Opinion

-También en tiro al blanco miente el jefe

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GPS / Columna
domingo, 24 marzo 2019 | 22:53

-También en tiro al blanco miente el jefe

-Los policholos de Corral contra Tena

-Nada de nadie para estancias infantiles 


Oscar Aparicio, el titular de la Comisión Estatal de Seguridad, subió al Face su última práctica de tiro. No fue contra la inseguridad o la violencia. No fue en la golpeada región del noroeste de la entidad donde los propios policías del estado son masacrados. No. Fue en el resguardado Complejo de Seguridad. Lo acompañaron sus guaruras y una dama; igual que él, vestidos de civil.
“Comparto con ustedes otra parte de mi trabajo, el constante entrenamiento y la práctica es fundamental para el efectivo desarrollo de las tareas policiales”, expresa como pie de una liga a un video subido al YouTube.
Aparicio y sus acompañantes hacen no más de ocho a nueve tiros con lo que parece ser una escuadra nueve milímetros.
Al acercarse y verificar en el blanco, la dama solo acierta una vez en el centro, pero Aparicio es reconocido por su aparente destreza.
“Comisionado, muy bien, ¡¡todos en el centro!!”, le dice quien suponemos es otro oficial o tal vez el instructor a cargo.
El guarura, identificado como Ramírez, también bien, muy bien. La mayoría de los tiros en el centro de la imagen.
Pero resulta que, en la silueta, con el contraste del sol, se cuentan entre 18 y 19 tiros. Por lo tanto, no son todos en el centro, como se quiso hacer ver.
Fueron seis a lo más, un tercio de los disparos realizados. Los otros en el cuerpo, pero no con el primer grado de precisión. El asunto, por supuesto, no pasó desapercibido para nuestros lectores que inmediatamente se dieron cuenta de ello.
El halago fácil hace perder el piso. Le gustó el video al comisionado y decidió subirlo él mismo, sin reparar en el detalle. Así ha sido su desempeño, narcisista y descuidado.
Lo mismo le había ocurrido hace unas semanas con el anuncia de su segunda maestría. Una de sus subalternas, le respondió “felicidades jefe más estrellitas para su curriculum, ¡¡no conquista el mundo porque no quiere!!”.
De que trae la auto estima hasta el cielo, ni quien lo dude. Ojalá ese estado de ánimo superlativo se tradujera realmente en seguridad para los chihuahuenses. Por cientos el número de ejecutados durante su tiempo al frente de la policía estatal.
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Mientras los cuerpos de policía estatales están cargados de elogios y auto elogios, se deja caer todo el peso del Estado en contra del alcalde Carlos Tena, en Cuauhtémoc.
Tuvieron que intervenir muchos operadores para alcanzar la gracia del gobernador del estado, en el altercado donde se imputaron mil delitos al alcalde morenense.
Todo lo que hizo el munícipe fue rescatar un vehículo de una familia que estaba siendo despojada por la justicia ciega y a raja tabla de una pandilla de estatales más bien con aspecto de cholos malandrines, que le hacen a conveniencia el trabajo a los aduanales, porque dicha eficiencia no la aplican en ningún otro lado.
Sólo en Cuauhtémoc ven los carros chuecos, que circulan por miles en las calles de los 66 municipios restantes.
El asunto no debió pasar a mayores.
Pero allá se trata de hacerle la vida de cuadritos al presidente municipal, que de su bolsa tuvo que pagar el precio de unos autos identificados con engomado del ayuntamiento, responsabilizándose de su embargo.
En este entuerto, que terminó en la libertad porque no se trataba de un delito grave, nadó de muertito el coordinador de delegaciones, Juan Carlos Loera, quien ha tenido desencuentros públicos con el alcalde Tena.
Hay algunos malpensados que se preguntan en voz alta, ¿Será este un favorcito de palacio para Loera? ¿Un desquite pequeño por las afrentas recibidas?
No lo sabemos. Pero el chisme tiene trasfondo. Mientras esto ocurría, Loera estaba en Juárez, organizando una feria de la seguridad y la paz, en coordinación con los angelitos de Sedena, el Municipio y el Estado.
Eso calienta como dice Andrés Manuel, en un asunto que no se enfriará por el simple hecho de la liberación de Tena
No es menor el asunto.
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En el fondo tanto Edibray Gómez como Javier Cota tienen el mismo origen, es decir, el grupo político priista al interior de la Cámara Nacional de Comercio.
Lo que vemos más bien en la disputa son los claros oscuros.
Cota se presenta como más cómodo para el nuevo amanecer pero poco confiable para los socios; Edibray representa el regreso de una cámara más militante y con proyecto hacia el 2021.
Guardadas las proporciones, Patricio Martínez llegó a la Canaco a principios de los noventas y construyó una carrera política que lo llevó después de la gubernatura al Senado de la República.
Edibray tiene un plan a largo plazo -es el presidente nacional de Ejecutivos de Ventas-: Cota, por su edad, ya no tiene mayores aspiraciones de carácter político.
Es cierto que Cota había condicionado su participación a una candidatura de unidad, y por eso se registró. Pero también lo es que, al romperse su planilla, se acabó el compromiso previo de unanimidad.
Pero ni uno ni otro ceden. El conflicto subirá de nivel hoy por las impugnaciones nuevas con motivo de la entrega de boletas en sábado y domingo.
Se ve lejos una contienda en armonía. Cota llegó a la contienda como candidato único pero luego le fueron vistas las orejas al lobo y cambiaron sustancialmente las cosas. Hasta los actuales directivos cambiaron de parecer.
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Del apoyo a las madres y padres de familia para estancias infantiles todavía nada. El gobierno federal no termina de implementar el programa.
Los requisitos revelados en las reglas de operación hacen engorroso y burocrático el trámite, pero además deja fuera a aquellos posibles beneficiarios que tengan afiliación a seguridad social en IMSS o ISSSTE.
El recurso destinado por el ayuntamiento de Chihuahua, unos tres millones de pesos, son un respiro para los responsables de las estancias infantiles.
Pero falta más por hacer. Del estado, igual que de la federación, ni sus luces, en una situación que hace crisis, porque se van a cumplir tres meses en que las estancias dejaron de recibir apoyo económico que les proporcionaba la mayor parte del financiamiento para sus gastos.