Opinion

-Suda sangre Corral por sus guaruras y blindadas

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GPS / Columna

viernes, 16 julio 2021 | 05:00

-Ni sepultura en CdMx le quieren autorizar

-El batuque en Pensiones es por 4 mil millones

-Mala fe al tope en situación financiera

Se dio cuenta Javier Corral que las decisiones en el Poder Legislativo necesariamente pasan por Maru Campos, al rechazarse y enviarse a una comisión técnica su abusivo intento por agenciarse guaruras, gasolina y vehículos blindados, que subyacen en su inocente propuesta.

Fue la voz de Georgina Bujanda, la presidenta de la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil, quien aterrizó el estate quieto desaforado del gobernador apoyado por el diputado Villarreal por dilapidar recursos en seguridad hasta en favor del inútil Secretario General de Gobierno, Fernando Mesta, que se ha distinguido por ser un verdadero cero a la izquierda fifí.

Nunca antes un Secretario General ha sido objeto de seguridad después de concluir la administración; pero además, en cuanto llegó en 2016, Corral retiró la seguridad de los funcionarios públicos que lo requerían. 

Inclusive se ensañaron sobre el fiscal Jorge Enrique González Nicolás, cuando empezó a fungir como secretario de seguridad en el ayuntamiento juarense.

Pudo Corral en aquel entonces brindar seguridad a los exfuncionarios, como ahora lo pide, pero mezquinamente lo negó. Hoy está por sufrir en carne propia lo mismo. Deberá sudar sangre para obtenerlo bajo criterios objetivos y técnicos.

Son muchos los agravios que carga, muertos en el closet que cada día se le hacen más presentes.

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Es de tal tamaño la persecución desplegada, con odio irracional si es que éste puede ser racional, por la actual administración en los expedientes secretos equis, que se niegan a permitir la inhumación de un cadáver para darle sepultura en la ciudad de México y así cumplirse con una última voluntad.

Muy lejos de una aplicación derechohumanista de la Constitución, que prohíbe las penas trascendentes e infamantes...aún muerto Lázaro Joaquín López es retenido en una tumba en la cual no desea permanecer.

La imagen que le mostramos en nuestra edición digital es de la viuda del extitular del Fideapech, un fideicomiso estatal, en el que se le atribuyó una desviación por seis millones de pesos para favorecer al exgobernador Duarte, que nunca se comprobó.

La acusación lo llevó a permanecer dos años en prisión preventiva, hasta que llegó el Covid, y por negligencia médica murió.

Siempre se negó la juez a permitir la prisión domiciliaria cuando estaba en vida el exfuncionario. A su muerte, de inmediato fueron autorizadas varias medidas cautelares, ante el brote de Covid en el Cereso...pero ya era muy tarde para Lázaro.

El asunto no se detiene con la inhumación del cadáver. El asunto podría costarle varios millones de pesos a la administración siguiente, porque se está preparando una demanda de pago por responsabilidad patrimonial del Estado.

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Si son por un monto de 8 mil millones las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación, a nivel estatal tampoco se cantan mal las rancheras.

Nada más en Pensiones Civiles el pecado, verdadero batuque, es por cuatro mil millones, la mitad de lo que negaron hasta el cansancio, y que aún ayer se justificaba como grilla.

De esos dineros la mitad es responsabilidad directa de la Secretaría de Hacienda; el resto dispersado a organismos autónomos y descentralizados.

Lo delicado es que hay un círculo vicioso, gracias al cual toda la culpa está en resumidas cuentas en dicha Secretaría, porque ha retenido recursos que le corresponden por ejemplo a la UACH o al Tribunal Superior de Justicia, que los ha hecho involuntariamente incurrir en omisiones de pago.

Si la UACH adeuda 125 millones aproximadamente en materia de seguridad social y servicio médico, es por dichas retenciones ilegales, que durante el año pasado se convirtieron en deporte malabarista. Lo mismo en el TSJ.

Es clave entonces poner atención al informe rendido por la Auditoría Superior del Estado, que le pone banderillas con toda claridad a la manipulación financiera, que en un efecto cascada, ha causado una terrible afectación a la hacienda pública, en particular a las obligaciones que se tienen con Pensiones Civiles del Estado.

Iniciar dos procedimientos administrativos de responsabilidad es poco, pero además insuficiente, porque sólo señala a los operadores de la maquinación administrativa y no a los responsables intelectuales, que no son otros que Fuentes Vélez y su perezoso patrón Corral.

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Con una deuda real que en estos momentos es fácilmente de más de 60 mil millones de pesos, 49 mil reconocidos, 10 mil en proveeduría, contratistas y aportaciones federales que aún no llegan, más un déficit de no menos de siete mil millones...el contexto general de la situación financiera es por supuesto de mayor gravedad que lo de Pensiones.

Ya lo sabía el actual gobierno desde que asumió la responsabilidad hace cinco largos años, pero no hicieron absolutamente nada para mejorar la condición, más que patear el bote por incapacidad. Tratar de justificarse públicamente en nada ayuda.

Administraron la pobreza usando los cortos como tarjeta de crédito con altísima tasa de interés; se comieron los excedentes del fideicomiso carretero así como el fideicomiso de puentes fronterizos, para hacer obras apuradas y sin planeación financiera ni de obra al final del sexenio, como para taparle el ojo al macho, con un pseudo maratón de obras.

Deja entonces Arturo Fuentes Vélez, el flamante Secretario de Hacienda estatal la víbora auténticamente chillando. El batidero quedará ahí como fiel ejemplo de lo que no se debe hacer, sobre todo cuando hay conocimiento pleno, mala fe al tope.

Están obligando a la nueva administración a contratar una deuda a largo plazo por más que los dos mil millones que pretendía Corral al principio del año. 

A la moda china, el aún gobernador generó compromisos por esa cantidad y más, en su aventura denominada plan de inversión, que no tenía sustento alguno ni viabilidad financiera.

Le rascaron tramposamente y de manera anticipada al sexenio siguiente, para concretar el ansiado año de Hidalgo, pasándose por encima la decisión del Congreso que le negó el cheque en blanco que irresponsable hasta el tuétano exigía.