagen del acercamiento de Alfaro al Presidente la tenemos en nuestra versión digital. Emotivo el gobernador de Jalisco se arrima para hacer un choque de codos. Antes palmadas en el pecho y muchos aplausos mutuos. Si Corral piensa que los puede cabalgar impunemente está muy equivocado. Alfaro, igual que el resto de los mandatarios federalistas traen su propia jugada.

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Lo hizo Gustavo Madero en 2016 para asumir como coordinador de gabinete en la administración de Javier Corral y ahora se prepara para hacerlo de nuevo con motivo de las elecciones locales próximas.

Ya debe tener elaborada la licencia en su escritorio en el Senado de la República, lista para ser presentada. 

Lo que no se sabe es si se tratará de una licencia con separación temporal del cargo de senador o si, como ocurrió en 2016, no regresará a la función.

En aquel entonces duró como diputado federal un año y un par de días, porque un mes antes de incorporarse al nuevo amanecer el 4 de octubre ya había dejado la curul.

Ahora el conocimiento que se tiene es que la licencia habrá de pedirla el 15 de diciembre, cuando haya convocatoria por parte del PAN a la gubernatura.

Es mucho tiempo antes de la obligación legal que ronda los 60 días antes de la jornada electoral, cuando inician las campañas, allá por principios de abril.

Sin duda los otros aspirantes harán lo propio para evitar cualquier prurito que los ponga en riesgo de inelegibilidad.

El suplente de Madero puede ir preparándose para recibir cheque a fin de año y recibir enero del 2021 con curul como regalo temporal de Reyes Magos.

El percherón Carlos Olson alista maletas para irse de nuevo a la CdMx. Qué mortificación irse a despachar al edificio del Senado en Reforma.

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Están muy lejos las condiciones de ser iguales que en 2016 cuando fue electo Lorenzo Parga como diputado local por Movimiento Ciudadano.

Es un partido venido a menos. Incluso como satélite de Morena deja mucho que desear en la entidad. Su trabajo en la legislatura local para el olvido, extraviado en la sumisión hacia Palacio, y un desempeño de pobre para abajo.

Pocas posibilidades, menos como independiente en su caso.

La dinámica es diferente tratándose de la diputación federal, que en estos momentos está en manos del PAN.

La ilusión de lograr esa diputación es eso, un sueño de medianoche.

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Un dato curioso. Javier Corral Jurado será el primer gobernador, desde Oscar Ornelas que cayó el 19 de septiembre de 1985, que no entrega el día tres de octubre a medianoche la responsabilidad del encargo.

Ornelas, como sabemos, sufrió el terremoto político con motivo del movimiento universitario que no alcanzó a detener el entonces rector Humberto “El Pato” de las Casas Duarte.

Pero no sólo eso, será también, en muchos años, el primer gobernador que no cumple los seis años, en este caso con motivo del empate de elecciones federales y locales.

Corral deberá estar entregando el siete de septiembre a las doce de la noche a su sucesor(a). Aunque quién sabe. Igual que Duarte podría también tener motivos para poner pies en polvorosa. El miedo avisa.