Opinion

Adiós al 2021, abajo el telón

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Teporaca Romero del Hierro

domingo, 26 diciembre 2021 | 05:00

“Deseo de corazón que el año venidero, tod@s, cada quién desde su ámbito, seamos partícipes de un nuevo rumbo, que alcancemos la igualdad de oportunidades, justicia social, justicia legal, paz, tranquilidad, tolerancia y respeto, pilares democráticos que tanto añoramos”.

Finaliza el 2021, con él, un año de claro oscuros, de aprendizajes y retos por cumplir. Recapitulo algunos de los sucesos que marcaron este caminar; en Chihuahua, ganó Maru Campos, una mujer valiente, de experiencia y resultados, recoge las exequias de un quinquenio del fracaso, el peor evaluado desde 1825, cuando José Ignacio de Urquidi arrancó la larga lista de gobernadores en la entidad. Narcisismo, frivolidad, ineficacia, insensibilidad, abusos de autoridad, corrupción, impunidad y persecución política, breve semblanza del gobierno que se fue; Javier Corral dejó un estado en la indefensión, en quiebra, de pobreza y marginación, teñido en sangre, con más de 12 mil homicidios, donde los grupos criminales  pelean a muerte por mantener la plaza, con extorsiones, secuestros, feminicidios, crímenes de periodistas e inseguridad galopante, truncó el diálogo con la Federación, con déficit presupuestario, sin apoyos al deporte, la cultura y la educación, con un campo olvidado, de sus 1,825 días de administración, el único campo que visitó fue el de golf. Por el bien de nuestra tierra, llegó un gobierno de apertura y diálogo, que rema con inteligencia ante la adversidad heredada, busca “EL CÓMO SÍ”.

Fuimos testigos de cómo Morena, partido político en el poder, fue el gran perdedor en la contienda electoral, tras una jornada copiosa, la clase media y alta se impusieron al clientelismo electoral, ocuparon el voto útil para defender su patrimonio, castigar el autoritarismo y la indolencia gubernamental; la herramienta democrática más poderosa puso freno al avance político-territorial de la 4T, quien a pesar de ganar la mayoría de las gubernaturas en juego, perdió la mitad de la Ciudad de México, considerada la joya de la corona, debido al número de habitantes (casi 22 millones) y el presupuesto que maneja (217,962,153,520 pesos); bastión de izquierda, desde la época de Cuauhtémoc Cárdenas. Interpretemos el dicho militar, quien tiene París, tiene Francia.  

Arrancamos el año, afrontando la pandemia que llegó desde hace casi dos años y que pareciera no tener fin, debido a las mutaciones que va presentando, como la última variante “Ómicron”, que por desgracia es más transmisible, en función de su agresividad, puede traer más hospitalizaciones y fallecimientos, hasta ahora se desconoce su gravedad, si fuera mucho más leve, como apuntan algunos médicos en Sudáfrica, podría llegar a ser una buena noticia.

Como es sabido, el Covid-19 colapsó los mercados financieros, los sistemas sanitarios, las formas de gobernar, de convivir; exhibió sin tapujos la desigualdad en México y el mundo, tal como lo contemplamos hace algún tiempo, en un video que circuló por WhatsApp y en redes sociales, tod@s padecemos la misma tempestad pero navegamos en barcos distintos, algun@s reman con dificultades propias de la marea, pero con cierta holgura económica. Otr@s (la gran mayoría) viven en el desamparo, sin empleo, sin seguridad social, sin sustento para sus familias, sin derecho a guardarse un solo día en casa para evitar el contagio. Lo cierto, es que aprendimos a valorar cada respiro. 

Deseo de corazón que el año venidero, tod@s, cada quién desde su ámbito, seamos partícipes de un nuevo rumbo, que alcancemos la igualdad de oportunidades, justicia social, justicia legal, paz, tranquilidad, tolerancia y respeto, pilares democráticos que tanto añoramos. Feliz 2022, repleto de bendiciones, dicha, salud y prosperidad para ustedes y sus familias. Sumemos voces con espíritus renovados.