Opinion

-Lo que tiene Corral en el fondo es miedo

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GPS / Columna

jueves, 11 febrero 2021 | 05:00

-Sólo exhibe su ignorancia jurídica

-Propaganda trasnochada que no ayuda

-Perdió el buen Caballo la batalla ante el Covid

A menos 20 grados centígrados, así de fría, permanece la relación del gobernador Corral con Maru Campos. Es ella misma quien así la describe.

Será por eso que la alcaldesa con licencia y virtual candidata se encargó de encender la llama, con un tono de voz ahora sí alto para que se escuche en Palacio.

Se metió Maru a medios nacionales, subiéndole tres o cuatro rayitas al volumen con el cual se dirige al titular del Ejecutivo.

No le dejó otra opción el dictadorzuelo. 

Estuvo en La Octava y luego con Adela, muy claridosa. El tema de Corral con ella no es de odio... es de un temor profundo.

Hay alianzas inconfesables en el gobernador, que no quiere que nadie escudriñe, como él lo está haciendo.

Sabe que, como dice el filósofo de Güemez, lo que de aquí para allá es subida, de allá para acá es bajada. Habrá lupa y ojo de halcón sobre todos sus movimientos pasados y futuros.

No es casualidad que siempre se ha enredado en la bandera de la corrupción, pero hay innumerables manejos turbios que trata de tapar y justificar. Para muestra el botón de Pinedo en Comunicación Social, o de Eduardo Fernández en la Fiscalía como administrador, o de Arturo Fuentes en las comisiones por créditos y más créditos bancarios.

Le quedó muy claro a la virtual candidata es que no existe en el gobernador ninguna posibilidad de acuerdo, máxime con la carga virulenta que mostró en los informes duplicados de Juárez y Chihuahua, esta misma semana.

El agregado es una descompuesta reacción en contra del notario Luis Raúl Flores, -que merece tema aparte- y la desesperación porque las cosas no resultan ante los jueces de control que no aceptan sus directrices amenazantes.

Las entrevistas de Maru localizables en Youtube son evidencia de que hay candidata. Cero, pero cero, consideración, reciprocidad simple a una obsesión enfermiza.

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Patética la presentación del titular del Ejecutivo para denostar a un Notario Público, echando sobre él toda la fuerza del Estado -si es que tiene alguna en el hoyo de credibilidad en que se encuentra-. 

Fuera máscara de cualquier independencia en la función del Ministerio Público o de la actividad notarial. Va contra él con una denuncia de la Fiscalía y una auditoría de la Dirección del Notariado.

Con dedo flamígero acusa y condena porque osó poner en duda los famosos recibos notariados que se atribuyen a Maru.

Es en estos momentos Luis Raúl Flores Sáenz objeto de la persecución de alguien que da muestras de ignorancia -¿cuál audiencia constitucional? ¿Cuál pericial grafológica?-. 

Nadie habló -solo él- de un juicio de amparo ni de desentrañar la psicología de alguien a través de su grafía.

El foro jurídico se atacó de risa ante la facilidad con la que exhibe su ausencia de conocimientos, para no decir otra cosa, tratando de pontificar, con el ¡me sé la ley de memoria!, cuando termina por usar el iphone para leer algún artículo frente a la cámara.

Pasó por la universidad por internet, o a distancia. Nadie lo sabe. Su título de licenciado en derecho “y ciencias sociales” es de una universidad sinaloense. Seguramente ni el aula pisó. En esas fechas fue candidato a gobernador y después senador. ¿A qué hora estudió a Tena Ramírez o a García Máynez?

De su carácter de abogado practicante sólo existe un letrero en bronce, que mandó poner en una casita californiana, sobre la independencia, donde presumía un “despacho” que terminó siendo rincón del vago.

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Aunque saben que la contienda interna de Morena está entre dos externos, los exalcaldes Marco Quezada y Carlos Borruel, otros seis militantes se registraron como aspirantes a la candidatura por la Presidencia Municipal.

Se trata de puros desconocidos que a lo mucho tendrían el voto de sus familiares en una elección constitucional, porque fuera de su círculo nadie más los conoce. O sea que van de puro relleno, esa es la realidad.

Los soñadores militantes morenistas son Efrén Mata, Patricio Escárcega, Antonio Lozoya, Viviana Hernández, Ruth María Meza y Obdulia Becerra, ésta última con el peso de su apellido heredado del profesor Antonio Becerra Gaytán, una leyenda en la lucha de la izquierda chihuahuense.

Con ocho aspirantes, sometidos a una encuesta que supuestamente ya se está realizando, la pelea por la candidatura capitalina casi se asemeja a la que libraron los mismos morenistas por la candidatura a la gubernatura. 

Y todavía hay quien asegura que en realidad son alrededor de 11 los nombres que se miden ante la opinión pública, por puro capricho o ocurrencias de registrar a cualquier hijo de vecino que fuera pasando por la sede del partido.

La gran diferencia con la disputa por la candidatura a gobernador es que quien resulte candidato seguramente será el expriista o el expanista, ambos con una popularidad probada, aunque también con muchos negativos en contra. Los de casa tendrán que esperar mejores tiempos.

Lo que supone tanta participación de los morenistas, luego de meses de haber permanecido tibios y hasta temerosos de buscar posiciones en Chihuahua, es un conflicto posterior... a menos que hayan buscado participar nomás para que los tomen en cuenta a la hora de repartir regidurías.

Con esto se pone de nuevo a prueba la capacidad de operación política del partido, pues no está Morena para fracturas, por más pequeñas que puedan ser.

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“El Horse” como algunos lo conocieron para darle lustre al apodo, fue un fotógrafo de batalla. Anduvo prácticamente por todos los periódicos de la ciudad. En algún momento fue colaborador de esta casa editora.

Jorge Ochoa Guanespen, sin rubor, “El Caballo”. Siempre con la sonrisa por delante, y un buen chascarrillo, no se diga en el extinguido bar Acapulco.

Había ocurrencia para cualquier ocasión, estuviera donde estuviera. Hacía a un lado la cámara y se acercaba al oído para hacer gala de su creatividad.

Le encantó el fútbol de chavo, y aún con sus años, siempre fue muy bueno, nunca dejó de participar en las cáscaras o torneos organizados por el gremio.

Rijoso como él solo en la cancha, grande o rápida, y de entrar duro pero con técnica.

La clase política lo conoció y reconoció por su destreza con la lente. Las condolencias no se dejaron esperar por montones.

Perdió la batalla frente al Covid, dejando un hueco irreparable en familia y amigos que lo lloraron muy sentidamente. Muy, pero muy apreciado el estimado George. Descanse en paz.