Opinion

-Se toma medio día para contestar preguntas

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GPS / Columna

miércoles, 20 mayo 2020 | 05:00

-Valenzuela pega, Corral alaba

-Todo lo hace “Pony” con un fin, la alcaldía

-Hay arreglo con los inspectores de Transporte

Primero era Manuel del Castillo quien leía las preguntas enviadas por Whattsapp para que las contestara su jefe, pero era muy incómodo porque habla el vocero en lenguaje de Igor, el de los Mascabrothers.

Además había muchas críticas hacia la censura en el tono y contenido de las preguntas. Muchas de ellas no pasaban el filtro del Coordinador de Comunicación Social y eran vilmente recortadas.

En lugar de ello se inauguró ayer la novedad de que las preguntas debían ser enviadas mediante grabación y con horas de anticipación.

La conferencia de prensa estaba programada a las once de la mañana pero se realizó finalmente hasta las 14 horas.

Las preguntas se pidieron desde las ocho treinta de la mañana!!, condicionadas a una sola por reportero y/o medio.

Ya no puede Corral contestar las preguntas que se realizan con intención noticiosa a bote pronto. Ahora necesita horas de anticipación para prepararse. Ni el famoso dictador de Corea del Norte maneja un sistema así.

La nueva censura mediante el abuso de la tecnología. Claro, en la conferencia de prensa, que inició por cierto otros 20 minutos tarde, se hizo toda la faramalla completa para hacer creer que se encontraban en vivo los periodistas realizando los cuestionamientos.

Era más que evidente el montaje de las preguntas y las respuestas del gobernador, que ni así se limitó a dar contestación a las interrogantes. El largo choro mareador sólo confundió más que aclarar las dudas.

Como corolario. El pretexto para retrasar más de tres horas la anunciada rueda de prensa lo fue una agotadora jornada de trabajo, que no tuvo otro resultado que la grilla nacional que lo tiene sin vida.

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De plano no se les entiende. ¿Hay buena relación o no con el gobierno federal en materia de salud? Es la gran incógnita, porque ha sido abundante la administración estatal en flores y reconocimientos mil, como para empezar a echar por la borda el trabajo diplomático construido. 

Se han desgañitado en felicitaciones en particular a López Gatell y todo el combate al Covid.

Recordemos que de su ronco pecho, el mismito zar del Covid pagó inmediatamente factura de las buenas intenciones, con imagen a todo color en el power point proyectado sobre el display de las conferencias mañaneras, de la comandanta Beltrán, con audiencia de decenas si no es que cientos de miles en redes sociales.

Con una menor proyección, apenas unos cientos, pero Arturo Valenzuela se dejó ir a la yugular sin necesidad alguna en contra del gobierno federal, y en particular, de manera indirecta, hacia López Gatell, que presume todos los días los apoyos que la federación otorga a los Estados.

Dice Valenzuela que la sonrisa del anuncio de apoyos se esfumó y que actualmente sólo quedan rotas y por los suelos las falsas esperanzas, esos bonitos recuerdos. Sarcasmo indudable en las frases articuladas lentamente por el médico cirujano.

“Esperemos que lleguen antes de que se acabe la pandemia”, dijo el funcionario al contestar pregunta expresa de un periodista.

Será porque está por llegar a la conferencia de prensa número 100 o será el sereno. Se acaba la mano izquierda si es que alguna vez tuvo.

Horas más tarde, por si esto no hubiera sido suficiente, con desparpajo pleno, el gobernador, Javier Corral, se reunió virtualmente con la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez;  y con el subsecretario López. 

Ni una sola queja ni demanda. Pero en su propio escenario no faltaron señalamientos de ambigüedades. 

Doble discurso que golpea por un lado y por el otro hace como que la virgen le habla.

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Hizo alarde cual cronista de la ciudad, que ya envidiaría Zacarías Márquez que en paz descanse. Es Roberto “El Pony” Lara durante un video grabado en la antigua colonia de San Felipe.

El presidente de la Junta Municipal de Agua se explaya en conocimientos de la historia reciente de la ciudad, en particular sus límites urbanos y el antiguo aeropuerto en el campus uno de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

Van más allá sus comentarios de la obra que estaba presumiendo, y que se refiere sólo al nuevo pozo que se perfora detrás de la estatua de Felipe Ángeles.

Se asumió El Pony como planeador de la ciudad, en un trabajo que ha venido realizando en coordinación con otros entes de gobierno. Un rediseño en el cual se logren mejores condiciones para los habitantes de la ciudad. 

Imposible no darle un contenido político al mensaje con futurismo hacia la alcaldía. Tiene el funcionario su mira puesta no de ahorita, sino desde hace tiempo en ese cargo político.

Su corazón palpita desbocadamente (a velocidad pony) por la silla de Maru Campus.

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Era un despropósito reanudar el plazo para la presentación de declaraciones patrimoniales y de interés para los funcionarios judiciales aun y cuando se encuentra suspendida la actividad administrativa y jurisdiccional del Tribunal Superior de Justicia.

En menos de 24 horas se emitieron dos acuerdos del Consejo de la Judicatura, uno en el cual se señalaba un plazo para julio y otro, en el cual se sujetaba a los términos de ley pero de conformidad con la reanudación de los plazos en el momento en que esto sea decretado.

Ahora la presentación de ambas declaraciones queda suspendida como era de elemental lógica.

La determinación causó incertidumbre, como si necesitara más el órgano judicial estatal, toda vez que existen tantas inquietudes entre los litigantes por la reanudación de actividades en casos urgentes y no urgentes, que las líneas habilitadas no darán abasto en las próximas horas.

Los lineamientos emitidos, en lugar de aclarar esas dudas, las ampliaron. Debe el Consejo de la Judicatura poner más atención en sus determinaciones al igual que el pleno del Tribunal. La precipitación se paga cara.

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Las duras restricciones impuestas a la movilidad con motivo de la pandemia son fácilmente burladas por los choferes de camiones urbanos, con apoyo de “flexibles” inspectores de la Dirección de Transporte.

Se supone que los choferes del servicio de transporte público -entiéndase taxis, camiones y de plataforma electrónica- deben exigir el uso de cubrebocas y cuidar la sana distancia.

Pero para empezar de taxistas, Uber, DiDi y demás ni siquiera hay control. A lo mucho a los primeros son a los que tienen plenamente identificados las autoridades, pero les ha caído tanto la demanda que son escasos los que andan en la calle.

El gran problema son los camiones urbanos, a cuyos choferes encomendaron exigir el uso de cubrebocas a los usuarios, muchos de los cuales por ignorancia, indiferencia o cualquier razón no lo usan cuando salen a la calle.

Aparte los conductores, por sacar alguna ganancia extra, le meten más gente al camión del 50 por ciento o menos de la capacidad que se ha establecido. Así, varias rutas, sobre todo cuando se acerca la hora de cierre de turno cada noche, lucen llenas.

El fenómeno se ha visto sobre todo en los camiones que cubren rutas de la periferia. Los usuarios desesperados porque pasadas las ocho de la noche se quedan sin transporte aceptan irse con el vehículo a tope, encima unos de otros.

Todo eso se da ante la vista complaciente de los inspectores de Transporte, que con unas cuantas monedas son “arreglados” para hacerse de la vista gorda.

Tal vez por eso que sólo reportan buenas cuentas de los operativos puestos en marcha por el director de la dependencia, David Holguín.