Opinion

Adelanta Acción Nacional derrota

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Enrique Aranda
viernes, 17 mayo 2019 | 20:05

Ciudad de México.- Nada bien deben estar las cosas al interior de Acción Nacional cuando, quince días escasos antes de la realización de elecciones en seis estados del país, nadie parece apostar a la victoria en más de una decena de 55 municipios y, en el mejor de los casos, en poco más de una veintena de las 86 curules locales en juego… amén que en ningún otro ámbito es tan perceptible la convicción generalizada de (su) derrota en la puja por las gubernaturas de Baja California y Puebla, como en el búnker azul de Coyoacán.

Esto, se entiende, como resultado de la no superada “pérdida de rumbo” observada tras el aún reciente abandono de sus principios y valores tradicionales en aras de construir —“con sus (desfallecientes) enemigos del PRD, y del MC…”— la fallida propuesta del ahora innombrable Ricardo El Cerillo Anaya y, sin duda, del intrascendente papel que en la reconstrucción y/o dirección del panismo cumple cotidianamente su actual ¿dirigente?, el gris-gris Marko Cortés Mendoza.

En las últimas horas, efectivamente, la sensación de derrota al interior del partido se acrecentó y comenzó a cobrar forma de desastre en frases tales como “(en junio) vamos a perder todo, o casi todo…” para, luego, aclarar que ello ocurrirá así, con excepción de la mayoría de las diputaciones en Tamaulipas y algunas en Aguascalientes, así como las presidencias de Durango, Gómez Palacio, Mexicali, Reynosa y —“lamentablemente por ser quien es la candidata”, diría alguno— Aguascalientes.

Más allá de eso, repiten unos y otros en la sede nacional del panismo, “…lo que caiga será sorpresa”.

Y esto, que en sí mismo suena como algo grave, lo resulta más cuando se cae en cuenta de que el ejercicio comicial se llevará a cabo en estados donde son militantes de siempre —Tamaulipas, Baja California y Aguascalientes— o “aliados de ocasión” —Quintana Roo y Durango— quienes detentan la gubernatura… más Puebla, claro, donde el aún inexplicado incidente aéreo en que perdió la vida la gobernadora Martha Erika Alonso y su esposo, el coordinador senatorial y exmandatario, Rafael Moreno Valle, obligó a nombrar un gobierno interino y la realización de la extraordinaria en curso.

Malas previsiones éstas entonces, aunque, en opinión de no pocos, podrían ser peores…