Opinion

A unos días de empezar…

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Maru Campos

domingo, 29 agosto 2021 | 05:00

Chihuahua está a punto de iniciar una nueva etapa en su historia. Es evidente el lamentable rezago en el que ha caído el Estado, ya sea por la corrupción o por la inacción del gobierno en el pasado.

A lo largo y ancho de nuestro amplio territorio, hay miles de personas que viven sin esperanza, porque han sido decepcionados por aquellos que debieron protegerlos, y que debieron ayudarles a que su vida tuviera mejores oportunidades; han sido decepcionados porque en lugar de dedicar su tiempo y su energía a generar soluciones, sus gobernantes se dedicaron a perseguir agendas políticas e intereses personales.

Esta actitud ha dejado al Estado summido en una situación sumamente compleja, la situación financiera es precaria y la operatividad del gobierno se ve comprometida por las malas decisiones del pasado. El sentimiento en los chihuahuenses es de decepción, y la desconfianza en los gobiernos se ha visto acentuada como nunca.

Por eso para mí es muy importante decirle a todos que a partir del próximo 8 de septiembre, Chihuahua tendrá Gobernadora.

Chihuahua tendrá una Gobernadora que recibe un Estado en condiciones precarias, pero que viene con toda la voluntad de entregarse al límite de sus fuerzas y capacidades para poner orden en la casa, y devolver a los chihuahuenses la esperanza que les ha sido robada.

Me siento profundamente agradecida por haber tenido la oportunidad de recorrer el Estado, y conocer las diversas realidades de los chihuahuenses; algunos de ellos viviendo en zonas remotas, a veces invisibles. Esas historias de vida han logrado despertar en mí un impetu irrefrenable por hacer las cosas bien. En su momento lo sentí por algunas de las colonias con mayores niveles de marginación en Chihuahua, y hoy lo siento por diversas zonas del Estado.

Este ímpetu lo comparto con mi equipo, y sé que lo compartimos con muchos chihuahuenses que también tienen mucha esperanza en este proyecto que estamos a punto de arrancar.

Las necesidades son infinitas, y desgraciadamente, ahora más que nunca, los recursos son extremadamente limitados. Pero aún así, los grandes problemas financieros por los que actualmente atraviesa el Estado, no han logrado refrenar ni un poco la voluntad y la fuerza con la que trabajamos en este proyecto. 

Soy consciente de que el reto es grande, tenemos una situación compleja, y una lista interminable de necesidades que se han ido acumulando como costo de la inacción. Pero también soy consciente de que se trata de un gran reto que somos capaces de superar si trabajamos juntos, como siempre lo hemos hecho. Si todos ponemos nuestra voluntad en un mismo objetivo común, seremos más fuertes que las limitaciones y la precariedad.

Por supuesto, hay que ser realistas, no es posible resolver todos los problemas; pero soy una convencida de que hay mucho que podemos avanzar, y los chihuahuenses han puesto su esperanza en este proyecto para poner en movimiento el desarrollo del Estado, y no los vamos a defraudar.

Sé que en seis años, la realidad será diferente para muchos chihuahuenses. Sé que juntos podemos lograr que niños, jóvenes, adultos mayores, mujeres y hombres de todas las regiones miren el futuro con una mayor esperanza. Podemos devolverle vida al campo, podemos devolver la confianza al sistema de salud, podemos darle impulso a la educación, crecimiento a la economía, paz a las familias… sí podemos tener un mejor Chihuahua.

El Estado de Chihuahua tiene muchos problemas, pero también tiene esperanza, porque pronto tendrá Gobernadora, pero sobre todo, porque tiene un proyecto de bien común, que agrupará al gobierno y a la sociedad para sacar adelante nuestro Estado, y recuperar nuestro futuro.