Opinion

-Viene de Tepito a la región del conflicto

.

GPS / Columna

jueves, 30 septiembre 2021 | 05:00

-Es carta de Madero auténtico mea culpa

-¿Un feminismo violento es conservador?

-Apuesta Marco al acercamiento ciudadano

Se equivocan quienes creen que Sergio Alonso Ramos Lechuga, recién designado como subdelegado federal en Delicias, es cualquier mandadero chilango de campaña electoral.

Lo han querido presentar como mero ayudante del superdelegado federal, Juan Carlos Loera de la Rosa, ahora que se dio el escandaloso relevo de Leticia Loredo Arvizu como coordinadora en la ciudad más importante de la zona centro sur del estado.

Sin embargo, como mera referencia, Ramos Lechuga viene de puestos importantes en el Gobierno de la Ciudad de México. Es más, hay quienes creen incluso que su designación no fue decisión libre del superdelegado, sino que se lo recomendaron del más alto nivel.

De director de Gobierno en algunas delegaciones a puestos de política interna sotanera, obviamente en las administraciones morenas y perredistas, es como ha transitado en su carrera.

O sea que ha entrado a Tepito en operativos contra las mafias que operan en el sector, tan conocido para mal a nivel internacional; como también le ha entrado a otras zonas altamente conflictivas de la capital del país, para servir de mano dura o negociador, según se requiera.

Así, le ha tocado lidiar con ambulantes, sindicatos, organizaciones sociales, grupos de choque, además de delincuentes comunes y de cuello blanco, entre otras especies que componen la fauna política de la CdMx.

Entonces, tal vez no sea casualidad que haya sido enviado a la tierra de los que se autodenominan “vencedores del desierto”. La región representa uno de los mayores conflictos políticos nacionales para la 4T, por el entramado de intereses que confluyen en el escabroso asunto del agua.

Tal vez contra eso es lo que trata de pelear la delegada Loredo, quien se niega a irse de una posición en la que evidentemente hace muchos meses fue rebasada.

***

Tiene tela de dónde cortar el presidente, Andrés Manuel López Obrador, para mostrar su compromiso con los agricultores chihuahuenses.

El 15 de octubre próximo un juez de distrito habrá de presidir audiencia con los inculpados en el homicidio de Jessica.

Será una audiencia por videoconferencia, porque los militares adscritos a la Guardia Nacional se encuentran recluidos en una prisión militar, aunque no se crea, por temor a represalias en Chihuahua.

De los cinco soldados, sólo uno, uno únicamente es el que se encuentra vinculado por el homicidio, los otros sólo se encuentran bajo proceso por delitos contra la administración de la justicia.

Aún y cuando es un tema de jueces y ministerios públicos, la voluntad política de asumir el costo de la reparación del daño de manera inmediata demostraría la voluntad política de dejar atrás realmente el episodio de la disputa por el agua, que ayer abordó en la mañanera.

“En la Cuarta Transformación estamos para servir a los agricultores de Chihuahua”, dijo con todas sus letras.

La Fiscalía General de la República tiene actualmente a cuatro campesinos, uno de ellos un reconocido líder agricultor, Andrés Valles, detenidos de manera injusta.

Los cargos atribuidos carecen de cualquier sustento en la carpeta de investigación, porque lo único que portaban eran supuestas latas vacías de los gases lacrimógenos.

Esa disposición por ayudar a los agricultores, replicada por Juan Carlos Loera, el delegado de programas federales, debe ir más allá de las buenas intenciones, al cumplirse un año de los lamentables acontecimientos.

***

Se está tardando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) en iniciarle procedimiento a Gustavo Madero por la deslealtad abierta y descarada cometida al abandonar el maltrecho grupo parlamentario del Senado.

Tiene todos los elementos para hacerlo, en particular la extensa carta enviada al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal, es un mea culpa tremendo, que sin ningún problema podrá enlazar con los estatutos del partido.

El artículo 10 de dicho estatuto, en su fracción segunda, denominada de las obligaciones de los militantes panistas, es un menú pequeño pero que le queda de manera perfecta como saco a la medida al senador.

Son obligaciones de los militantes “asumir y cumplir los Principios de Doctrina del Partido, ajustando su conducta a los mismos, así como transmitirlos a los ciudadanos… cumplir estos Estatutos, los reglamentos y las disposiciones dictadas por los órganos competentes del Partido… participar en forma permanente y disciplinada en la realización de los objetivos del Partido…”.

No deja lugar a dudas la aplicabilidad inmediata, sólo se atraviesa el timing y prudencia de Marko Cortés, en medio de la reciente reelección.

Madero llegó al Senado en virtud de los votos del PAN en 2018, sufragios conseguidos por su contrincante a la gubernatura, hoy titular del Ejecutivo, Maru Campos. Por sí solo jamás hubiera podido siquiera llegar por la primera minoría.

De manera irónica, se subió a la campaña de desprestigio contra ella tratando de descarrilarla, poniendo en riesgo probablemente una de las más fuertes posibilidades de triunfo del PAN en 2021. Le hizo más que la vida imposible.

Por eso, los elementos para expulsarlo sobran. Lo último, la creación del supuesto grupo plural abandonando su fracción parlamentaria, sólo es un argumento fuerte para la Comisión de Honor y Justicia. Una raya más al tigre.

***

Protegidas por el anonimato y en evidente exceso, arremetieron las manifestantes feministas en contra de muchos negocios sobre avenida Universidad, entre ellos esta Casa Editora.

Los desmanes cuestan muchos miles de pesos que pueden ser resarcidos sufridamente durante los próximos meses, pero lo que no se recupera es la civilidad y respeto que debe permear en la sociedad.

La policía sólo cuidó el orden, ni un pelo tocó de las manifestantes que incurrieron en múltiples abusos, pese a la evidente comisión de múltiples delitos y el discurso de odio desplegado.

Había entre ellas quienes cargaban objetos contundentes para hacer daño adicionalmente al infaltable aerosol de pintura.

Fue una conducta prudente de la autoridad, porque a todas luces tenía visos de provocación en contra de medios, y autoridades estatales, municipales, y federales.

Curiosamente, ejercían libertad de expresión y al tiempo, agredían con insultos a los reporteros de los medios de comunicación que divulgarían sus acciones precisamente en ejercicio de dicha libertad.

Son los impuestos de los chihuahuenses los que pagarán por los destrozos cometidos en contra de los monumentos históricos, como Palacio de Gobierno o el Ángel en la Plaza Mayor. Las empresas absorberán el costo.

Interesante el mensaje presidencial al respecto, al evidenciar en las acciones un toque conservador en el trasfondo del feminismo radical desplegado en Chihuahua y el resto del país, en particular la Ciudad de México.

El próximo domingo tendrá la Iglesia Católica, su feligresía y grupos afines la respectiva manifestación en contra del aborto y en favor de la vida. Esperamos que haya cordura y civilidad, mínimo.

***

Trastabillaron un mucho los funcionarios municipales y regidores, porque va de a deveras el miércoles ciudadano, llueve, truene o caigan relámpagos.

Tuvieron que chutarse bastantes horas a la intemperie y con un intenso calor, aún bajo las carpas colocadas en la Plaza de Armas.

Tuvo Marco Bonilla, el alcalde capitalino, la inauguración de sus miércoles ciudadanos, que no es más que el principio de un ambicioso plan de acercamiento con los chihuahuenses.

Tuvieron jugada todos los regidores y directivos del ayuntamiento, atendiendo las múltiples demandas. Ninguno de ellos se puede quejar de falta de reflector.

Bacheo, seguridad, parques y jardines, y un largo etcétera, fueron los reclamos. Ya han existido este tipo de experimentos de acercamiento antes, que desafortunadamente han sido momentáneos.

Es voluntad del alcalde sostenerlos de manera permanente. No lo dudamos de él. Veamos hasta dónde le aguantan el paso sus compañeros regidores y funcionarios.