Opinion

A una semana del triunfo de Maru

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 30 mayo 2021 | 05:00

En ocho días los mexicanos y en particular los chihuahuenses habremos de ir a las urnas, en un proceso electoral sin duda atípico, que redefinirá, independiente del resultado, el futuro de nuestro país.

Hace tres años el país quedó atónito por el resultado sorprendente del hoy presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que sólo con su figura no sólo logró obtener la presidencia, sino que arrastró con su imagen y obtuvo sin problemas la mayoría en el Congreso de la Unión; hoy se tambalea ese liderazgo y de las 15 gubernaturas en juego más de la mitad seguirán en la oposición.

Aquí en Chihuahua, luego del experimento de múltiples opciones regresamos al origen, a una pelea entre dos: hoy más marcado entre liberales y conservadores, entre derecha y la izquierda y que gracias a las últimas definiciones deja más en claro dos proyectos totalmente opuestos para nuestra entidad.

A ocho días de esta importante elección, nos queda a los ciudadanos decidir por la mejor opción para Chihuahua; quien pueda defender nuestros intereses, nuestra identidad y valores, pero que también atienda nuestras necesidades y preocupaciones.

Es muy claro; ni el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador, ni el estatal de Javier Corral Jurado han estado a la altura de lo que requiere Chihuahua ante una crisis de salud y económica sin precedente, lo que demanda una dirección del estado con firmeza.

Todo indica que al final de este seis de junio se alzará con la victoria la primer mujer gobernadora en Chihuahua, en una definición sin precedente que llevó a María Eugenia Campos a luchar primero contra el primer panista de la entidad, y luego contra la inercia de la ola morenista que no quiere entender que su espuma ya bajó.

La unión que logró Maru Campos en los últimos días primero con la sorpresa de la declinación de Alejandro Díaz en pleno debate, y la posterior suma de María Eugenia Baeza fue decantando una pelea entre dos, que tuvo su clímax con el anuncio también de adhesión de la candidata del PRI, Graciela Ortiz.

Tanto en la candidata Maru Campos que recibió el apoyo, como de quienes declinaron por ella el común denominador fue la altura de miras por un mejor Chihuahua, dejando de lado el interés personal y de grupo ante lo sublime de un mejor futuro para nuestra entidad.

Sin duda esta opción prevalecerá ante el proyecto nacional de la izquierda, que deja de lado los intereses de los estados, y que ni el mismo Juan Carlos Loera se ha podido desprender de esa visión centralista y arrolladora que pretende la 4T en una visión unilateral del mesías.

Al igual que Chihuahua, al menos en la mitad de los estados la oposición ante el interés de la cuarta transformación parece que traerá buenos resultados.

Para algunos analistas políticos es determinante esta elección: en 8 entidades del norte donde habrá elecciones: Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sonora, Sinaloa Nayarit, Nuevo León y San Luis Potosí, estas aportan un cuarto de la economía de México; mientras que los restantes 7 al sur del país; Guerrero, Michoacán, Querétaro, Colima, Tlaxcala, Campeche y Yucatán, producen menos de la mitad (11.6%).

Y es muy clara la tendencia electoral en estas entidades; en el norte donde pertenece Chihuahua es muy fuerte la oposición a la izquierda, a Morena.

Son varias las encuestas que ponderan el triunfo de la oposición principalmente en los estados del norte, incluidos desde luego Chihuahua.

Por otra parte, en las elecciones para renovar la Cámara de Diputados, difícilmente Morena repetirá la sorpresa del 2018, y tendrá que ceder mucho a los partidos del Trabajo y Nueva Alianza para tratar de mantener una mayoría.

Hace 2 años en este espacio, cuestionamos la posibilidad de que en elección para Gobernador del Estado de Chihuahua se rompiera con el bipartidismo que había prevalecido en la entidad, y al menos al inicio de la contienda con la inscripción de 8 candidatas y candidatos parecería que así sería;  hoy queda resuelta esta posibilidad, no prosperó.

Así que de nuevo en Chihuahua se mantiene ese bipartidismo, hoy marcado por la ideología más que por las siglas o colores de un partido, y desde luego, más por nuestros valores e identidad.

Esperemos que el triunfo de Maru Campos sea contundente, que no quepa la menor duda de la decisión mayoritaria de los chihuahuenses, porque de lo contrario, podemos caer en una indefinición que pueden aprovechar los que hoy detentan el poder y que desdeñan a las instituciones.

Ante estos pronósticos que revierten el avance de hace 3 años de la Cuarta Transformación, sin duda hay mucho de qué hablar, de lo que pasará a partir del 7 de junio, pero eso lo dejamos para el análisis de la próxima semana.