Opinion

Ahora sigue el árbitro electoral

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Javier Realyvázquez

domingo, 12 junio 2022 | 05:00

En los señalamientos que el presidente de México ha dirigido insistentemente contra el INE, pareciera que está plasmando el verdadero objetivo, sino cómo explicar tanto ataque hacia el Instituto Nacional Electoral, mismo que, cada vez con menos recursos y a pesar de ello, ha demostrado de manera profesional la capacidad para llevar a cabo procesos electorales.

Los comicios del pasado 5 de junio en 6 entidades de nuestro país, fueron evidencia clara de la certeza e imparcialidad con la que una vez más el INE reguló las elecciones en esos estados del país, lo que demuestra que hay todavía una democracia sana, quizás por eso se entiende los sinnúmero de arremetidas.

El Instituto Nacional Electoral (INE), es el órgano constitucional autónomo más importante de México. Acertadamente la máxima autoridad electoral, se ha encargado de celebrar y regular los procesos electorales desde 1990, primero con el nombre del IFE y, desde 2014 con el de INE, por eso no se entiende cuando se dice que en México no hay democracia.

En las elecciones del año 2018, con el INE como organizador, Morena se consolidó como ganador de las elecciones. Desde ese año a la fecha ha ganado veinte estados que le representan el 66.66% de la territoriedad; el PRI una (3.33%), el PAN cinco (16.66%), Movimiento Ciudadano dos (6.66), el PVEM una (3.33) y el PES una (3.33%).

En el 2018 no sólo llegó Morena a la Presidencia de la República, sino también a la CDMX, Veracruz, Tabasco, Chiapas y Morelos. Fueron 5 de 9 gubernaturas las que se llevó el partido guinda.

En el proceso electoral del año 2021, Morena obtuvo las gubernaturas de Sonora, Sinaloa, Baja California, Baja California Sur, Nayarit, Colima, Michoacán, Tlaxcala, Guerrero, Campeche y Zacatecas; con San Luis Potosí fue en alianza. En total fueron 12 de las 15 gubernaturas que se disputaron en las elecciones.

La acusación hecha este pasado 10 de junio, en voz de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum Pardo, se lee “Los órganos electorales no responden a los intereses de la democracia”, lo que refleja que una vez concluidos los comicios del pasado 5 de junio, se visualizan enfocando las baterías contra el INE.

El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, señaló que la sanción que se les impuso es por ejercer su derecho a la libre expresión y es una muestra de la persecución de la que son objeto los mandatarios estatales de la Cuarta Transformación.

Como lo publicó recientemente el periódico La Jornada, si bien los mandatarios declararon en referencia a la sanción que ratificó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por difundir propaganda gubernamental en periodo prohibido, el argumento es que no se puede seguir con instituciones electorales que en realidad respondan a intereses de grupos y que buscan judicializar la democracia, más bien obedece a que les es urgente un cambio antes de la elección del año 2024.

Ya lo dijo el presidente López Obrador: “Ya pasaron estas elecciones, nos tenían en espera, pero ya vamos a impulsar la ley electoral”.

El próximo año, en abril del 2023, el Consejo General del INE se reconfigura ya que cuatro consejeros, incluidos Lorenzo Córdova, su presidente, y Ciro Murayama, terminarán el periodo para el que fueron designados.

De ahora en adelante no importarán tanto las elecciones del 2023 en Coahuila y el Estado de México, ahora con 22 estados en la mano y la posibilidad de que sean 24, el objetivo principal es controlar al árbitro de los procesos electorales para que “no les vaya a ser un estorbo” en las elecciones presidenciales del 2024.