Opinion

2021, quedará grabado por sus contrastes

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 26 diciembre 2021 | 05:00

A unos días de que concluya este 2021, sin duda podemos señalar que fue un periodo de grandes contrastes, que si bien es cierto siguió con la inercia del flagelo de la pandemia, la inseguridad galopante y una economía por los suelos, los cambios en el ambiente político dan un respiro a lo que pueda suceder en el 2022.

Para muchos, la gran mayoría fue un año de grandes pérdidas, de nuestros seres queridos y no se diga en el tema económico, pasará mucho tiempo para que podamos recuperarnos.

Al inicio de este año, señalamos que los partidos políticos una vez que definieron la forma de elegir a sus candidatas y candidatos, tenían en el gran reto de convencer a una sociedad lastimada y con profunda desconfianza en la política.

En el pronóstico inicial se auguraba la elección más polarizada de todos los tiempos, en un ambiente social adverso que espera ansioso una vacuna que lo libere de la pandemia, pero también que lo saque del hoyo económico en que nos encontramos.

El triunfo de María Eugenia Campos en el Gobierno del Estado no sólo significó la gran hazaña de la primera mujer de llegar a este puesto, sino el derrotar en las urnas y en los juzgados a quien hizo todo lo posible por evitar su llegada, el ahora exgobernador Javier Corral.

Este es uno de los grandes contrastes que se registraron en el 21, cuando Javier Corral empezó el año estaba seguro que tenía el suficiente poder para negociar con el gobierno federal y entregar la entidad a la 4T, y hoy trata de mandar mensajes que vive sin preocupación, cuando los tentáculos de la justicia están muy cercanos a detenerlo.

Sobre el proceso electoral de junio, Chihuahua simplemente dijo no a la Cuarta Transformación, a ese modelo político y claro económico que se intentó hace tres años a nivel federal y hoy se erige como un bastión importante de la derecha contra el nuevo socialismo, y como muchos lo han dicho desde el norte empieza una nueva revolución.

Claro que en todo momento la hoy gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, no sólo enfrentó a sus adversarios de los demás partidos políticos, su principal contrincante lo encontró desde el poder estatal, es una obsesión sin descanso del ahora exgobernador Javier Corral, quien sin duda es el principal perdedor en la entidad.

En las urnas hubo dos grandes perdedores: Javier Corral y Andrés Manuel López Obrador, ambos unidos sólo por la ambición de mantener el poder, y eso fue lo que los hundió, ante un Chihuahua que demostró una vez más que ama la libertad y sus valores.

A nivel federal si bien es cierto es poco lo que retrocedió la cuarta transformación, al considera esta elección intermedia como un referéndum a la gestión del presidente López Obrador, perdió, ya no fue esa ola incontrolable que podía imponer a cualquier persona de candidato que ganó en el 2018.

En el tema social de mayor impacto sigue siendo la pandemia la principal preocupación, y más al cerrar el año con el estado en semáforo amarillo ante el incremento de casos positivos de Covid-19, a pesar del avance en la vacunación de todas las edades, claro a excepción de los infantes.

Hoy estamos frente a la generación Covid, de niños y jóvenes que tuvieron que aprender solos, ya sea sus materias o cómo sobrevivir; el cambiar de un esquema educativo obsoleto a uno de autogestión del conocimiento que provocó así mismo abismos incalculables entre quienes tienen acceso a internet y la gran mayoría que no tiene esa posibilidad, ni quién los pudiera guiar en esta oscuridad.

Es así que el miedo a contagiarse y desde luego morir por el Coronavirus sigue siendo la principal y tal vez mayor preocupación de los mexicanos, ya está claro también que el Covid-19 llegó para quedarse y su impacto real en la economía y las relaciones sociales aún son insospechadas así que todo acto social.

En el recuento del impacto de la pandemia, la economía fue severamente golpeada, y en la frontera se sintió con más fuerza, y que aminoró con la apertura de las fronteras después de más de año y medio, lo que representó la normalización de la vida para más de 13 millones de personas, de ambos lados de la franja fronteriza, y si bien con el cierre de las fronteras estadounidenses en marzo de 2020 el comercio transfronterizo no sufrió retrasos para el cruce de mercancía, la vida fronteriza disminuyó para concentrarse en cruces esenciales.

Junto con la apertura de la frontera, continúa una política inflexible de dar acceso a los migrantes y una presión social en los puentes, en todo lo ancho de la frontera norte. Una situación que conforme a las vísperas puede desatar en violencia, un caldo de cultivo peligroso que esperemos no se presente.

A principios del 2021 se avizoró un negro panorama para el campo chihuahuense, que si bien es cierto se tranquilizó con la presencia de las lluvias veraniegas, no fueron suficientes para cambiar las expectativas, y la muestra clara es el bajo nivel de las presas en la entidad.

En general el impacto de la sequía de los últimos años no ha podido ser atendida de la mejor manera en la entidad, y muestra de ello son la baja en las cosechas de las regiones de riego por bombeo y agua subterránea.

Datos oficiales señalan que la sequía afectó drásticamente al campo chihuahuense, que urge de la función social de la banca de desarrollo, porque los apoyos oficiales que llegaban tanto del gobierno federal como estatal están extintos.

Así concluye este 2021... y claro como siempre tenemos la esperanza de que el próximo año será mejor.