Opinion
Ya es momento

3Li

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Kenya Durán Valdez

viernes, 22 abril 2022 | 05:00

Aún recuerdo cuando en segundo de secundaria nos obligaron a aprendernos de memoria todos los elementos de la tabla periódica con su número atómico. Tardes enteras repasando con mis compañeras, vecinas de la colonia Rosario. Desde entonces sé que el Litio, con el número 3, es alcalino, no magnético y que es el metal sólido más ligero. El cual se utiliza en aleaciones conductoras de calor. Especialmente empleado para baterías eléctricas. 

Tras el rechazo a la reforma enérgica propuesta por el presidente y su partido; entablaron y aprobaron en poco tiempo (fast track), una reforma a la Ley Minera. Es por ello que, en estos días ha surgido en el debate nacional un tema en la agenda legislativa, que se ha vuelto polémico: El Litio.

Hay toda una serie de opiniones encontradas al respecto. Es por ello que me permito comentar con los lectores sobre ello. 

Conforme a los “nuevos cambios” (pongo esto entre comillas, ya que al parecer esto no tiene nada de nuevo); se declara al litio como un metal de utilidad pública. Por ello, no se otorgarán concesiones, licencias, contratos, permisos ni autorizaciones para su explotación. “Se reconoce que el litio es patrimonio de la Nación y su exploración, explotación, beneficio y aprovechamiento se reserva en favor del pueblo de México”, indica la reforma publicada en el Diario Oficial. 

Conforme al texto constitucional, de la Carta Magna, vigente desde 1917, de acuerdo a su Artículo 27, “los minerales son del dominio de la nación y su explotación se realiza a través de concesiones”.

La autoridad regulatoria en materia minera es la Secretaría de Economía, que la ejerce a través de la Dirección General de Regulación Minera. 

En relación a esto, hay que considerar no sólo el alegato o postura que fijen en nuestro país los distintos partidos o actores políticos, sino que, este asunto puede traspasar el orden nacional a un plano de conflicto internacional. 

México ha celebrado múltiples acuerdos y tratados comerciales con diversos países, tanto de América como de otros continentes. El hecho de no cumplirlos a cabalidad, traería implicaciones económicas inimaginables. 

Sobresale, por su relevancia el T-Mec. Así que, en ese caso, lo que importa es que México no reservó al litio en ninguno de los acuerdos comerciales. En consecuencia, EU y/o Canadá podrían hacer un extrañamiento a México o incluso abrir consultas porque México estaría violando el anexo de servicios e inversión del acuerdo comercial trilateral norteamericano.

La decisión de llevar a cabo la reforma de la Ley Minera y prohibir las concesiones para la extracción de litio, es una “ocurrencia” que podría representar serios problemas a México en el contexto de los acuerdos comerciales con otros países. 

Habría además una situación económica que se tendría que afrontar con recursos públicos de la Federación, que salen de nuestros impuestos, no del bolsillo del residente del Palacio Nacional; ya que para llevar a cabo la exploración, se requiere una inversión de grandes magnitudes, con la probabilidad de no encontrar este mineral, en la medida que se tiene estimado. Lo que sería de nueva cuenta, como muchos otros temas propuestos por Andrés Manuel, que sólo ha sido dinero tirado a la basura. 

El tema da para más; mucho más.