Opinion

-Poco le duró el susto al “Jefe Tauro” de Vialidad

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GPS / Columna

jueves, 13 febrero 2020 | 05:00

-A la directora le ganó la risa pero saca el cobre

-No todos los gobernadores azules pueden presumir

-En Canaco no había por dónde saltara la sorpresa

 

Muy poco le duró el susto al delegado de Vialidad, Carlos Borja, mejor conocido como “Jefe Tauro” en las corrompidas e infiltradas filas de la Policía Vial. 

Apenas pasaron tres semanas del escándalo -provocado por las mordidas electrónicas vía SPEI que aplicaban sus agentes y comandantes favoritos- y ya volvió a las andadas.

Cuando se dieron a conocer las nuevas formas de operar la corrupción dentro de la corporación, el jefe replegó a sus elementos comandados por “Alfil Castillo”. Suspendieron los retenes no oficiales y se escondieron unos días.

Como vieron que nada pasó, que se hicieron de la vista gorda en la Fiscalía General y la casi inexistente Comisión Estatal de Seguridad, la noche del sábado pasado regresaron a sus “operativos”.

Fueron dos retenes fijos los que funcionaron con la misma gente de confianza de Borja y Castillo; para taparle el ojo al macho instalaron uno más, ese sí con la tropa en general que labora en el turno nocturno, equipado con cámaras y vigilancia permanente.

Esa renovada forma de operar desde luego que ha generado críticas del personal hacia sus comandantes y jefes, quienes no han encontrado forma de responder más que con agresiones e insultos.

Toda esta semana, desde que se descubrió el regreso de los retenes “arreglados”, “Tauro” ha mostrado su molestia por el radio de la corporación, pues luego de dar una orden finaliza con la amenaza de que va a procesar a quien se atreva a levantar la voz o enviar datos a los medios de comunicación.

No se ha quedado en eso. En filas del pase de lista ha llegado a retar a golpes a todo aquel que no esté de acuerdo en su forma de administrar la corporación.

Volvieron a las andadas, pues, a los pocos días de que los descubrieron con las manos en la masa.

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Ni parece que es una funcionaria de segundo nivel de la administración estatal. Podría decirse incluso que es integrante del gabinete ampliado por ser cabeza de un organismo descentralizado, además muy importante. 

Su comentario en twitter por supuesto fue soez, y no merecería ni una línea, pero por su posición como servidora pública debe forzosamente señalarse.

Dice textual: “¿Qué haces o dices o escribes cuando quieres ser persona educada -apasionada por México y sus instituciones, crítica y participativa pero RESPETUOSA... y te enteras de que el PRESIDENTE de la Patria que amas, ganó a pulso en redes el sobrenombre de #ElCacasObrador ?”.

La expresión desafortunada poco abona a la civilidad y a la discusión de fondo de los grandes temas nacionales, entre ellos el educativo, del cual forma parte Teresa Ortuño Gurza, actual coordinadora estatal de los Colegios de Bachilleres.

Más aún cuando su labor exige moral y jurídicamente coordinación estrecha con el gobierno federal, con quien tiene celebrados convenios mediante los cuales recibe recursos que pagan infraestructura, insumos, salarios y prestaciones.

¿De qué manera podrá entonces coordinarse con la federación en ese tono desafortunado de comunicación que deja mucho que desear?

Ha sido de todo en la administración, senadora y diputada, su nivel educativo incluso poca consonancia tiene con el mensaje referido.

Sarcásticamente se justifica con un supuesto esfuerzo de educación. Este lenguaje no es otra cosa que reflejo del juego doble que desde Palacio -y desde el mismito gobernador- se incentiva no sólo en relación con la cuarta transformación.

 

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Lo que cala de plano no es la baja calificación que es de todos conocida en relación al ejercicio de gobierno estatal.

Más bien lo que duele es que los gobernadores del PAN no se cansan de presumir que se encuentran entre los mejores mandatarios, con muy penosas excepciones.

La más clara y que nos toca a nosotros por ser el terruño, es que en ninguna de esas publicaciones aparece Chihuahua en un buen lugar, más bien lo encontramos muy refundido en el sótano. El colmo es que las dos encuestas, la de Mitofsky y la de Arias aparecen juntitas en el tuit que de inocente no tiene nada.

Con una diferencia de días, los jefes de ejecutivos estatales de color azul presumen sus privilegiadas posiciones en la confianza y credibilidad en la red social de la asociación GOAN. Pero con ello dejan herido a su homólogo azul chihuahuense.

El mapa que reproduce un medio de comunicación nacional con base en Mitofsky poca explicación merece.

La tonalidad en rosa debería ser gris, con aprobación que va del 20 al 29 por ciento, baja, muy distinta al verde oscuro que es sobresaliente.

Esa percepción es de los ciudadanos, levantada mediante riguroso método demoscopico. No es atribuible a un medio de comunicación, ni de opositores ni enemigos reales ni imaginarios.

Mitofsky le da arriba del veinte y Arias con apenas 16 puntos, entre los peores gobernadores del país.

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Ya con más calma en el análisis, los largos discursos de los magistrados que se opusieron al proyecto del ponente Marco Emiliano Anchondo, tienen una sospechosa y evidente coincidencia.

Todos ellos giraron en torno a una resolución que supuestamente va más allá de lo que está solicitando el quejoso del recurso administrativo, y que es obtener el nombramiento de juez y no la cancelación del procedimiento.

Y podrán tener razón en términos generales en el criterio de estricto derecho que esgrimen, pero en el fondo, el procedimiento implementado para la selección de los 54 jueces fue un auténtico batidero. 

Improvisación y claro favorecimiento campearon impunemente.

 Ninguna de las etapas se salva, como quedó evidenciado por las largas cuartillas de estudio que presentó el magistrado Anchondo.

Los magistrados en ningún momento rebatieron las apreciaciones concretas ahí establecidas, por ejemplo, la simulación de examen práctico o la abundante bibliografía -casi 400 textos- que hacía imposible su estudio en el corto tiempo entre la convocatoria y el examen teórico.

Es muy claro lo que va a ocurrir. La nueva ponencia que presentará el magistrado Rogelio Guzmán será simplemente votada por mayoría, como tapete debajo del cual se esconde la basura.

Esto, cuando oficiosamente el Consejo de la Judicatura debió reponer el procedimiento sin esperar a su conclusión, dada la ausencia de transparencia y atropello constante a cualquier garantía lejana al capricho y la arbitrariedad con que se desarrolló.

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Ha sido constante en el trabajo de consolidación de un proyecto gremial dentro de la Cámara de Comercio, por lo cual poca sorpresa hay en su reelección.

Edibray Gómez obtuvo casi la unanimidad en la votación, más del 90 por ciento de los socios asistentes estuvieron de acuerdo con un nuevo periodo.

Aglutinó a los santones que no lo vieron mal y supo llegar a un buen número de socios con los cuales armó proyecto para un nuevo periodo.

Con el empresario del ramo impresor como líder, la Canaco Servytur Chihuahua creció en 500 socios adicionales, nuevos servicios y trámites exitosos ante los diversos niveles de gobierno.

La incursión de Moisés Arévalo en la competencia por la silla de Edibray le dio un sabor interesante al proceso más allá de no haber llegado hasta las urnas. Sin duda puede convertirse en una figura de peso hacia el gremio de los comerciantes con más presencia y trabajo permanente. 

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Algo ocurre en las distintas instancias de gobierno cuando debe recurrirse a la fuerza pública para imponer acuerdos, en lugar de privilegiar el diálogo.

La negociación por el cumplimiento al tratado internacional de aguas se frustró por la oposición de los agricultores a negociar con un arma apuntando, con la Guardia Nacional en Boquilla y otras presas.

En el Congreso, la imposición de la Ley del Transporte, con los toletes estatales de por medio, para sacar adelante una reforma que no ha sido consensada ni con los concesionarios ni con los estudiantes, ni con nadie. No hubo foros o discusiones previas. El consejo del transporte, con representación de la sociedad, fue brincado sin miramiento alguno.    .