Opinion

-Son gasolinazos de a peso por mes

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viernes, 08 marzo 2019 | 01:33

-Omisión criminal en camiones urbanos

-Agandallan cursos Marco y Paloma

-El PT lo advirtió: ‘AMLO nos quiere desaparecer’

Es muy complicado no explicar el aumento a la gasolina de las últimas semanas como un auténtico gasolinazo.

El presidente López Obrador lo ha intentado inútilmente en sus conferencias mañaneras ante los cuestionamientos de los reporteros asistentes.

Ha sido una constante manifestar presidencialmente que no habrá más aumento en la gasolina que un ajuste real, pero cae por su propio peso el argumento.

Basta con revisar los precios señalados en las gasolineras en el mes de enero, que eran menores de la magna a los 19 pesos y en la premium a los 20.

Ahora, a principios de marzo, las gasolinas han incrementado hasta en un peso y centavos sin ninguna explicación, más que la retórica del neoliberalismo y el fracaso de la reforma energética.

Nadie dice nada. Los ciudadanos abnegados cargan la gasolina a un precio que genera pingües impuestos, derramados en presupuestos a las entidades federativas.

Por ello, ningún gobernador ha alzado la voz. En el informe reciente de Javier Corral no escuchamos ninguna mención al respecto.

Quien sí lo ha hecho, y nos extraña por su cercanía ideológica con la cuarta transformación, es la consejera de la Judicatura del Tribunal Superior de Justicia, Luz Estela Castro.

En un tuit hace señalamiento expreso al aumento de la gasolina, que le mostramos en nuestra página digital.

Utilizando los signos de admiración, denuncia: ¡esto es un gasolinazo ¡

Lucha Castro es la versión de izquierda fifí a la que el presidente se ha referido de mil maneras, conservadores disfrazados de progresistas y liberales.

La cuestión es que el asunto está más allá de simples ideologías. El ama de casa que todos los días tiene que llevar a sus hijos a la escuela, o el trabajador asalariado que con mucho esfuerzo ha comprado su vehículo, hoy sufre las de Caín para echar gota en cualquier gasolinera.

Y pensar que hace diez años la gasolina estaba a mucho menos de la mitad de lo que hoy pagamos.

Si fue la derecha con Calderón la que inicio los gasolinazos de centavos por mes, hoy con López Obrador, que tiene a Marx por guía, estamos con gasolinazos de pesos por mes.

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No todos los camiones de la troncal traen el letrero a que nos vamos a referir en este apartado. Algunos de plano lo quitaron o incluso lo sustituyeron por un simple cartón que evite miradas indiscretas al chofer.

Muchos letreros, que realmente eran calcomanías, tal vez simplemente terminaron por desgastarse, a seis años de haber sido colocados.

Es cierto que no son sólo las calcomanías, también los camiones ya acusan un envejecimiento y desgaste, sin ningún tipo de mantenimiento.

Los asientos lucen sucios y las agarraderas colocadas en las tubulares, para los pasajeros de a pie, están destrozadas o han desaparecido.

Un estado del recién bautizado Metrobús, antes Vivebús, que da mucho que desear. Pero la calcomanía a la que nos referimos líneas arriba señala cuántos pasajeros deben ir sentados y cuantos de pie.

La foto que le mostramos en nuestra página digital establece que deben ir sentados 22 pasajeros y once de pie en el autobús.

Queremos pensar que ese número de pasajeros no es real. Porque en la hora pico de transporte van a reventar, sin que quepa siquiera un alfiler.

¿40, 50? Personas de pie. No lo sabemos. Pero es común que haya que esperar para poder abordar el autobús, porque no hay autoridad que controle el sobre pasaje, con las implicaciones que ello puede tener en caso de accidente, como ya ha ocurrido.

Ni Transporte ni la empresa que opera la ruta troncal tienen interés en aliviar las dificultades de los miles de personas que lo usan diariamente, cuarenta mil dijo el gobernador.

Hay una omisión criminal porque son las personas que menos tienen quienes deben soportar este maltrato inexplicable.

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La guardia nacional estaba lista para su publicación en el Diario Oficial de la Federación el día de antier, con la aprobación de 17 legislaturas estatales.

Chihuahua por supuesto no estaba entre ellas. El trámite se rezagó como siempre ocurre, por una desidia que da pavor en nuestro Congreso local.

Tanto las bancadas de oposición como Morena se vieron lentas en el trámite, y dejaron pasar la oportunidad de congraciarse con el poder presidencial.

La autorización publicada en el periódico oficial del estado no aparecía en el escritorio de la Secretaría de Gobernación, allá en Bucareli.

Mientras esto ocurría, la iniciativa enviada por el Congreso de la Unión para su ratificación descansaba en comisiones, hasta que hoy sea sometida al escrutinio de los señores diputados locales.

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La dirigencia nacional del PAN anunció con bombo y platillo hace 15 días, luego de más de 3 años de espera, los cursos para nuevos militantes.

En el municipio de Chihuahua, Marco Bonilla y Paloma Aguirre, según nos dicen, orquestaron el agandalle de estos nuevos espacios directamente con el Secretario General del CEN, Héctor Larios.

Y es que, de buenas a primeras, los 40 espacios que se destinan a estos primeros cuatro cursos abiertos al registro durante el pasado fin de semana, fueron ocupados en cinco minutos a las seis de la mañana.

Así como lo escucha. A esas horas no había ni un militante en los alrededores del partido, como podremos imaginarnos. Sólo los necesarios.

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Los diputados federales de Morena Mario Delgado y Tatiana Clouthier, presentaron una propuesta en San Lázaro para reducir el financiamiento público a los partidos políticos.

Ese tema junto a la eliminación o reducción de los plurinominales es promesa de todas las legislaturas y todos los partidos, por lo que sería un milagro que avanzara el balazo en el pie que pretenden darse, limitando la base que sirve para el cálculo de sus prerrogativas a un 50 por ciento.

A nivel local el dirigente estatal del PRI, Omar Bazán Flores, hace unos meses había pedido que el Congreso del Estado presionara para respaldar una propuesta a nivel federal de los senadores del tricolor, que seguramente habrá de engrosarse a la que ahora llevan los de Morena.

A ver si ocurre el milagro, se la encomendamos a San Juditas, el de los casos imposibles.

Pero hay algo extra, una advertencia que recuerdan en el Congreso del Estado, de por qué el dueño del Partido del Trabajo en Chihuahua, Rubén Aguilar y su diputada Amelia Deyanira Ozaeta Díaz, quien ganó el distrito 6 de Juárez en alianza con Morena, se desmarcaron totalmente del partido de Andrés Manuel López Obrador.

Los petistas locales advirtieron antes del comienzo formal de la Cuarta Transformación que la intención de AMLO era desaparecerlos, eliminar al PT del mapa y al Partido Encuentro Social, sus aliados, así como a otros minipartidos, una vez que les había sacado provecho electoral.

Eso explica la decisión del PT de aliarse con el PAN y la administración de Javier Corral, hasta formar “la pandilla de los 22” que bautizó el morenista Gustavo de la Rosa.

Y aliarse hasta la abyección, como se ha visto.

Ahora hay señales de que, en efecto, en el PT no les fallaba la brújula con la intención oculta de Morena y AMLO de eliminar partidos, con esa propuesta de reducir el financiamiento público, para cual llevan mano los que tienen mayoría en San Lázaro y el Senado de la República.