Opinion

-Un moñote panista para obra pública

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GPS / Columna
jueves, 23 mayo 2019 | 21:18

-Ironiza “El Tisca” con los nepotes

-Dos para justicia administrativa

-Trampa leonera de los longevos-UACH


La imagen dice más que mil palabras. En medio del escándalo por la inactividad del nuevo amanecer ante el huachicoleo de agua en El Sáuz, la Junta Municipal se exhibe.

Es cierto que las obras son indispensables, pero vanagloriarse con fanfarrias por una llave que no vale diez pesos, en una supuesta obra hidráulica, es un descaro completo.

El moño convenientemente azul está más grande que el mismo Roberto Lara, el titular del organismo público.

Es un trabajo que beneficia a 800 alumnos de la secundaria 3015, donde se instaló la red morada con una inversión -dicen- de 80 mil pesos.

Inmediatamente nuestros lectores nos llamaron la atención y nos enviaron el dato. Es cierto que debe invertirse para evitar que se rieguen las áreas verdes con agua potable.

Pero deben ser inversiones de gran calado, y no pequeñas obras aisladas, que poco o nada benefician el entorno general y mucho menos deben ser motivo de propaganda con todo el tufo partidista electoral. 

Hace falta un poco más de modestia de los funcionarios del nuevo amanecer. Hacer el bien sin mirar a quien y no generar reconocimientos fáciles y sin mayor sustento que la buena fe de los padres de familia y los mismos estudiantes.

Hay una necesidad de reconocimiento en la administración estatal, eso nadie lo duda, con la credibilidad por los suelos.

Pero estos intentos de mercadotecnia gubernamental al final resultan contraproducentes. La imagen en nuestra versión digital.


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Aprovecha con singular alegría los errores infantiles cometidos por uno de sus contrincantes moreno a la gubernatura.

Desde su plataforma política que incluye la familiaridad cercana con la que puede ser la próxima presidenta nacional del partido, Fernando Tiscareño, simplemente se deja querer y arremete -irónicamente- contra el nepotismo, en que han incurrido los principales colaboradores del súper delegado federal.

Precisamente acaba de recibir a Bertha Luján, la actual presidenta del Consejo Nacional de Morena, y su tía, quien se encuentra en franca campaña para sustituir a Yeidckol Polevnsky.

La muestra con orgullo, entre sonrisas y amabilidad extrema. Pero Tiscareño tiene otra jugada para arrancar favores del Gobierno de la República en las próximas decisiones.

Su prima, Luisa María Alcalde, es una de las titulares de Secretaría más cercanas al presidente López Obrador, quien no pierde oportunidad de llevarla a las mañaneras, aunque luego se equivoque y le diga “Albores”.

Desde esa plataforma envidiable, Tiscareño comparte mensajes contra el nepotismo desde sus redes sociales, donde los seguidores le preguntan ansiosos cuándo va a proceder contra Juan Carlos Loera y su protegido Luis Fernando Duarte.

“Estemos atentos a lo que digan las autoridades correspondientes y sus superiores”, adelanta Tiscareño, con una sonrisa de oreja a oreja, bajo la sombra protectora de la cuarta transformación, con Doña Berthita y su prima Luisa.

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Quedaron formalmente designados dos de los tres integrantes del Tribunal de Justicia Administrativa.

A mediodía, el lineazo con ciertos ajustes, llevaron a Alejandro Tavares Calderón, a ser el primero en ser votado con 32 sufragios a favor.

Mayra Aída Arróniz -con una clara y evidente trayectoria partidista azul, bajo el padrinazgo de Fernando Álvarez Monge- y Gregorio Daniel Morales, obtuvieron 19 y 18 votos, de los 22 necesarios.

En ellos se cerró el PAN con sus satélites.

Pero un par de horas después de un receso, Gregorio Morales logró apenitas la mayoría necesaria. Arróniz se quedó en la orilla. Y parece que ahí seguirá.

La votación de Tavares llamó la atención. Era en parte la jugada desde el Tribunal Superior de Justicia, para colocar a uno de sus operadores con experiencia.

Previsión necesaria frente a los errores de la improvisación en puestos de gran importancia, donde no hay tiempo para curva alguna de aprendizaje.

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Ha sido una semana intensa de cabildeo dentro de la Universidad Autónoma de Chihuahua, con la denominada renovación universitaria.

Zootecnia y Filosofía y letras fueron un martirio para el progreso del proyecto, pero hubo respiro con las facultades de Contaduría y Administración y Ciencias Políticas.

Carlos Ortega y Armando Villanueva, de Zootecnia y Filosofía, se vieron rebasados por el claustro de maestros.

Era evidente. Son facultades que tienen el plantel de docentes más longevos, historial y grados académicos. No iban a ser escenarios sencillos para los colaboradores del rector, los cuales, igual que algunos directores, se han visto chiquitos y orejones.

El tema está ahorita centrado en llevar a la Ley Orgánica la departamentalización administrativa y los nuevos programas académicos.

Si actualmente no están las facultades en Ley, no se ve porqué deben estarlo los institutos, cuando para eso existe un mecanismo flexible de reglamentación, que se actualiza por los universitarios en cualquier momento que se considera conveniente. 

Por ello, menos deben estar los programas, que deben ser por naturaleza flexibles y acordes a la realidad cambiante.

La propuesta de reforma a la Ley Orgánica es una trampa leonera desde el colmillo largo y retorcido de los togados.

Hacerlo es llevar al Congreso una decisión universitaria autónoma que se va a politizar sin duda alguna.

Los jugadores de la política desde la oposición lo ven como una oportunidad de oro para escalar el tema -y el fuego- fuera del espacio universitario hasta la antesala del mismito gobernador.