Opinion

Acciones de un gobierno autoritario

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José Ignacio Gallardo

jueves, 15 abril 2021 | 05:00

Ciudad Juárez.- El asunto de la segunda ruta troncal de transporte público ya se convirtió en tema obligado en las campañas electorales. Y así debe ser. La gravedad de esta situación requiere que todos los candidatos hagan suyo el indignado reclamo ciudadano. Quien lo hizo este lunes fue Adriana Fuentes Téllez, motivo por el cual fue innecesariamente detenida por elementos de la policía estatal durante una manifestación en contra de las obras del BRT 2 que también se realizan en el bulevar Gómez Morín. 

Esta inoportuna detención de la candidata priista, provocó la inmediata reacción de los demás aspirantes al gobierno municipal y a la gubernatura. No la podían dejar que se quedara con todos los reflectores. La candidata a gobernadora del PAN-PRD Maru Campos condenó la acción y calificó la detención como propia de un gobierno autoritario. Mientras que la diputada Marisela Sáenz quien aspira a la alcaldía por PES, pidió cárcel para autores del proyecto. El asunto es grave porque las obras están detenidas desde hace meses y cada día que pasa, se agudiza la crisis para los comercios, las empresas, vecinos, conductores y transeúntes. El impacto a la circulación por la principal avenida de Ciudad Juárez es brutal. El daño a la movilidad de los juarenses es evidente. Lo mismo pasa con las ventas de la mayor parte de establecimientos comerciales localizados sobre la avenida 16 de Septiembre. Esto también ocurre en la parte de Paseo Triunfo que posteriormente se nombra Tecnológico.

Es inexplicable que se abrieran tantos kilómetros de pavimento y sigan sin avances en las obras. La justificación oficial para este caos no se relaciona con falta de presupuesto, sino con cuestiones técnicas. Lo cual también es cuestionable, ya que tuvieron desde el inicio de la administración en el 2016, para preparar un proyecto de calidad. Es injustificable que estudios técnicos bastante caros no tomaran en cuenta los kilómetros de tuberías de agua y otros servicios, y que ahora representan el obstáculo para concluir obras en el tramo de la 16 de Septiembre. Es evidente que la planeación y la ejecución son de pésima calidad. Un proyecto hecho al vapor, carente de calidad y del riguroso análisis de expertos en la materia.

Peor aún se ponen las cosas, ya que información aportada por la Dirección de Desarrollo Urbano municipal, pone al descubierto que el Gobierno del Estado carece de permisos para abrir la Gómez Morín, sin embargo ejecuta la obra impunemente. Y con esto Corral y su equipo entran en terrenos de completa ilegalidad. Pero lo que sucede en la Zona Centro también da cuenta de lo terriblemente mal planeado de este proyecto. Y no hay que ser erudito para darse cuenta de lo fallido de este plan estatal. Las amplias dimensiones de los autobuses contrastan con lo reducido del espacio.  

Intentar crear una circulación de dos sentidos en la avenida 16 de Septiembre, resultará un error garrafal. El problema mayor se va a presentar en el túnel vehicular por lo estrecho del mismo. Todas esas inquietudes y dudas que desde un inicio se formuló la ciudadanía, apenas están apareciendo en las respuestas oficiales. La salida de Roberto Mora del IMIP es un indicio de lo mal que estaba todo desde el principio, pero el daño ya se hizo y seguirá por varios meses. Por lo menos hasta que llegue una nueva administración estatal y se tenga suficiencia presupuestal. Mientras tanto las penurias seguirán para comercios, empresas, vecinos y los miles de conductores de esas zonas. Alguien tiene que salir a defender a la ciudadanía de un gobierno autoritario, ojalá sean los candidatos.