Opinion

Las estrategias de la incomunicación

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Nicolás Juárez Caraveo

martes, 15 enero 2019 | 00:19

Terrible paradoja que vivimos en la actualidad: mientras el ciudadano demandan más y mejor información de sus gobiernos; estos se encuentran inmersos en una desinformación total, que hasta pareciera una estrategia bien definida no para confundir, sino para generar ingobernabilidad de lo que no escapa ningún orden de gobierno.

Desde luego que para demostrar estas estrategias de la incomunicación es necesario dar algunos ejemplos de lo que sucede en los gobiernos federal, estatal y municipal.

¿Alguien sabe qué está haciendo Jesús Ramírez Cuevas para ayudar a su jefe?, bueno de entrada es importante saber que Jesús Ramírez es el coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República pero en el mes y medio que lleva la actual administración no ha demostrado porqué lo eligieron en ese puesto.

En los últimos días el tema de los “huachicoleros” y el desabasto de combustible en gran parte del país no sólo desdibujó una buena estrategia del gobierno de López Obrador, sino que por el contrario se revertido al grado de ya ser el principal problema de comunicación que enfrente el naciente gobierno.

El desabasto de gasolinas de inmediato se posicionó como la otra cara de la estrategia del gobierno para combatir el “huachicoleo”, que si bien es cierto era una medida acertada para combatir el robo de combustible, que según el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador provoca al Estado pérdidas por 3 mil millones de dólares, pero el desabasto generó a su vez pérdidas de mil 250 millones de pesos a empresarios.

En la semana las redes sociales hicieron trizas la estrategias de contención de la Presidencia y su partido Morena, donde tres las principales tendencias a nivel nacional en Twitterr #NoHayGasolina, #NoMásHuachicoleo y #DesabastoDeCombustible fueron las que dominaron, frente a los intentos y comunicados llamando a la calma.

Junto con ello, Faceboock se llenó de “memes” que simplemente no se han podido detener y hasta se llegó al extremo de ofrecer gasolina por las mismas redes sociales desatando con ello también la venta ilegal del combustible.

Otro caso de las estrategias fallidas de Comunicación Social se encuentra en el Gobierno del Estado de Chihuahua, que el pasado 18 de diciembre al presentar a la nueva Coordinadora de Comunicación Social, en la persona de María José Valles Medina se pensó que llegaría con una nueva forma de informar de los quehaceres gubernamentales.

A mas de un mes de que llegó al puesto aún no se observan cambios en la estrategia comunicacional, aunque algunos pensaron que con la rueda de prensa que ofreció el gobernador del estado, Javier Corral Jurado al inicio del año, era el arranque de una nueva forma de atención a los medios de comunicación, no fue así.

Al igual que la estrategia que desarrolló por mas de dos años Antonio Pinedo al frente de Comunicación Social del gobierno estatal, la estrategia que ha seguido su sucesora María José ha sido exponer al titular del Ejecutivo estatal, sólo a él tanto en las buenas como en las malas.

Y por último es también interesante analizar en este contexto de las estrategias fallidas de comunicación aquel video que subió el año pasado la presidenta municipal Maria Eugenia Campos anunciando de “frente y con transparencia” el incremento del 22 por ciento al impuesto predial, y en menos de una semana ella misma hubo de retractarse por el mismo medio, un video grabado.

En los tres casos expuestos el grave problema que enfrentan las áreas de comunicación es que su estrategia la centran exclusivamente en la cabeza, en los titulares de los poderes de gobierno, con un fuerte desgaste a su imagen y credibilidad.

Cualquier estrategia de Comunicación Social debe atender en primer instancia a ser un factor de gobernabilidad, y más aún en estos tiempos donde la sociedad es influenciaba por las tendencias informativas muchas de ellas sin sustento y certeza.

En otras palabras, la estrategia de comunicación debe generar condiciones sociales y de opinión pública que le permitan a los gobernantes llevar a cabo sus acciones de gobierno, obras y servicios que lo identifiquen y generen confianza en los electores y claro que respalden sus decisiones, y como se pudo observar en los tres casos analizados, nunca se logró ese respaldo social.

Y bueno muchos teóricos y practicantes de la Comunicación Social pueden señalar que no se trata sólo de impulsar la imagen de la cabeza de gobierno, que como se ha repetido que parecer ser lo único que hacen, sino también de comunicar y propagar una visión de gobierno.

Porque la visión de gobierno si bien es cierta se encuentra enmarcada en la visión del líder, es necesario conseguir la adhesión social, que respalde y acompañe al gobernante.

Y desde luego que una de las premisas es que todo comunica, todo, lo bueno y lo malo, la información y la desinformación, las acciones y las omisiones, por lo que las estrategas de comunicación debe rectificar, claro, si quieren el respaldo social.