Opinion

-Para Norberto un cortejo, para Sheinbaum el aplauso

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GPS / Columna
jueves, 13 junio 2019 | 05:00

-Pagó Chihuahua 150 mdp que debieron pagar priistas

-Trabajo en Aquiles para Auditoría y Función Pública

-Nueve meses con cero logros en Transporte 


En la ciudad de México, la imagen es de Andrés Manuel López Obrador levantando la mano de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

En Chihuahua, la foto es de la familia de Norberto, y cientos de amigos, en un cortejo triste y de exigencia de justicia.

La madre y el hermano de Norberto, la población de Meoqui y de Chihuahua entera, no sabe de esos “grandulones, abusivos y ventajosos”, que dice el presidente hacen bullying a la jefa de gobierno del DF.

Lo que saben es que fue en su administración, estos días, donde se dieron diversas irregularidades en la investigación, que culminaron con el homicidio de Norberto.

Un vehículo, el del joven estudiante, que no fue resguardado de acuerdo a las técnicas elementales de cuidado de evidencia.

Unas cámaras de seguridad que no fueron inmediatamente revisadas en busca de generar una hipótesis inmediata para su localización.

La tardanza en el 911 y en la coordinación de la Procuraduría de Justicia, son aspectos que difícilmente pueden ser omitidos en la crítica.

No se diga la tardanza en el supuesto apoyo de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, que debió coadyuvar de inmediato y no días después como se anunció de manera rimbombante en comunicado oficial.

Hoy lamentablemente todo se diluye en lo político. Un brazo levantado de una Jefa de Gobierno con rostro demacrado lo dice todo. En Meoqui, un llanto, con mezcla de impotencia, que no cesa.

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Tuvieron que transcurrir nueve años y decenas de pleitos jurídicos emprendidos por las víctimas, para que el Municipio pagara las indemnizaciones con motivo del Aeroshow.

Fue el mismo signo partidista, el PRI, quien desde el Ayuntamiento se negó a pagar desde un principio, de manera indolente.

No sólo ello, asumió una posición de persecución jurídica contra el exalcalde Marco Adán Quezada, apoyado desde la Fiscalía General del Estado.

Se convirtió en una reyerta para disputar anticipadamente la candidatura a la gubernatura en 2016.

Irresponsablemente se trasladó un asunto de evidente responsabilidad patrimonial del Estado, en este caso del Municipio, al ámbito político.

Es irónico que debió perder el PRI las elecciones para que la indemnización a las víctimas directas e indirectas se realizara sin dilación.

Los recursos fluyeron hasta constituir un monto final de casi 150 millones de pesos, distribuidos durante los últimos años.

La declaración de que se ha concluido con tal indemnización por parte del Cabildo, es un recordatorio de que la administración pública está para servir a la gente y no para construir andamiajes políticos.

Sin embargo, el asunto no acaba para quienes están señalados como responsables del accidente, porque existe una facultad, por ahí escondida, de la repetición del gasto millonario erogado, en contra de ellos.

Como se ve, el pecunio de los involucrados aún no se salva de la responsabilidad oficial, con juicios que se convertirán en interminables.

Hay un solo inhabilitado, por un hecho que costó tantas vidas y millones, bajo la ley de hilados y tejidos, la cuerda reventó por lo más delgado. Los demás en la jauja.

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El alcalde de Aquiles Serdán, Ariel Fernández, dedica su tiempo a realizar acciones de publicidad hacia su persona, en lugar de atender las inmediatas necesidades de su población.

Ahí están las imágenes en su red social, donde se abraza de niños de primaria, dejándose querer por los inocentes chamacos.

El motivo de la escena querendona es un convenio con una organización social muy bien conectada, que instaló tabletas electrónicas e internet satelital.

Presume el alcalde que habrá tabletas para todos los estudiantes en sus aulas virtuales. El asunto por supuesto tiene mucho de benéfico.

Pero las dudas saltan de inmediato, en cuanto al costo inicial y mensualidades por el servicio ofertado por la Asociación Civil The Pale Blue Dot, que trae una amplia gama de patrocinadores, muchos de ellos empresas de renombre.

Pero no es la primera vez que hay sorpresas en este tipo de acciones.

Por el monto, ¿hubo adjudicación mediante licitación pública? ¿Cuál es el origen de los recursos y su etiquetado?

Hay muchas dudas al respecto. Puede ser un caso de espejitos y de recursos bajo el agua para simular beneficios colectivos momentáneos, con distracción de recursos públicos, que, aunque sean propios, tienen procedimientos rigurosos a los cuales atenerse estrictamente.

Tiene ahí una chamba pendiente la Secretaría de la Función Pública y la misma Auditoría Superior del Estado.

Más cuando no hay un solo dato del contrato o convenio firmado.

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Es un asunto de Juárez pero que no puede pasar desapercibido en Chihuahua ni en ningún otro municipio.

La multa es de risa, para el chofer y el concesionario del servicio público, por los golpes que sufrió un estudiante que reclamó el mal conducir en un camión urbano. Menos de 400 pesos deberá pagar el angelito.

Las escenas, por supuesto, dieron la vuelta a las redes sociales, y en ellas se aprecia que no hay riña.

No puede haberla con un menor de edad y un energúmeno chofer de transporte público, que se solaza golpeando al estudiante, que no fue mal herido sólo por el auxilio de algunos de sus compañeros.

Es de risa la determinación del área de transporte que otorga una patente de corzo a los choferes para desquitarse con los resignados usuarios, que deben soportar los abusos cotidianos.

Hay un desgobierno, pleno en ausencia de atención por parte de la administración del nuevo amanecer en este tema.

Los choferes juegan a las carreras, invaden carriles en la impunidad completa, provocan accidentes, atropellan, y se lían a golpes con los usuarios.

Panorama que no concuerda con la supuesta modernización del transporte llevada y traída, con sus encuestas de calidad, reasignación de rutas o cuidado en paraderos.

Transporte, y con esta área, la misma Secretaría General de Gobierno, pierde la oportunidad momento a momento de incidir realmente en una solución de fondo. Cuando menos de reaccionar como espera la ciudadanía, con sanciones ejemplares, y no con un mal chiste, que atenta contra el sentido común de los chihuahuenses.   .