Opinion

-Quiso Palacio jalar orejas a empresarios

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GPS / Columna

sábado, 07 diciembre 2019 | 05:00

-Pena ajena de Concha en Guadalajara

-¿Y el millón que pagaría el duartista?

-El jefe Mario ajusta tuercas en la alcaldía

Cuentan que en días pasados la directiva de Coparmex fue llamada a Palacio de Gobierno para una reunión de acercamiento a la que los empresarios acudieron gustosos y con la esperanza de que por fin se abrieran los canales para una buena relación.

Pero sucedió que, una vez encerrados en las oficinas de la Secretaría General de Gobierno, lo que recibieron fue un intento de jalón de orejas por parte del Estado.

El Secretario General de Gobierno, Fernando Mesta, fue el portavoz para expresar – palabras más, palabras menos – que el gobernador Corral estaba molesto por las declaraciones que los representantes de la iniciativa privada han emitido exigiendo seguridad y cuentas financieras claras en materia de manejo de la deuda.

El funcionario aseguró al empresariado que los datos en los que sustentaban sus declaraciones eran imprecisos, y les exhibió estadísticas y balances que posee el Estado en un intento de convencerlos para que le bajaran al menos tres rayitas al discurso público.

El encuentro fue por demás desafortunado. Los empresarios se marcharon molestos por el intento de marcaje de línea al que fueron sometidos.

No en balde, el 77 por ciento de los socios de la confederación considera que el gobernador no está cumpliendo con sus obligaciones como mandatario, según el último resultado de la encuesta Data Coparmex.

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La opacidad y falta de transparencia por parte del Estado en el caso del cumplimiento del convenio de libertad condicional del exfuncionario duartista Ricardo Yáñez Herrera, siembra dudas y deja mucho que desear.

El Estado se niega a informar si el pasado 30 de noviembre el exsecretario de Educación pagó o no el millón de pesos estipulado en el acuerdo de reparación de daño que le permitió abandonar la prisión en la que estuvo durante dos años y cinco meses.

Se trata del primero – y el más bajo en monto – de los siete pagos establecidos para cubrir un total 221 millones de pesos que se acusa desvió estando en funciones y cuyo plazo vence en marzo del 2021.

Como se recordará Yáñez Herrera fue detenido en marzo de 2017, y en noviembre de ese año fue condenado a cuatro años de prisión por peculado agravado. Al cumplir la mitad de la condena, logró el beneficio de la libertad anticipada.

Pero ¿si no pagó un millón, podrá pagar lo restante?

De acuerdo al convenio de libertad condicional que firmó el pasado mes de agosto, Herrera debe cubrir el próximo año la cantidad de 97 millones de pesos en cuatro pagos diferidos en los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre.

Los 123 millones restantes está obligado a cubrirlos en el 2021. El acuerdo estipula que 60 millones deberán ser cubiertos en febrero, y en marzo los últimos 63 milloncitos.

Hasta ahora el exfuncionario sigue en libertad, acudiendo a firmar mes a mes a las oficinas de  Ejecución de penas, pero lo que adeuda no es una bicoca… son cantidades que le quitarían el sueño a cualquiera, y máxime a sabiendas de que el incumplimiento de cualquiera de esos “abonos” lo podría llevar nuevamente tras las rejas.

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Vergüenza es lo que fue a dar la Secretaría de Cultura a la  Feria Internacional del Libro que tuvo lugar en Guadalajara, y a donde doña Concha Landa acudió con la noble representación del Estado.

El evento está catalogado como uno de los encuentros literarios más importantes a nivel mundial, sin embargo en el stand que se montó para exhibir a los autores chihuahuenses, ni las moscas se pararon.

El escenario estuvo tan solo y tan triste que la funcionaria sólo atinó a tomarse una foto con los brazos caídos, en un rincón, antes de emprender la huida y no volver a pararse por el lugar (foto correspondiente en la versión digital de GPS).

Lo cómico del asunto es que a pesar de la desafortunada participación de Chihuahua en esta feria, el área de Comunicación Social de la dependencia que dirige Concha Landa, se atrevió a enviar un boletín de prensa en el que promovió la asistencia.

En el comunicado se anexaron las fotografías que exhiben el lamentable vacío que ahí se vivió.

Como era de esperarse, el lugar incluyó el stand de Chihuahua con la imagen y textos del maestro Enrique Servín Herrera, cuyo homicidio, ocurrido el pasado nueve de octubre  continúa en la impunidad.

La Secretaría de Cultura de nueva cuenta anota a su historial gastos innecesarios producto de una mala organización por parte de sus titulares y el poco empeño que realmente imprimen a la difusión de los verdaderos talentos chihuahuenses.

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Dicen que a José “El Siniestrillo” Luévano, director del Instituto Chihuahuense de Infraesctructura Física Educativa (Ichife) lo único que le falta es irse en manda y de rodillas hasta el templo de San Juditas para pedir su intervención en el conflicto con los vecinos de Santo Niño.

Luévano se juega estos días la última carta para sacar adelante la construcción del Centro de Atención Múltiple (CAM) en las antiguas instalaciones deportivas de la colonia y aminorar así el castigo de que fue objeto por parte de su jefe Corral por andar filtrando información delicada de Palacio a varios medios informativos.

Este lunes el juez octavo de distrito de Chihuahua dará su fallo final. Dirá si el Centro de Atención Múltiple (CAM) se construye o no, y el funcionario anda que ni siquiera duerme, presa de las ansias por saber el veredicto.

No es para menos, acostumbrado a las dispensas de que goza desde que fue secretario particular del gobernador, “El Siniestrillo” aún se siente el Virrey de Palacio.

No está en sus planes fracasar en el proyecto porque eso podría significar perder más privilegios de los que ya le quitaron en la Secretaría Particular “La Coyota”, Francisco Lozano, y el propio Francisco “Pancho” Muñoz, quien en breve sería enviado a poner orden de manera definitiva en Comunicación Social en auxilio de Manuel del Castillo, a quien ha empezado a ningunear el patrón Corral.

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Los que aún no ven la luz son los funcionarios del ayuntamiento capitalino, quienes desde que fracasaron en la instrucción de sacar adelante el SÍ durante la jornada de plebiscito, sienten el peso de la guillotina sobre sus cabezas.

Ya el jefe de gabinete, Mario Vázquez Robles, advirtió de posibles cambios en lo que resta de este año o a principios del 2020, en razón de la “coyuntura”. Imaginemos la cena de negros generada.

Por un lado el grupo más cercano a la alcaldesa analiza con lupa el trabajo que realizó cada una de las dependencias frente al plebiscito, buscando sacar los nombres de los culpables y poner sus bandejas en charola de plata.

En la otra esquina, los funcionarios menos queridos apuntan que el fracaso se debió precisamente a la mala visión de los grandes operadores quienes subestimaron la fuerza de la oposición y se durmieron en sus laureles en un momento crucial hacia el desafío político-electoral 2021.